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Guadalajara sin el Atlas «no sería igual»

Guadalajara sin el Atlas «no sería igual»

Mar 12, 2016

«Guadalajara y Atlas son conceptos complementarios, de tal forma que el Atlas sin Guadalajara es impensable y, Guadalajara sin el Atlas no sería igual», expuso Eugenio Ruiz Orozco en la conferencia convocada por el Instituto Cultural Ignacio Dávila Garibi y la Cámara Nacional de Comercio titulada «Atlas, cien años en la vida de Guadalajara».

Durante la charla, el presidente de los Clubes Atlas hizo una retrospectiva de la enorme cantidad de acontecimientos que han sucedido en Guadalajara, México y el mundo en cien años, edad que próximamente cumplirá el club rojinegro.

«Intentemos formarnos una idea de lo que ha pasado en estos casi cien años, no con sentido nostálgico, sino como un referente que nos permita tratar de entender a la sociedad contemporánea y obvio, el papel que el Atlas ha jugado como generador de identidad, construyendo, a lo largo de este tiempo, tejido social en nuestra ciudad».

 

Fundación del Club Atlas

La institución rojinegra nació en Guadalajara el 15 de agosto de 1916 a iniciativa de un grupo de jóvenes tapatíos que, habiendo estudiado en Inglaterra y Alemania, practicaron el futbol y lo importaron a su regreso. Así, Ruiz Orozco invitó a los presentes a reconocer las historias y hacer un viaje al pasado con acontecimientos que han sucedido durante estos últimos cien años de existencia.

Recordó que Guadalajara tenía una extensión territorial de ochocientas manzanas y que solamente circulaban trescientos veinte vehículos en el año de la fundación del club tapatío. En este mismo año los conflictos políticos, económicos y sociales del mundo y México se resolvían en el campo de batalla, como la Revolución Mexicana iniciada en 1910 y concluida en 1917, la Primera Guerra Mundial o cuando el imperio ruso se transforma en la URSS.

Un año después se promulga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; posteriormente se inventa la televisión, se refunda la Universidad de Guadalajara, se crea el Banco de México, se funda el Partido Nacional Revolucionario, se funda la Universidad Autónoma de Guadalajara y ocurre la Expropiación Petrolera.

Cambian los tiempos y Guillermo González Camarena inventa la televisión a color, se funda el PAN, inicia y concluye la Segunda Guerra Mundial, Hiroshima y Nagasaki son destruidas por bombas atómicas, aparece el primer bikini, se construye la cruz de plazas en Guadalajara, la invención de la tarjeta de crédito y en 1951, el año más importante para el club, Atlas es el primer campeón de Jalisco, «cuando los torneos eran serios, se jugaba la vida en un partido, lo importante era la camiseta», refirió entre aplausos Ruiz Orozco.

Se acerca la modernidad y ya hay voto para la mujer, se descubre el ADN, aparece el Rock and Roll, se inaugura el Estadio Jalisco, se lleva a cabo la Olimpiada y Copas Mundiales de Futbol en México, se hacen las primeras conexiones a internet y llamas a celular, se masifican las redes sociales, llega el terrorismo a Estados Unidos, muere Colosio, el PAN gana las elecciones en Jalisco y posteriormente la presidencia nacional, hay un presidente afroamericano en EUA, un papa latino, se vende el Club Atlas a Grupo Salinas.

Estos eventos, entre otros tantos mencionados por Eugenio Ruiz Orozco, los consideró importantes para revisar cómo era el mundo hace cien años y la importancia de Instituciones como el Atlas, que crean tejido social, pues

«favorecen la convivencia, desarrollan identidad, fortalecen el sentido de pertenencia».

 

Atlas para los próximos cien años

Atlas 2 Fb

 

El conferencista aseguró: ser tapatío, como ser del Atlas, no es creer en abstracciones. Indicó que los ciudadanos de Guadalajara, como la afición rojinegra, tienen valores como la fidelidad, el empeño, la honestidad, la paciencia, fe y perseverancia, entre otros. Así, para concluir, Eugenio Ruiz Orozco expresó que Guadalajara es eterna, y sin duda habrá Atlas para los próximos cien años.

«Aquí nacimos, aquí crecimos… es muy importante desarrollar nuestras raíces, no se puede defender lo que no se quiere, para nosotros los del Atlas que tenemos una paciencia enorme que incluso se mofan algunas personas diciendo que sólo tenemos un campeonato. No es que tengamos un campeonato, es que nosotros somos parte de Guadalajara, la ciudad sin nosotros no es igual, los colores rojinegros son parte de la identidad de nuestra cultura, si estamos celebrando 100 años lo hacemos porque cuatro generaciones de tapatíos que llegaron algunos de sabrá Dios dónde, hemos preservado los colores y el prestigio de la institución, han sucedido muchas cosas, tuvimos que vender el equipo, no fue una cosa fácil pero finalmente en la vida uno está obligado a hacer lo que debe, siempre aspirará a ser lo que quiere, nosotros estábamos obligados a ayudar a sobrevivir a la institución».

Agrega: «Hoy estamos seguros que con un poco de paciencia y perseverancia, el Atlas llegará a ocupar espacios de éxito importantes. Lo que realmente nos mueve y convoca es crear identidad, sentido de pertenencia que permita que Guadalajara exista por muchos cientos y miles de años y nosotros sigamos siendo parte de esta ciudad», puntualizó.