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«No puedo defender a los políticos porque muchos son indefendibles»

«No puedo defender a los políticos porque muchos son indefendibles»

Oct 23, 2016

El principal problema del PRI es que quiere resolver problemas nuevos con remedios viejos, es el señalamiento crítico que hace Rubén Vázquez, quien asegura, de no cambiar estas prácticas y escuchar a su militancia, los resultados electorales seguirán siendo negativos para el partido tricolor.

Entrevistado en Conciencia al Aire, el coordinador del Movimiento Territorial del Partido Revolucionario Institucional puso como ejemplo la reunión del Quinto Consejo Político donde se eligió a Miguel Ángel Ortega como defensor de los militantes.

«Decía Reyes Heroles que la forma es fondo; lo único que retratamos desafortunadamente es la incapacidad de querer cambiar y asumir los tiempos que estamos viviendo, porque un asunto tan sencillo, si se somete a que los consejeros elijan a quien defenderá sus derechos lo único que hubiera hecho es fortalecer la presencia de los verdaderos liderazgos en el consejo político estatal. Tampoco se va a acabar el PRI, simple y sencillamente es que si queremos tener resultados diferentes tenemos que dejar de hacer lo mismo. Desafortunadamente se volvió a hacer lo mismo».

 

FALTA DE CONGRUENCIA

Para Rubén Vázquez, si el Revolucionario Institucional quiere ganar en el 2018, tiene que articular sus cuatro entes fundamentales: gobierno, dirigencia, sectores organizacionales y militancia. Estos, con un aspecto que se ha perdido en los últimos tiempos, la congruencia.

«Yo identifico hacia dentro del PRI cuatro entes con un adicional que es la sociedad; si queremos ganar el 2018 tenemos que articular estos cuatro entes, uno es el ente de gobierno, en donde muchos de los que están en el gobierno no pasaron por el partido y no hay un sentido de pertenencia, confunden ser burócratas con ser políticos, yo compartí que hay funcionarios que me mandan por Whatsapp eventos de gobierno donde están entregando cosas en favor de la gente, yo le dije a ese funcionario que no se confundiera, que ese es su trabajo, por eso se le paga y lo tiene que hacer bien. El burócrata, al inverso del político, opera desde el puesto y el presupuesto, el político opera sin el presupuesto, sin el puesto, desde la gente, entonces hacer política es decirme fuera de su horario de trabajo y responsabilidad a cuántos ha llevado a esa dependencia para que a nombre del partido sea interlocutor y les resuelvas los problemas».

Otro ente, que tiene que ver con la dirigencia. «El año pasado para el PRI hubo un mensaje muy claro, el militante que conocemos bien, no quiere decisiones donde estén presentes los hermanos, las novias, amantes, es decir, no pueden ir las mujeres de las recámaras a las cámaras, porque eso el militante lo está castigando en las urnas, el militante quiere que esta dirigencia sea congruente en lo que dice y hace».

Sobre los sectores y organizaciones: «Debemos entender que las organizaciones exitosas en nuestros tiempos son las que defienden causas y no intereses, las que de una queja hacen una causa y ésta con una interlocución del partido la llevan a la instancia de gobierno para que éste, a través de una política pública, pueda resolver. La calidad de respuesta en esa política pública va a ser si estos conglomerados sociales se adhieren o no a lo más importante, a su voto de confianza a un partido».

En cuanto a la militancia: «A eso estamos abocados en el Movimiento Territorial, tenemos que entender que la política solamente tiene sentido si ese conglomerado en el ejercicio de gobierno está presente, porque aquí viene la parte de la estructura con la parte de la estrategia. Yo estoy convencido que quien venga a ser el abanderado del PRI al Gobierno del Estado tendrá una tarea fundamental, sencilla pero difícil, que convenza a todos de que si les dan tiempo, dinero y esfuerzo ahora sí los priistas estarán en el gobierno, porque el priismo no está en el gobierno, no obstante que el gobernador ha hecho cosas buenas para Jalisco, su equipo, mucho de su gabinete, no tiene respuesta hacia el partido, por la falta de sentido de pertenencia. Ya lo dijo Enrique Ochoa cuando vino, si queremos ganar 2018 tenemos que acabar con la corrupción, la impunidad, sobre esa burocracia que está hacia debajo de las dependencias y tiene un modus vivendi y _modus operandi_».

