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ANÁLISIS | Política y redes sociales

ANÁLISIS | Política y redes sociales

Ago 20, 2016

Las redes sociales son formas de interacción en auge, entendidas como intercambio dinámico entre personas, grupos e instituciones. Están basadas en el usuario, pues son construidas y dirigidas por los mismos usuarios, quienes además las nutren subiendo contenidos. Se considera una red social cualquier servicio de internet que permite a sus usuarios: crear un perfil público o semipúblico, conectar este perfil con listas de otros usuarios conectados, explorar la lista de contactos, así como los contactos de los contactos, y así sucesivamente.Son un fenómeno social emergente que parten de la ruptura de paradigma en el modo de pensar, actuar, relacionar, aprender, comunicar, informar, conocer, trabajar, producir, innovar, opinar, consumir y elegir. Afectan , interfieren y orientan la opinión pública, los valores, las creencias y las ideologías. Todos estos elementos se emplean para emprender acciones de influencia y de desestabilización por diferentes actores para alterar el ánimo de los ciudadanos.

En política, la selección natural es despiadada: sólo los individuos mejor adaptados sobreviven y se reproducen. Nuestra sociedad contemporánea se organiza en red y esta configuración penetra en toda la estructura social e influye en todas las actividades humanas.La actividad política ordinaria de partidos, candidatos, gobernantes, funcionarios públicos, académicos, investigadores, universitarios, líderes gremiales, sectoriales, sociales, empresariales, religiosos, los medios de comunicación y en sí todos los involucrados en la cadena del poder han tenido que adaptarse en su modo de operación y dedicar esfuerzos, tiempo y recursos para subirse a las redes y sobrevivir a la influencia de alto impacto en la sociedad, a fin de no ser desplazados. Hoy es claro que el uso de las redes sociales sostiene una gran influencia social que crea héroes, demuelen reputaciones, edifican perfiles, construyen viabilidades y extinguen aspiraciones.

 

¿Cómo cambiaron las redes sociales a la política?

Redes FB

Haciendo visibles los personajes, las acciones, pretensiones y los hechos. Permiten ser observados por los contactos y los contactos de tus contactos y hace eco y resonancia en varios niveles más. También ayudan a ver las conexiones que se ocultan en el mundo real, como aliados, adversarios, mandantes y obedientes jerárquicos, familiares, amigos y afinidades sociales.Los políticos para ganar notoriedad, influencia y relevancia social, deben transgredir la llamada Ley de Dunbar digital 120, la cual establece que 120 es el número medio de amigos de una persona en redes sociales, lo cual para los citados fines, darían por resultado influencia cero.Por el contrario, deben procurar la mayor audiencia cautiva posible entre amigos, seguidores y contactos. Hoy podemos percibir que a nivel mundial y a nivel México, quienes más seguidores tienen son los artistas, los deportistas, los líderes de opinión, los medios de comunicación y por debajo de todos ellos, los políticos, que aunque hacen esfuerzos por ganar influencia, lo restringido de sus contenidos ceñidos a una clara intención electoral les crea resistencia y son percibidos como cuentas artificiales de dudosa veracidad y objetividad escasa en sus contenidos difundidos.Pese a ello, políticos mexicanos han logrado alcanzar el efecto fama: la fama simplemente es un desequilibrio entre la atención recibida y ofrecida. El número de personas con el que una persona puede mantener conversaciones es limitado, al rebasarse masivamente, el nivel de reciprocidad y conversación dialógica con los seguidores es mínimo, convirtiendo sus perfiles en canales informativos unidireccionales, por lo cual pierden valor.

Es importante destacar que las redes sociales complementan las relaciones humanas y las actividades sociales y políticas, no las suplantan. Las redes sociales permiten permanecer en contacto con la gente con un nivel de regularidad y de intimidad al que no tendríamos generalmente acceso, porque el tiempo y el espacio conspiran en hacerlo imposible.

En un mundo hiperconectado, la gente con muchos vínculos tiene más posibilidades de incrementar sus conexiones, dejando cada vez más atrás a las personas con pocas conexiones. La auténtica brecha digital es que la desigualdad en las redes crea y refuerza la desigualdad de oportunidades entre individuos.

 

Rompiendo paradigmas

PRI fb

El viejo paradigma de la comunicación era que la gente en general, revela muy poco de sus debilidades, miedos y dudas. Se trataba de presentar la imagen de sí mismos a los demás como completamente seguro, socialmente correcto y bien informado. Con los nuevos medios sociales, el nuevo paradigma ya no es tratar de parecer perfectos, sino ser más transparentes con los pensamientos y sentimientos, mostrar la humanidad y crear una mayor transparencia personal.Por las redes sociales, los medios de comunicación están perdiendo cada vez más el dominio de nuestra atención. A medida que crecen las redes para compartir y amplificar la información, la capacidad de cada persona para influir en la opinión pública y en la política aumenta.

La ubicuidad de la conexión humana implica que cada uno de nosotros tiene más poder sobre los demás de lo que cabría imaginar. La evolución de internet está dando a luz un nuevo mundo, y es un mundo de intrigante, provechosa e increíble conexión.Los aspirantes a gobernar y a ejercer el poder deben aprovechar a las redes sociales, como valiosas herramientas, para incrementar sus contactos, ampliar sustancialmente su influencia, obtener difusión rápida y masiva de información, abrir canales efectivos de interacción y conversación grupal, siempre teniendo presentes que todo lo que se sube a las redes es público y creará una memoria digital que seguirá como sombra al político, para bien y para mal.