Portal informativo de análisis político y social

UBER finge crisis para depurar padrón de socios

UBER finge crisis para depurar padrón de socios

Ene 23, 2016

La crisis por la que atraviesa la empresa internacional Uber en Jalisco parece ser intencional, fingida y temporal, con la pretensión de depurar el padrón de socios que ha saturado al mercado, ya que en el arranque del 2016 había llegado a los 6 mil vehículos registrados para prestar el servicio de taxis de lujo en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Aunque la empresa solo ha reconocido la presencia de mil 500 vehículos prestando el servicio, se sabe que la baja de la clientela y la baja en los ingresos, obedece a lo saturado que se encuentra el mercado, ocasionado por la ambición y el lucro desmedido de vivales que invirtieron su patrimonio en un aparente negocio lucrativo, a sabiendas de que sabían que operarían evidentemente en la ilegalidad.

Políticos y tapatíos acaudalados realizaron inversiones millonarias en la compra de flotillas de vehículos para prestar el servicio de taxi de lujo, contrataron choferes, talleres para el mantenimiento de sus unidades y hoy se encuentran en una situación crítica ya que ven esfumarse su millonaria inversión.

Las dificultades laborales al interior de Uber estallaron a mediados de enero luego de que la empresa registrada en Holanda y que tiene su sede continental en San Francisco, California, tomó la determinación de bajar el costo del servicio al usuario en un 22%.

Previamente Uber había tomado otra determinación gravosa para los socios y los choferes desde el pasado mes de diciembre del 2015, cuando en una determinación unilateral, como son todas las que se toman en la empresa, se aumentó del 20 al 25% el cobro por comisión directa para Uber.

Es decir, Uber se había protegido previamente aumentando sus ingresos en un 5% del total de los montos facturados y por tanto se pudo dar el lujo un mes después, de bajar el costo del servicio, ahora en detrimento directo para el socio y para el chofer.

El servicio que presta esta empresa internacional, con base en una plataforma digital que realiza el cobro directamente de la tarjeta bancaria del usuario y de donde después se distribuye el ingreso para el socio, para que a su vez realice el pago de insumos y el salario del operador, se encuentra en Jalisco en una situación incierta, ya que no se ha realizado el trámite para la legalización del servicio desde el Congreso del Estado.

Es decir, se trata de un servicio ilegal, prestado por una empresa que opera al margen de la ley y sostenida con la participación de miles de socios y trabajadores que le han apostado, en algunos de los casos, todo su patrimonio, a sabiendas de que bien podría legalizarse su operación como el caso de la Ciudad de México, o prohibirse su funcionamiento como ha ocurrido en estados de la Península del Sureste mexicano.

 

El daño solo a choferes y socios

Aplicacion de Uber siendo usada.

 

Para conocer lo que ocurre con Uber, en la víspera de que sea sometido a consideración del Pleno en la LXI Legislatura el dictamen final que aprueba y legaliza su operación, en principio en la Zona Metropolitana de Guadalajara, hablamos con choferes y socios, dejando a salvo su identidad para evitar que la misma empresa los identifiquen y los involucren en la lista definitiva de la depuración que está a la vuelta de la esquina.

En ambos casos se concluye que el daño económico se está generando sólo para los socios y los choferes, la empresa se cubrió debidamente con un aumento en el porcentaje (comisión) de utilidad y dejó al garete a los socios y los choferes.

Explican que después de dos años de operación de Uber en Guadalajara, lapso en el que no hubo quejas y el servicio era lucrativo, a finales del 2015 Uber arbitrariamente aumentó su comisión del 20 al 25% del monto total facturado. Y por si esto fuera poco, disminuyeron también de manera unilateral el costo del servicio a los usuarios en un 22% en todo tipo de viajes.

Bajo estas condiciones es difícil encontrar choferes dispuestos a ganar cada vez menos, por lo que los dueños de las unidades se han visto en la necesidad de parar sus vehículos o de plano ponerlos a la venta para recuperar aunque sea parte de la inversión que realizaron.

El caso de la molestia de los choferes se debe también a que el 90% de ellos no tiene prestaciones de ningún tipo, de ahí que han hecho peticiones concretas al Congreso del Estado, para que en el marco de la aprobación de la ley, no los dejen desprotegidos.

 

En Uber hay 4 niveles

Uber ofrece en la ZMG cuatro niveles de servicio, que van desde el servicio económico llamado Uber-X; está también el Uber-Black que es el servicio de lujo; Uber-sub, que son carros amplios o incluso camionetas Suburban y Uber-XL que son camionetas pequeñas para los viajes familiares.

Vale la pena comentar que antes de esta situación crítica, la tarifa de Uber-X era muy similar a la tarifa número 1 de los taxistas tradicionales (amarillos), con un banderazo de 35 pesos de inicio, pero a raíz de la reducción de los costos de Uber, hoy es incluso más barato que lo que deberían cobrar con taxímetros los carros de alquiler tradicionales.

 

El modelo es de socio-chofer

100458008

 

Un comentario coincidente de los choferes y socios con los que platicó Conciencia Pública, es el hecho de que en ninguna de las ciudades en donde ya opera Uber en el mundo se había tenido esta crisis, es decir en ningún caso se había tomado la determinación de reducir la tarifa, por lo que creen que todo apunta a que se trate de una estrategia de depuración.

Y pueden tener razón ya que tanto en Europa como en América, el modelo de Uber es un sistema de trabajo para que el chofer sea el dueño de su unidad y por tanto los ingresos sean satisfactorios para mantener a una familia.

En cambio lo que ocurrió en Jalisco es excepcional, ya que aquí surgieron inversionistas (políticos y particulares) voraces, que compraron flotillas, contrataron choferes y hoy están pagando las consecuencias de su ambición desmedida.

Antes de diciembre del 2015, el promedio de facturación de una unidad de modelo económico, es decir de Uber-X, los ingresos que generaban era de casi 6 mil pesos, con una ganancia de 4 mil pesos de utilidades que se dividían entre el chofer y el propietario del vehículo, con un esquema de pago del 50 y 50%. Ya en este año el promedio de ganancia semanal apenas llega a 3 mil pesos, por un lado por la reducción de la tarifa, pero por otro a la cuesta de enero.

En síntesis, tanto choferes como socios admiten que Uber no está en crisis, sino que es un proceso de purga para que se vayan los ambiciosos y queden solo los que estén dispuestos a prestar el servicio que ha tenido éxito en todas las ciudades del mundo, el servicio en el que el dueño de carro sea a la vez el operador del vehículo.