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«CULTIVANDO SUEÑOS, COSECHAMOS FRUTOS»: TOÑO Y JOAQUÍN LANCASTER JONES

«CULTIVANDO SUEÑOS, COSECHAMOS FRUTOS»: TOÑO Y JOAQUÍN LANCASTER JONES

Ago 8, 2015

«Soy un eterno enamorado del emprendimiento, un soñador, una persona muy trabajadora. Siempre he dicho que cultivando sueños, cosechamos frutos», expresa Antonio Lancaster Jones González, joven emprendedor jalisciense. «Toño» tiene 31 años de edad, nació en la ciudad de Guadalajara, es licenciado en Relaciones Internacionales por el Tecnológico de Monterrey y cuenta con una maestría en la European Business School.

Junto a su hermano Joaquín, crearon la marca BerryMe Wine y apostaron a producir el primer vino de berries elaborado en México. Su pasión por el emprendedurismo lo trae en las venas, a lo cual dice: «Vengo de una familia trabajadora, mi padre es abogado, mi madre ha trabajado toda su vida, ahorita trabaja en los bienes raíces, siempre nos hemos dedicado a la chamba. Mi familia de parte de mi abuelo materno es de Jalostititlán, la parte de mi padre es de Tamazula, siempre ha sido familia agrícola».

El apoyo de sus padres ha sido factor importante en su desarrollo personal y empresarial, pero hace una retrospectiva de aquellas personas que han influido en su vida para poder lograr sus objetivos.

«Mi mamá ha sido bien echada para delante, trabajadora, no se le cierra el mundo, me ha enseñado a perseverar; mi padre es con quien siempre cuento, es mi gran apoyo, el que siempre creyó mis locuras de invertir en la empresa, él ha puesto todo en manos mías sin tener nada. En lo empresarial Juan Mejorada me apoyó impresionantemente, me dio la oportunidad de entrar al Consejo y nos impulsó en la empresa, nos enseñó el tema empresarial».

En la parte estudiantil «tuve dos profesores en la universidad, uno se llama Eduardo González y otro Jesús López, me metieron en el tema social, vengo de una universidad capitalista, cien por ciento dinero, elitista, y cuando te hacen poner los pies sobre la tierra es diferente. Yo nunca me hubiera imaginado estar en las luchas libres, haber ido a bares de la Calzada Independencia y parte de sus clases nos llevaban allá, a tocar piso, a sembrar tierra (…) No es Plaza Galerías el mundo, ellos dos me metieron ese tema, desde ahí tengo un compromiso social importante y saber que el dinero no es lo más importante sino qué le vas a aportar a la sociedad y es parte de los valores de mi persona y de la empresa».

 

El inicio del sueño

TOÑO LANCASTER  (2)

Al hablar de sus inicios en el mundo de los negocios, Antonio con una sonrisa en el rostro cuenta una anécdota, donde se remonta quince años en el tiempo cuando en compañía de sus primos comenzó su historia de emprendedor.

«Inicié el tema del emprendimiento cuando íbamos a casa de las novias, pasábamos a Office Depot que recién llegaba a la ciudad, comprábamos calcomanías, las imprimíamos a las playeras y las planchábamos para vendérselas a los equipos de futbol, nos quedaban feas, perdimos algunas amistades por eso, pero así fue el inicio de mi carrera en esto».

En 2008 nació la idea de crear un vino inédito en México, que poco a poco se ha ido posicionando en el mercado y que tiene como objetivo ser la empresa número uno a nivel mundial.

«Inició con un sueño, con la siembra de la fruta, no se vendía, vimos una gran oportunidad. Vimos una necesidad, hoy día decidimos darle valor agregado con un vino, porque un chileno nos dijo que en Chile hacían en sus casas vinos, entonces por qué no hacerlo grande, hicimos una industria de vino de berries, investigamos y nos dimos cuenta que el 25 por ciento del consumo en el mundo es vino que no es de uva, en Estados Unidos hay empresas enormes de vino de berries, a final de cuentas la empresa ya se está posicionando, estamos entrando a mercados internacionales, queremos ser la empresa número uno de producción de vino de fruta en el mundo, para eso estamos trabajando».

