Portal informativo de análisis político y social

Jaime del Arenal, nuevo embajador de México en El Vaticano: Corrupción tema que le preocupa y le ocupa al Papa Francisco

Jaime del Arenal, nuevo embajador de México en El Vaticano: Corrupción tema que le preocupa y le ocupa al Papa Francisco

Oct 15, 2017

Por Ramiro Escoto //

(Roma, Italia) Durante toda una semana y días he estado en Roma, principalmente en Ciudad del Vaticano, como vaticanista mi trabajo en la Santa Sede no solo trata del constante estudio sobre los papas no en una visión religiosa, sino en un contexto internacional.

Desde hace algunas semanas, la Embajada de México ante la Santa Sede está estrenando titular, tras la salida de Mariano Palacios Alcocer, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) designó con la aprobación del Senado a Jaime del Arenal Fenochio como titular en esa representación diplomática.

De un trato muy cordial, amable y sí, de alguna manera política, el embajador me recibió en su oficina este viernes 13 en el previo de una visita de Luis Videgaray a Italia para tocar temas en la FAO y El Vaticano, principalmente, ahí tuve la oportunidad de platicar con el nuevo representante de México, no sólo con el tema de las relaciones entre ambas naciones sino los temas en común que se abordan en el día a día, más que en esta ocasión se pueden tratar con una visión latinoamericana.

LA CORRUPCIÓN, TEMA UNIVERSAL

Le pregunté sobre lo que le preocupa al Papa Francisco de México, los temas de seguridad, de corrupción de delincuencia, esto me contestó:

No sólo de México, sino a nivel general, son temas que no son privativos de México, son universales, vamos, ahora vemos países más corruptos o cada vez más corruptos que uno se imagina, entonces sí es un tema general que sé que le ocupa y le preocupa, tanto en Europa como en Latinoamérica, que quizá tenga que ver con lo que ha expresado el Papa, que es consecuencia de una sociedad de consumo, materialista, que nos lleva a un cambio de paradigmas, en el sentido del “tengo, tengo, tengo, y no se cómo debo hacer para tener siempre más y entonces cuando se pierde la vida de trascendencia cae en esos comportamientos y eso ha sido, es terrible”.

En el día a día, ¿cómo se construye la relación entre ambas naciones?, una relación por cierto que cumple 25 años, y los temas no pueden dejar de ser comunes, al tener un Papa argentino… 

Bueno, hay varios temas, todos importantes, por ejemplo, el de migración, un fenómeno mundial, pero en la situación mexicana con Estados Unidos, ahora por cierto en el 50 aniversario del tratado de Tlatelolco, otro tema que estamos tratando es el combate a las armas, el desarme a lo nuclear, a las armas biológicas, en general, es un tema que a ambas naciones, nos preocupa y nos interesa.

Otro tema que tenemos es el cuidado del medio ambiente, de la naturaleza, el cuidado de la casa común: la ecología que obliga a hacer un gran esfuerzo común, y que ahora estamos formando como el gran legado a los hijos a los que vienen; ahora también estamos trabajando en el tema de la pena de muerte, ahora que está en la agenda de los países, el respeto a la vida y a la dignidad de las personas, lo que llamamos actualmente el respeto a los derechos humanos”.

Aunque me dice que él no buscó nunca ser el embajador aquí en Roma, dijo que recibió con sorpresa la designación, que fue vía telefónica y que le embargó una profunda alegría y agradecimiento por la oportunidad.

Del Arenal me dijo qué sintió cuando estuvo frente a Papa en la entrega de sus cartas credenciales:

Mira, la emoción está ahí, es fuerte, es muy intensa, pero siempre está, al menos en mi psicología, gente con una enorme gratitud a la vida, a México y en mi mente a mis padres que aunque ya murieron los llevas a la mente en ese instante, pero uno está claro a que estás frente al pontífice, pero uno está representando ahí a México y ya de ahí es emotivo, luego ya llegas a tu casa y ahí explotas, lo compartes con los hijos, con la familia con los amigos, porque pues sí, sí hay emoción”.

Para el primero de junio, esta Embajada que atiende principalmente asuntos relacionados con el estatus migratorio de sacerdotes, religiosas y seminaristas tendrá seguramente su primera jornada electoral, ¿ya se conocen los protocolos?, ¿ya hay instrucciones para ello?

Ya nos van a indicar en México con lo que tengamos qué hacer,  también será un precedente, porque no hay historia de participación electoral en este sitio, pero estamos atentos para que si nos instruyen tengamos todo listo”.

Con un café americano (pero muy mexicano) el embajador siguió conversando, sobre las nostalgias que provoca el estar lejos de la tierra, los paisajes, las playas, la familia, la comida, y aunque hay 2 embajadores más en Roma, no deja de extrañar la tierra que le dio la oportunidad de estar aquí.

De carácter amable, de trato fácil, de amabilidad y de anfitrión excepcional, me dijo que el día a día lo vive así con el objetivo claro: dejar huella en esa oficina:

Quisiera que me recordaran como un funcionario que tuvo la sensibilidad de entender la importancia de haber estado en la celebración de los 25 años de relación bilateral México-Ciudad del Vaticano, a mí me toca encabezar este evento que créeme, es muy, muy importante; segundo, quisiera que me recuerden como un embajador con una visión latinoamericanista, y por lo tanto que pudo establecer un gran diálogo por cierto, con el primer Papa Latinoamericano, que para mí es una suerte ya escribir esta historia, además de buscar un reconocimiento en los estudios que realizan nuestros mexicanos en las universidades pontificias, si lo puedo conseguir, será de gran felicidad, que por cierto ya lo estoy promoviendo”.

El embajador terminó la charla. La llegada de su jefe, el canciller Videgaray le ocupa, sobre todo en el trabajo de sus colaboradores, entre ellos el de su asistente, Isabel Cruz Ríos, una tapatía avecindada en Roma desde antes del año 2 mil y cuya experiencia en el servicio consular está de manifiesto, al tratar a más de 7 embajadores en casi 18 años.