—¿Tiene detectadas las dependencias que actúan así?

—Claro que sí, hay dependencias como Sagarpa, Seder, Sedesol, lo he dicho públicamente, donde si no hay dinero no avanza nada, ahí están. Me ha tocado, tristemente, donde he ido a municipios, los compañeros priistas que andan tocando puertas, no por un puesto, sino que se le responda a su gente en la gestión de sus problemas, si nosotros como partido no cuidamos ese buen ejercicio de gobierno, no tiene sentido lo demás.

 

CUANDO SE DENUNCIA NO PASA NADA

—¿Cómo hacer que el PRI se deslinde de los actos corruptos?

—Hay cosas en la vida que no se pueden ocultar. En el priismo hay un colectivo, una inteligencia emocional que te va marcando la pauta. El problema que tenemos en el país es que cuando se denuncia no pasa nada, si en el PRI de verdad queremos hacer una lucha contra la corrupción se debe acreditar que está comprometido en el tema, uno es el asunto del presidente del Supremo Tribunal Luis Carlos Vega Pámanes, donde lo único que como ciudadanos y militantes es que se haga una investigación, si hay elementos se finquen responsabilidades, sea quien sea y caiga quien caiga. El otro asunto tiene que ver con Jorge Humberto López Portillo, donde él pierde el debate, pero parece que gana el posdebate. Son elementos donde el PRI tiene que ser transparente, defender la verdad, son mis amigos, pero soy más amigo de la verdad, debemos acreditar que estamos en contra de cualquier conducta que vulnere el Estado de Derecho, no con declaraciones, sino con actos, es la tarea que debe asumir todo el partido.

 

CUANDO PERDIÓ LA POLÍTICA

—¿Se deben quitar los subsidios del gobierno federal a los partidos políticos?

—Soy de la idea que cuando trajimos el financiamiento público a la política, perdió la política, perdieron los políticos y perdieron los ciudadanos, porque se privilegiaron los perfiles de candidatos que retrataban bien, que se veían bien frente a la gente, pero que no han podido acreditar que saben gobernar bien para la gente. Es parte de un proceso donde le quitan el monopolio a los medios por los enormes gastos que se tenían, pero el problema no se soluciona, porque el dinero en la política no son los montos, el problema es el dinero negro que va por debajo de las mesas, que tiene que ver con un ejercicio monetarista en la política, donde el candidato paga asesores en imagen, hace videos, donde la imagen le gana al contenido, donde se despersonaliza el político ante la gente. Necesitamos reposicionar a la política desde la gente, ahí perdimos todos, yo creo que los partidos políticos deben tener un financiamiento, pero es totalmente excesivo.

 

FUNCIONARIOS SIN OFICIO POLÍTICO

—¿Cree que el discurso crítico que está empujando permita a los ciudadanos a distinguir los malos actos de gobierno y los de partido?

—Es nuestro reto, siendo congruente y que me investiguen cómo vivo, es sencillo como eso. Estoy enfocado en algo que es importante en el ejercicio de la política, no puedo defender a los políticos porque muchos son indefendibles, tengo presente que hay que defender a la política como un espacio de interlocución entre el gobierno y el ciudadano. Parafraseando a Reyes Heroles diría que en Jalisco un PRI-gobierno que le sirva a un PRI-partido, porque no le está sirviendo, no hay respuesta. Sí tenemos grandes logros desde la figura del gobernador, debo reconocer que el equipamiento e infraestructura rezagada en Jalisco empieza a tener una activación importante, de cada diez mexicanos que salieron de pobreza extrema tres salieron de Jalisco. Hay una serie de programas, pero entonces viene la pregunta, si tenemos esos indicadores que nadie cuestiona, por qué perdemos elecciones, es porque está ausente en el gabinete el oficio de la política, que no entiende que el priista no es una cosa, es alguien que reclama atenciones, que el partido recupere su papel de interlocución frente al gobierno.

