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“LA TRANSICIÓN DE PERIODISTA A ESCRITOR NO FUE SENCILLA”: DIEGO PETERSEN

“LA TRANSICIÓN DE PERIODISTA  A ESCRITOR NO FUE SENCILLA”: DIEGO PETERSEN

Sep 7, 2014

Los que habitan el abismo” es el nombre de la obra que recientemente publicó el destacado periodista Diego Petersen Farah. Para el escritor, la novela es otra forma de hacer periodismo y responde a una inquietud de años de proyectar las vivencias de su profesión y hacer un retrato de la sociedad tapatía.

Es una novela que traía romeando desde hace muchos años, es otra forma de hacer periodismo de alguna manera, para mí simplemente es narrar en ficción, es una forma distinta de retratar la manera en que vivimos, lo que el periodismo ya no te da, pues, hay cánones muy claros que hay qué respetar, tiene sus formas de abordar la realidad que a veces no te permite ir a la parte más humana, de sentimientos y visiones, así como el retrato de la sociedad y el México que vivimos”, explica Petersen Farah, entrevistado en Conciencia al Aire.

Habla sobre la razón por la cual escribió la obra. “Me lancé a esta aventura de escribir una novela basada en un hecho real de hace veinte años; es el caso de la viuda negra. Es la excusa para crear una novela que aborde la situación actual del periodismo, que aborden la Guadalajara actual, las formas de vivir del Siglo 21. Es una novela sencilla, fácil de leer, muy ágil, que espero la disfruten”.

Como una especie de autobiografía, de vivencias como periodista y en el contacto con el suceso surgió la historia.

La parte que tiene que ver con el suceso sí me tocó vivirlo de cerca porque resulta que el hijo de la viuda negra era un gran amigo mío. A partir de eso es complejo para mí como periodista esa dualidad entre ser periodista y ser cuate en una situación tan dramática. Siempre me quedó fermentando en las entrañas, pero finalmente no se trata de ser sólo una autobiografía, sino hacer personas periodistas para aventar mucho de lo que uno ha vivido, y lo que han vivido otros, se van creando a partir de la gente que no conocen y más en el ámbito periodístico que no somos tantos, nos reconocemos de alguna manera”.

REFLEJO DE GUADALAJARA

El hecho de la novela es el Centro de Guadalajara. En algún momento pensé sacarla y crear una ciudad imaginaria, pero pensé que era importante que la ciudad estuviera presente como personaje en la novela porque refleja mucho de la forma en que pensamos y vivimos los tapatíos, además es una realidad que puedo narrar, no puedo narrar otra realidad que no sea la mía, entonces hay algunas pinceladas sobre la vida tapatía que son sabrosas y divertidas, para el que lo lea de fuera lo vea de esa manera. Los que somos de Guadalajara lo han encontrado casi costumbrista más que una novela”.

El proceso de escritura llevó consigo mucha disciplina, pues la transición de periodista a escritor no fue sencilla. Con ese atrevimiento de arrastrar el lápiz logró esta gran obra, la primera de Diego Petersen, pues ya está en pláticas para hacer una segunda novela.

Espero…estamos en pláticas con la editorial para hacer una segunda novela, ya empecé a escribir. Es complicado para los periodistas que estamos acostumbrados a que tenemos hora de cierre y escribimos sobre el límite, si hay que entregar la columna a las ocho empiezas cinco minutos para las ocho, se vive bajo presión. Eso lo narro al final en un pequeño epílogo del libro, tuve la fortuna de conocer a Juan Gelman, lo invité a escribir en Milenio, entonces la relación la llevaba yo, siempre me decía que me pusiera a escribir algo más que periodismo, yo decía que no sabía escribir más que bajo presión; en la Feria del Libro en 2010 me arrinconó, entonces a la que se le ocurrió fue a mi mujer, me dijo que lo hiciera por entregas, así me presionaría, ahí agradezco profundamente a Carlos Álvarez del Castillo que haya aceptado publicar ese tipo de entregas, así la solté cada domingo en El Informador. Fue todo un proceso de reescritura, mucha disciplina para dedicarme a escribir una novela, con una visión distinta, dicen que los periodistas somos muy tacaños con los personajes y es cierto, uno va a la anécdota y no a retratar y meterse en la intimidad del personaje, cuando logré romper eso fluyó la novela. Hasta ahorita se ha movido bien y me gustó la forma de narrar la realidad”.

Añade: “Para vivir de los libros se requiere tener muchos y vender muchos. Hay dos tipos de periodistas que se van a la novela, los que desde chicos saben y quieren hacer ficción y se meten al periodismo para subsistir y los que llegamos más tarde, como en mi caso, que en realidad es una forma de abrir una puerta más, no sé si a la vejez, pero a una forma más pausada”.

