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PEDIMOS POLÍTICAS PÚBLICAS, NO ACTOS DE CARIDAD: MÓNICA TAPIA

PEDIMOS POLÍTICAS PÚBLICAS, NO ACTOS DE CARIDAD: MÓNICA TAPIA

Sep 27, 2014

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Ocotlán es el municipio industrial del interior de Jalisco más cercano a la Zona Metropolitana de Guadalajara, a una hora por carretera. Si bien su vocación mueblera lo hace un referente regional, un diagnóstico municipal elaborado en junio de este año por el Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG) reporta que 28 por ciento de la población ocotlense tiene pobreza multidimensional (aquella con un ingreso inferior al valor de la línea de bienestar y que padece al menos una carencia social).

Asimismo, el diagnóstico señala que 8.5 por ciento de la población tiene un ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo y que 34.5 por ciento de los habitantes tiene un ingreso inferior a la línea de bienestar. Como el censo de 2010 marca que en Ocotlán hay 92 mil 967 personas, existen más de 34 mil hombres y mujeres que no alcanzan esa línea.

Como en casi todo el país, la población femenina es mayoría en Ocotlán, 47 mil 514 mujeres por 45 mil 453. Sin embargo, la representación no es paritaria en su gobierno municipal: de los 14 integrantes del cabildo, sólo 4 son mujeres. La situación no es distinta en la administración municipal, ya que, de acuerdo a fuentes extraoficiales (en la página de transparencia del ayuntamiento no hay esta información), sólo 13 mujeres ocupan cargos directivos, cuando hay más de 46 puestos disponibles.

Mónica Tapia Villarruel, presidenta del Organismo Nacional de Mujeres Priistas en Ocotlán (ONMPRI), originaria de ese municipio, explica que se necesita que las políticas públicas para todos sean diseñadas y puestas en marcha con la participación equitativa de toda la población, lo que no puede lograrse con representaciones femeninas que son menores a 30 por ciento, cuando más de la mitad de los ocotlenses son mujeres.

Mónica Tapia es licenciada en Mercadotecnia, cursa el Posgrado en Comunicación Estratégica en la Universidad Panamericana y es funcionaria en el Poder Ejecutivo del Estado de Jalisco, en la cartera de Desarrollo Económico.

Ocotlán es un municipio con fuerte actividad productiva, pero 64.8 por ciento de la población tiene al menos una carencia social, ¿qué es lo que pasa?

—«En el país hay un problema, heredado de las dos anteriores administraciones presidenciales, de pobreza e inseguridad creciente. En Jalisco se desmantelaron las políticas sociales durante los tres gobiernos panistas anteriores y fueron sustituidas con mecanismos asistenciales que vieron la atención de la pobreza como un acto de caridad, no como una herramienta para ayudar a que las personas mejoraran su calidad y competencias de vida. En mi opinión, sigue vigente la idea oriental de que es preferible enseñarle a pescar a la gente, en lugar de regalarles pescado un día: eso es algo que se perdió con los gobiernos de otras opciones políticas. Por ello no extraña que haya un rezago educativo de casi 23 por ciento en Ocotlán, es algo que desde los gobiernos estatales panistas no se atendió con eficacia.

Si resumiera la respuesta a tu cuestionamiento en una frase, diría que se necesita educar en la productividad y establecer negocios de base tecnológica en Ocotlán».

Por favor explícanos eso.

—«Creo un ejemplo retrata bien la situación. Ocotlán tiene un importante sector manufacturero de muebles, sin embargo, en la mayoría de los casos el diseño de esos muebles es por encargo de las empresas que los comercializan fuera del municipio. Si las industrias ocotlenses tuvieran sus propios diseños de competencia global, obtendrían mayores rendimientos por sus productos. Para lograrlo se necesitan acuerdos y capacitación, pero sobre todo invertirle al desarrollo de diseños y tecnologías propias. La planta industrial ya existe, sólo hay que darle ese giro. Creo que el caso de Apple es muy claro, quien hace el diseño lleva el mayor beneficio. En el caso de Ocotlán, diseños y tecnologías propias permitirían mejores salarios e ingresos para el sector productivo de este municipio».

La pobreza es una parte del problema, pero está el tema de las políticas para las mujeres y su representación, ¿están las cosas bien?

—«Se puede mejorar bastante, creo que las políticas públicas, al ser las actividades del gobierno para beneficio de la sociedad, deben ser diseñadas y puestas en marcha de manera democrática, con criterios de equidad y eficiencia. Eso significa que las políticas para las mujeres no pueden elaborarse de la mejor forma sin la participación de ellas y que es razonable que las funciones públicas estén dirigidas por las mujeres en la proporción poblacional que representan y no sólo en las que por definición legal deban ser así, como el Instituto de las Mujeres. Esta exigencia de paridad de género no sólo se desprende de la reforma política, es la esencia del principio de no discriminación que se encuentra en el artículo primero constitucional, pero también es un principio de racionalidad: la verdad no espero que cuestiones como la lactancia o la salud de la mujer puedan ser percibidas en su sensibilidad sin contar con la opinión y participación de sus destinatarias».

¿Qué papel juega el ONMPRI en Ocotlán?

—«ONMPRI es un organismo que representa a las mujeres del PRI, que le da voz a nuestro sector y le da vida a la vocación de un partido socialmente útil, que genera espacios para las diferentes expresiones de la sociedad. Hoy con la disposición de la reforma político-electoral estamos avanzando hacia una paridad sustantiva que es apenas el inicio para transformar la concepción y participación de las mujeres en los temas políticos del municipio. En ONMPRI impulsamos la participación política de la mujer, fortalecemos liderazgos con representatividad real para el sector y generamos las condiciones para que esto se vea reflejado en el gobierno municipal, porque es este el camino legitimado por la ciudadanía para que seamos las mujeres quienes construyamos el mañana que necesitamos las mujeres».

¿Entonces crees que hay posibilidades de mejora en la participación de las mujeres en tu municipio?

—«Lo creo. Tenemos de frente un amplio abanico de oportunidades, el primer paso sin duda es crear una atmósfera donde mujeres y hombres trabajemos unidos en proyectos de beneficio para todos, partiendo de nuestras coincidencias y respetando nuestras diferencias. La equidad de género debe ir más allá de la integración del Ayuntamiento, de las candidaturas a alcaldía y cabildo, debe reflejarse también en que el gabinete de gobierno esté constituido en paridad sustantiva y donde las mujeres, al igual que nuestros compañeros, debemos ocupar puestos en las primeras líneas del organigrama, hoy evidentemente somos minoría y los temas de agenda pública que preocupan al ciudadano como salud, educación, seguridad, empleo, bienestar familiar son atendidos quizá con oportunidad pero también con generalidad, es decir, ni son suficientes ni están adecuados a las necesidades particulares del municipio con los distingos inherentes del género como tal.

Los gobiernos, sus políticas, gestiones y acciones deben ser equitativas, eficientes y representativas, de ahí la importancia de que la reingeniería se dé tanto en el diseño de planes y programas como en los procesos de ejecución y la inclusión de las mujeres es esencial, pues sin duda hay temas que son de mujeres por naturaleza y por tanto es necesario que sean atendidos por ellas. Para construir políticas públicas para todos, debemos todos participar en ellas».


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