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HAY UN «DINOSAURISMO» PERIODÍSTICO QUE SE NIEGA A MORIR

HAY UN «DINOSAURISMO» PERIODÍSTICO QUE SE NIEGA A MORIR

Ago 1, 2015

«Es posible ahora que un Kumamoto llegue al poder aparentemente sin más problema que desearlo y eso se debe a dos aspectos básicos, que tenemos una sociedad que no permitirá nunca más 75 años de hegemonía partidista y que por ello, puede darle el poder a quien menos lo espere y de la manera más sencilla, tan fácil como se lo quitará».

El periodismo experimenta un cambio profundo. La llegada de nuevas tecnologías, los teléfonos inteligentes, computadoras portátiles y tabletas han traído una revolución a los esquemas de comunicación al grado que la internet se ha convertido en el líder de la comunicación frente a medios tradicionales en donde aún impera el «dinosaurismo», anquilosados esquemas que se niegan a morir frente a un mundo que ya es totalmente diferente al poder que los creó.

Gilberto Pérez Castillo, analista y un amigo entrañable de Héctor Morquecho Ibarra, fue uno de los conferenciantes en el evento en memoria al desaparecido comunicador y analista político, al llegar al aniversario 50 de su natalicio.

Con la iniciativa de la Dirección de Comunicación Social del Congreso de Jalisco y su titular, Rodolfo Flores González, se montó una jornada dedicada a recordar al periodista cuyo nombre se encuentra en la placa que le da identidad a la Sala de Prensa del Palacio Legislativo, nunca un mejor lugar para bautizarla con el nombre de quien se distinguiera por entender en su justa dimensión, la relación del periodista con el poder.

Parte de esta jornada fue un panel realizado en el Museo del Periodismo o la casona conocida como «La Casa de los Perros», en donde platicaron de «El periodismo y el proceso de cambio político», el analista Gilberto Pérez Castillo, el politólogo Alfonso García Sevilla y el experimentado político Enrique Ibarra Pedroza.

Gilberto Pérez Castillo abrió el diálogo para referirse al poder y platicarnos dónde y cómo podemos encontrarlo y referirnos la tesis venezolana de que el poder se gana fácilmente, tan fácil como se pierde pero que su ejercicio es muy complicado.

Habló del periodismo, su reto frente a un mundo que nos pone a un clic de la información y en donde cualquier persona con un teléfono inteligente es capaz de convertirse en el mejor comunicador si la oportunidad y la posibilidad se lo permiten.

Del poder, abundó sobre los cambios que vemos y vivimos en este Siglo 21 y aun cuando el poder se mide con los mismos patrones, con la posibilidad de hacer daño y compensar, los actores han cambiado diametralmente, tanto que es posible ahora que un Kumamoto llegue al poder aparentemente sin más problema que desearlo y eso se debe a dos aspectos básicos, que tenemos una sociedad que no permitirá nunca más 75 años de hegemonía partidista y que, por ello, puede darle el poder a quien menos lo espere y de la manera más sencilla, tan fácil como se lo quitará.

Ahora el ejercicio del poder viene con una enorme cantidad de limitaciones y con una sociedad civil perfectamente organizada para cualquier actividad, pero en donde evidencia poder, pues bien puede ser a través de grupos criminales, como de ciudadanos en busca de satisfactores de vida.

Y en este escenario, el periodismo se vuelve una herramienta al alcance de todos gracias a los avances tecnológicos, por lo que ahora cualquier ciudadano puede tomar una foto, un video o hacer un comentario en la internet y conseguir, sin tener que pedirle permiso a nadie, un canal de radio, de televisión o periódicos digitales que puede hacer circular por el ciberespacio y por todo el mundo.

Justamente es el periodismo el que se ha transformado a una gran velocidad y es capaz de afectar la imagen de cualquiera, si no vean al presidente antes de la fuga de «El Chapo» y después de ella.

