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«Entrevistas con la historia», el legado de Julio Scherer

«Entrevistas con la historia», el legado de Julio Scherer

Dic 12, 2015

«Entrevistas para la historia» es el título del libro que presentó Ediciones Proceso en el marco de la Feria Internacional del Libro en donde se hace una compilación de las entrevistas más importantes en la carrera periodística de Julio Scherer García.

El ejemplar consta de 21 entrevistas a personajes importantes en la historia reciente de la humanidad: Fidel Castro (en dos ocasiones), Augusto Pinochet, Pablo Neruda, Konrad Adenauer, Eduardo Frei, Francois Duvalier, Edward Kennedy, Pedro Arrupe, Salvador Allende, Chou En-Lai, André Malraux, Willy Brandt, Olof Palme, Bibi Anderson, Tomás Borge, Sergio Ramírez, Octavio Paz, El Subcomandante Marcos, Ismael Zambada y Sandra Ávila.

El encargado de presentar la obra fue Rafael Rodríguez Castañeda, director de la Revista Proceso, quien apeló al legado que dejó Julio Scherer García y que a punto de cumplirse un año de su muerte, se resalta su memoria con esta recopilación de entrevistas que realizó durante su época como reportero y director de Excélsior y la Revista Proceso.

 

Un libro fundamental para el periodismo

«Llego como bateador emergente, no importa, lo hacemos por los amigos», expuso Ignacio Solares, escritor, articulista, director de teatro, dramaturgo y académico mexicano al aparecer en el estrado en lugar de Juan Villoro, quien tuvo que ausentarse por problemas de salud de su madre.

Nacho, como se le conoce cariñosamente por sus conocidos, recordó a Julio Scherer García como su amigo y compañero, pues colaboraron juntos en el suplemento cultural de Excélsior de 1968 a 1976. Leyó emotivamente algunos fragmentos de los trabajos realizados por el finado periodista, que quedaron plasmadas en el papel, en el que considera el mejor libro de entrevistas que puede haber en México. «Este libro es tan fundamental para los lectores pero además para los estudiantes, para quienes aspiran a ese oficio tan difícil y en ocasiones tan peligroso, dramático. Tenemos el ejemplo de un acto periodístico notable».

Para Solares, el libro destaca por la claridad y belleza de su lenguaje, con un ritmo y una capacidad metafórica admirable, «es la vida hecha palabra. La imagen que nos deslumbra como un flashazo, la anécdota necesaria para adentrarse en una situación o en un personaje, la denuncia demoledora y descarnada, es el prisma a través del cual las entrevistas y los reportajes de Julio Scherer nos muestran el mundo, su mundo, nuestro mundo, el que vino a develarnos para entendernos y conocernos mejor».

Subraya: «La materia periodística parecería haberse contaminado de una cierta idealidad poética, pero Scherer se detiene ahí, mejor dicho, antepone siempre al periodista que escudriña como quien rasca en la tierra para encontrar su centro».

 

El frenesí de un joven reportero

Julio Scherer Ibarra recordó la tarde que encontró a su padre leyendo en su biblioteca «La condición humana» del francés André Malraux, admirador del general De Gaulle, uno de los personajes que marcaron la vida de Julio Scherer García.

Una de las particularidades de su padre era el placer de regalar libros y hace la remembranza del día que en uno de sus cumpleaños puso en sus manos una copia de la obra que lo conmocionaba. ¿Qué es la condición humana?, le preguntó el joven hijo al padre,

«me contestó con una sonrisa dulce y el tono siempre bajo con el que se expresaba: la esperanza hijo, esa es la condición humana por excelencia, sin esperanza no hay propósito», dijo Scherer Ibarra.

De igual manera, narró un fragmento del libro de Scherer García titulado «La Pareja», en donde el canciller del naciente gobierno de Vicente Fox, Jorge Castañeda, le ofrece la embajada de México en Chile, país que consideró por siempre su segunda patria, en presencia de Carlos Monsiváis, Gabriel García Márquez y Carlos Slim, a lo cual declinó diciendo: «No puedo representar a quien no respeto», que desató los aplausos de los presentes.

Para Scherer Ibarra la historia de encuentros de su padre con Sandra Ávila forma una línea circular, con puntos coincidentes hacia el infinito, que dio forma al libro «La Reina del Pacífico: es la hora de contar», que según recuerda se llevó a cabo en la sala de juntas del reclusorio de Santa Martha Acatitla, donde tuvo el privilegio de estar presente.

Destaca que, sobre todas las cosas, Don Julio trabajó siempre con el frenesí de un reportero joven, y lo demostró a sus 84 años, cuando fue convocado a encontrarse con Ismael el Mayo Zambada. «He leído sus libros y usted no miente», le dijo el narcotraficante al principio del histórico encuentro en el año 2010.

Para cerrar con su intervención, recordó que en abril de 2010, posteriormente a la entrevista con Zambada, Genaro García Luna, secretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón, advirtió que Scherer García debería ser llamado a declarar y si encontraba alguna flagrancia metería a la cárcel a los dos: al periodista y al narcotraficante. Divertido y simpático, Don Julio le dijo a su hijo «este hombre, ignorante como es, no sabe que existe el derecho a la secrecía por mi profesión. Quiero ir, quiero que me llamen a declarar y quiero que me metan a la cárcel», culminó entre aplausos de los presentes.

 

La esencia de Don Julio

«Le permite a quien lee el libro repensar las cosas de antes, las de hoy, las de durante y posiblemente las del después, es una manera de acercarse a este gran periodista, que dio la vida entera por el periodismo, por la libertad», dijo Carmen Aristegui en su presentación, además de hacer la invitación a leer esta obra que considera consigue plasmar trozos importantes de la historia del mundo y de México y encontrar la esencia de Julio Scherer García como periodista.

La aclamada periodista refirió que «Entrevistas para la historia» es una manera espléndida para saber de Julio Scherer García, para vivir la personalidad de quien ofreció su trabajo de manera magnífica con su versatilidad, magia y habilidad que llevaba a los personajes a los territorios más inesperados.

«Están las grandes estampas que describen al entrevistado, pero que describen también al entrevistador. La manera en que define y retrata los detalles que pueden parecer mínimos pero a la hora de colocarlos en el contexto de la entrevista se convierten en fundamentales. Cómo son los personajes, qué mirada tienen, qué reflejo ofrecen en sus ojos, cuál es el color de sus manos, de su tez, todo eso que Julio Scherer presenta de manera literaria, poética y periodística, que es su gran sello», puntualizó.