DUDA ESCRIBIR NOVELA POLÍTICA

Al ser cuestionado sobre la posibilidad de realizar un libro con temática política, Diego no lo descarta, pero hace énfasis en poder seguir con obras que resalten la sobrevivencia humana.

No creo hacerlo, a lo mejor luego sale algo. Creo que los periodistas estamos continuamente entrando al mundo de la política, somos testigos privilegiados del mundo de la política, pero creo que debe estar o está en todas las acciones, en este mismo libro hay un refilón de parte de la corrupción policiaca, el vínculo del poder con el narcotráfico, pero no quisiera que fuera lo principal. Tarde o temprano va a aparecer porque es una información profesional, pero no me veo como escritor de novela política, más bien estoy pensando en novelas de esquema negra, narrar la parte más de la sobrevivencia humana que te permite rescatar el valor humano, es la parte donde se está más cerca del abismo y salen los valores más profundos”.

Por ejemplo, se refiere a los personajes de esta novela sobre la viuda negra: “son dos periodistas, uno de oficio, otro más editor que viene de universidad, que están confrontando la forma de hacer periodismo, los dos tienen su propia ética, formas de entender el oficio, al final igualmente válidas, eso es lo que me gusta, el choque, confrontar el espíritu humano”.

El género narrativo es el más difícil en el periodismo, también es la cúspide del periodista, donde se da el paso de periodista a escritor. Al respecto, Diego Petersen explica cómo fue la transición que vivió:

El género periodístico que más me ha gustado es la crónica; aunque no es lo que más he hecho, lo que más he hecho es la columna, cuando tenía chance hacía una crónica. Fue un género que no desarrollé mucho durante mi carrera en periódicos, pero creo que la narrativa lo que te permite es tener mucha más amplitud de herramientas que la columna, la nota, o el reportaje, aunque hay algunos que te permiten el concepto de reportaje después de los años sesenta, que se expande, estamos más cerca de la literatura, sin embargo hay límites que no se pueden traspasar. Lo más padre fue cuando realmente empecé a escribir sin saber adónde iba, el personaje me llevó, empiezas a soñar con los personajes, platicas con ellos, cuando ya los tienes adquieren vida propia, tienen sus propios sentimientos y formas de encarar las situaciones, entonces la escritura fluye con más naturalidad”.

HOY SE LEE MÁS QUE ANTES”

Hay un común en los mexicanos que no acostumbran la cultura de la lectura. Sin embargo, dijo que mientras los contenidos sean atractivos, los lectores llegarán de la mano.

Hay una cosa curiosa, hoy se lee más que antes. Somos más, en general se lee más. No es cierto que el internet ha provocado que la gente no lea, leemos de forma distinta, eso es cierto. Hay fenómenos como Harry Potter donde si uno le pega a los chavos, van a leer, no es cierto que no quieren leer, no quieren leer lo que les mandamos”.

Hay que buscar conectar con el lector. cuando me preguntan a mí en qué público pensé para el libro, sí pensé en un público más joven que yo, lo cual no quiere decir que los mayores no puedan leer, pero sí pensé en un chavo entre veinte y cuarenta años, que debe tener una lectura ágil con lenguaje sencillo. Busqué una novela que se deje leer, después hay que meterle ideas, pero la forma es muy importante. El hecho de escribir los veinte capítulos en El Informador me obligaba a dejar un gancho para que el lector lo agarrara el siguiente domingo, eso ayudó a que la novela te vaya atrapando, no está bien que yo hable bien de la novela pero funcionó la retroalimentación de los lectores en general”.

PARTEAGUAS DEL PERIODISMO

Durante su carrera, Diego Petersen ha sido un actor importante en la transición del periodismo en Jalisco. Desde que surgió Siglo 21 donde se atrevieron a hacer cosas diferentes. Después desaparece Siglo 21, para darle paso a Público que fue la misma línea. En ese proceso Diego Petersen, en conjunto de otros destacados periodistas, fue un pilar para demostrar que la sociedad jalisciense no era tan apática.

Tuve la suerte de participar en Siglo 21 y Público como una apuesta a un periódico liberal en una sociedad conservadora, fue una apuesta importante”.

Sobre su paso en El Informador, recuerda que este diario “nace como un periódico liberal, el origen es liberal, luego confrontado con el gobierno, pero nace con esas ideas liberales de inicios del Siglo 20 (…) Cuando llegué había unos atavismos que se fueron cambiando, cambió el formato, cambió la gente que lo hace, pero sigue siendo un periódico que debe tener claro el público que tenemos. Decir malas palabas en El Informador no tiene sentido porque vas a ofender a tus lectores; es un periódico que sigue siendo propositivo, más que crítico. Cuando El Informador hace una denuncia es porque tiene los pelos en la mano, tiene que cuidar a sus lectores, aunque en este momento hay una gran campaña para llegar al mercado joven, simplemente hay que entender dónde estás. Yo sigo siendo irreverente en el término de palabras, pero cuidando el lenguaje”.