 

Innovar ante el reto de la globalización

joaquin

Sabedor de la dificultad que conlleva ser joven emprendedor en un mundo globalizado, Antonio considera que el principal factor para no ser devorado es innovar en el mercado. «El reto es innovar, hacer las cosas diferente, no quedarte en tu círculo de confort. Innovación no es tecnología, todo mundo queremos ser Mark Zuckerberg, pero no, la innovación va en todo, nosotros producimos un vino de blueberries que no se producía en México, fuimos a un laboratorio sin tener recursos, sin saber, sin ser ingenieros y creamos nuestras propias levaduras, el tema es la constancia y la innovación, el reto más grande es innovar, en todo».

Agrega que «la perseverancia es clave y el estar ahí (…) El mercado nos devora con productos internacionales donde los grandes corporativos te están comiendo, manipulan el mercado, le dan dinero a los restaurantes para que vendan su vino, entonces es estar ahí, con constancia. Hay que estar en reuniones, en Hacienda, con gobierno, la participación en cámaras empresariales…»

Con la experiencia adquirida en los últimos años, Antonio aconseja a los jóvenes que tengan inquietud en ser emprendedores. «No es fácil, que lo hagan, pero que no crean que se van a volver Mark Zuckenberg en tres años, no se volverán multimillonarios de la noche a la mañana, pero que tengan perseverancia, que crean que es algo gratificante, que lo vean como una familia, es un bebé que nace, que lo creas, que lo desarrollas, que trabajas de poco a poco y va creciendo, en esa analogía tienes que ver la empresa. Hay que soñar y lo logren, que se acerquen a las cámaras empresariales, a las asociaciones, que realmente aprendamos a trabajar en equipo y se rodeen de gente capaz, siempre hay que ir a hombros de gigantes».

 

La importancia de los estudios

Aunque existe el dicho que los grandes ricos no estudiaron, el joven empresario no está de acuerdo con ello. «Yo creo que sí hay qué estudiar. Por mi experiencia, si no hubiera tenido mi maestría, mi empresa no estaría donde está, la verdad que el conocimiento que adquirí en la maestría es mayor al que pude haber adquirido en otro lado. La experiencia te da, pero los estudios juegan un rol básico porque da conocimiento financiero, administrativo y de manejo que te abre el mundo».

Aunque Antonio es un lector constante de periódicos e informes empresariales, los libros no juegan un rol especial en su vida, aunque tiene como proyecto leer mínimo cuatro libros al año y en ese proceso está. «Me cuesta trabajo leer. Leo los periódicos, los informes, las noticias, pero los libros me cuesta trabajo darle el seguimiento. Leo más de hora y media o dos horas al día, me cuesta trabajo tener la constancia de un libro, mi cerebro se pierde».

 

La hipoteca social

«No lo estamos acabando», refiere a la pregunta de su visión del mundo. Y su preocupación va en el sentido de las crisis financieras en los países, las guerras, y sobre todo la violencia con la que vive la humanidad en la actualidad. «Vivimos en el mundo donde el rey del dinero nos está comiendo, el rey del mercado y el capitalismo nos come, se ha vuelto un trabajar para sobrevivir y no trabajar para vivir (…) El estrés, la contaminación, nos estamos acabando la vida, no creo que podamos seguir en ese tema, en mi caso como empresario es importante tener el tema de la hipoteca social, qué le aportaremos a la sociedad, no tenemos que trabajar para engordar nuestras cuentas de dinero sino para enriquecer al país y al mundo».

Subraya: Me he preguntado varias veces y creo que mi hipoteca social es dejar un mejor mundo para mis hijos, mis nietos, un mundo donde tengan oportunidades, que puedan salir a la calle y respirar con alegría, aportar al tema de la seguridad. Como empresario estoy comprometido a generar empleos, riqueza, no solamente para mí sino para todos, no debo enriquecerme yo, debo enriquecer al Estado».