Por ello es que el periodismo, en donde desgraciadamente hay dinosaurios que se niegan a entender que se han extinguido, debe convertirse en un procesador eficiente de la información, generando producto digerible para el receptor, pero sobre todo útil.

Muchos periodistas ejercen el «dinosaurismo» porque se niegan a aceptar que cualquiera puede ser un comunicador, pero principalmente no se han dado cuenta que cuando las cosas cambian, debemos cambiar con ellas.

Alfonso García Sevilla habló de su experiencia como consumidor de noticias y analista de la información, destacando la curva descendente en que se encuentran los medios tradicionales de comunicación, como los impresos, que para una ciudad como Guadalajara, en donde viven más de cinco millones de habitantes, ni siquiera consumen los 250 mil ejemplares que deben imprimirse diariamente.

Esto nos refiere entonces la importancia de los medios electrónicos, pues ciertamente el acceso a nuevos métodos de comunicación es libre, totalmente abierto y listo para ser abordado en cualquier momento por cualquier persona.

El político Enrique Ibarra Pedroza planteó una lista de preguntas de las que nunca tendremos respuestas:

¿Qué opinaría Héctor de la fuga de «El Chapo» y la ineptitud del gobierno federal?

¿Qué opinaría de que el entrenador de la selección nacional agreda a golpes a un comunicador?

¿Qué opinaría del nuevo escenario de la política local con un partido preponderante?

¿Qué pensaría de que tenemos al Presidente más impopular de todos los tiempos?

¿Pensaría Héctor que este año el Atlas sí sería campeón?

 

Develan placa en el congreso y presentan video

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Una placa con rostro y que da cuenta de los ecos de una máquina de escribir. Un video que muestra al periodista, al amigo, al enamorado de su profesión y la reunión de amigos fue «En Memoria de Héctor Morquecho Ibarra».

Al cumplirse cincuenta años del natalicio de Héctor, se recordó su trabajo y su vida para darle rostro y motivos al nombre que luce ahora la Sala de Prensa del Congreso del Estado de Jalisco, en donde el director de Comunicación Social, Rodolfo Flores, resaltó la necesidad de recordarle a los jóvenes periodistas quién le dio el nombre a ese espacio de reporteros.

En la ceremonia realizada en el Palacio Legislativo, Gilberto Pérez Castillo habló del trabajo periodístico de Héctor y luego dio paso a Enrique Dau Flores, quien dijo haber sido muy amigo de Morquecho, pero padre, Armando Morquecho Preciado, con quien incluso dio su servicio militar.

Sin embargo, esa cercanía no le permitió conocer a Héctor hasta que ejerció como periodista, en donde aprendió a respetarlo.

Posteriormente se develó una placa al pie de la máquina de escribir que utilizara Héctor Morquecho, una «Gran Máquina de Escribir Olivetti línea 98», gris y beige que ahora luce bajo un capelo de cristal y al pie, la placa con su rostro en altorrelieve sobre una placa dorada y brillante que nos muestra su nombre, sus años y su oficio:

«De oficio periodista» y una leyenda que refiere que aun «entre los muros y pasillos del Congreso del Estado de Jalisco, aún se perciben los ecos del permanente golpeteo de las teclas de su máquina de escribir׃

Rafael Castellanos, el fiscal central, también comentó de Morquecho Ibarra, a quien conoció prácticamente desde recién nacido, pues dice eran líderes estudiantiles cuando el padre de Héctor, Armando y un amigo común, Francisco Ayón Zéster, les dedicaban largas jornadas a que entendieran el sentido de la política y prácticamente, decía, «nos formaron ideológicamente».

Posteriormente, en «La Casa de los Perros» se presentó un video en donde nos hablan, en voz de José Antonio Fernández y Claudia Rebeca Reynoso, de Héctor, su trabajo, sus inicios, sus medios, sus amigos y su oficio.