 

ZAMORA, CON DIEZ ESCALONES ARRIBA

—¿A quién ve como un potencial candidato a gobernador para ganar la próxima elección?

—En el priismo jalisciense hay un político que se va cinco o diez escalones arriba del resto que se llama Arturo Zamora Jiménez, innegable. Yo creo que es algo que él tiene que resolver, porque también las candidaturas se tienen qué construir, sin lugar a dudas. Pero también veo la ausencia de una figura estatal visible que pueda ser un contrapeso al candidato del partido naranja, sin dejar de reconocer que tuvo un discurso para ganar y otro para gobernar, hoy en los cafés está el análisis y reflexión si nos sirve un hombre que no ha entendido que ya no es oposición, que es gobierno y que tiene que dar resultados, una persona que se enoja y se molesta, con un gobierno caracterizado por el nepotismo y la corrupción, las relaciones inconfesables, la soberbia pero también la opacidad.

—Si Arturo Zamora dice que no. ¿Quién del PRI tendrá la capacidad?

—Yo aún no lo veo, porque hay otro problema, todos los candidatos son por su puesto, por lo que representan, quieren que la administración pública los lleve y no su capacidad de convencimiento y empatía. Tenemos un gobernador que va muy por delante de un gabinete que está enfrascado en sus propias discusiones internas, porque con toda sinceridad, hay cosas importantes que suceden en Jalisco, pero como decía Luis Donaldo Colosio, lo que el gobierno hace lo resiente el partido, o mejor dicho, la mejor campaña de un partido político es el gobierno.

—Hay desilusión en los militantes que se van a otros partidos…

También hay que entender que hay un priismo participativo, pero exigente. En Zapopan nada más ganó Salvador Arellano porque es un candidato de la gente, la gente en el PRI también está premiando y castigando, es un mensaje claro destinado a las burocracias, el militante quiere ser tomado en cuenta, si no se toma en cuenta en la toma de decisiones, no cuentan con su voto. Necesitamos un PRI más audaz, que defienda el buen ejercicio de la política, independientemente si beneficia o perjudica a algún partido político. Nuestro problema es que queremos resolver un problema nuevo con recetas viejas, debemos cambiar eso, convencidos, si no lo estamos no podremos contagiar a las demás personas.

—Siempre han existido voces críticas en el PRI, como la suya, pero al final llega los terratenientes y se adueñan del partido. ¿Es cierto?

—Estamos en otra realidad, ya no es la única puerta los partidos para llegar al ejercicio del poder, están las candidaturas independientes que no las veo como un peligro, sino como un excelente argumento para que en los partidos se hagan bien las cosas.

—¿Se ve fuera del PRI? ¿En Movimiento Ciudadano?

—No, tengo un sentido de pertenencia hacia el PRI. En lo personal, con Alfaro no he tenido ninguna coincidencia, me han buscado, pero no. Tampoco independiente, mi lucha es con el PRI, porque tiene algo, su gente y un aspecto importante en términos electorales, por muy mal que esté como partido tiene alrededor de treinta puntos, lo que necesita el partido es un candidato que le de diez puntos desde la sociedad, el problema es que cada punto le cuesta sudor y lágrimas porque no hay congruencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Ahora, también es cierto que no hay partido sin militancia, veo una militancia que le está enseñando las uñas a la dirigencia. Del 2012 al 2015, nada más en la elección federal, perdimos más de 434 mil votos en Jalisco, una dirigencia que tomó decisiones verticales a favor de amigos, compadres, es el resultado, puntualizó.