 

Titular del CCEJJ

«Creo que Jalisco es el estado que más se va a desarrollar, sin duda creo que se consolidará como el polo de emprendurismo e innovación a nivel nacional e internacional, yo creo que en Latinoamérica ya nos estamos posicionando», visualiza Antonio, quien hace un mes fue nombrado presidente del Consejo Coordinador de Empresarios Jóvenes de Jalisco (CCEJJ).

Su proyecto como coordinador de los jóvenes emprendedores jaliscienses será sentar las bases que permitan al consejo tener una estructura firme. «Estamos en reestructura, me tomé la tarea de unir al Consejo, ver dónde estamos, qué somos, quiénes somos, porque a final de cuentas se forma de más de 25 grupos de jóvenes empresarios y todos tienen una visión diferente de la vida. Tengo la oportunidad de llevar la rienda seis años, mi primer objetivo es dejar ese legado en el Consejo, creamos el plan estratégico del Consejo a diez años, adónde tenemos qué llegar, no es un proyecto del presidente sino de todas las estructuras de los grupos de jóvenes y presidentes».

El proyecto lo detalla:

«Serán tres puntos, estamos buscando la ley del emprendurismo que ya tenemos en Guadalajara que queremos impulsar en el estado, buscamos igualdad de condiciones, vivimos en un mundo en el que nos devoran los grandes monopolios, entonces queremos competir en igualdad, que nos ponga piso parejo».

Explica que otro proyecto es hacer negocios, generalmente como jóvenes ven la manera de llegar recursos de gobierno, pero deben hacerlo con empresas. «Vamos a buscar que las grandes empresas nos abran las puertas».

«El otro tema es de los estudios, preparar a los empresarios, estamos impulsando acuerdos con universidades para mejorar las empresas y a los empresarios, darles becas de maestría e impulso en sus empresas, realmente el objetivo en el consejo es eso, con eso tengo para muchas cosas», apunta.

 

Un vino social

Berry

Joaquín Lancaster Jones González, hermano de Antonio y socio fundador de BerryMe Wine recuerda cómo nació su marca y el mercado al cual va dirigido el vino que elaboran. «Nació hace tres años con la idea de producir un vino diferente a las uvas con un proceso y concepto diferente donde pudiéramos llegar a un público femenino que está en la introducción de vino como tal. La marca se desarrolló por el simple concepto de sentirte mío y también decir que lo hacemos con berries. Conforme pasó el tiempo fuimos conceptualizando más a que BerryMe sea social, que te sientas feliz consumiendo una copa de vino y no te preocupes tanto por la ciencia que es el vino de uva, que es sentarte y no saber qué vas a comer, si te sabe ácido o no, este vino es ligero para que sea social».

 

La publicidad boca en boca

Berry 2

En cuanto a la dificultad de entrar al mercado, señala:

«Seguimos batallando, se tienen que tocar puertas poco a poco, se batalla en encontrar espacios por la alta competencia que hay en vinos importados que está saturado el mercado, pero creo que el mexicano tiene amor por lo suyo y tiene una conciencia de consumo interno, ya presentándonos en cuando a expo, bazares, patrocinando mucho, regalando, surgió un boca en boca lo que nos ha funcionado».

Hace referencia al reto al que se enfrentan:

«Con los propios retos de la industria que es falta de credibilidad, la falta de interés de los distribuidores de comprar a pequeños distribuidores hasta que no están posicionados o que tienen confianza que los sistemas administrativos serán seguros. Por el lado externo el reto financiero, tuvimos bastantes adversidades, todo es un juego financiero. Al estar dentro del proyecto de innovación hemos contado con el apoyo del gobierno, lo que sí ha sido adversidad es que por ese ruido te piden mucho vino regalado que muchas veces dices que no u otras te cuesta mucho».

Su meta en el mercado, más allá de la ganancia económica, es «nuestra venta intangible es que seamos reconocidos como la mejor marca de vino en México. En cuanto a venta ser la marca de fruto de vino más reconocida del mundo», concluye.