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MANLIO FABIO BELTRONES: CON VISIÓN DE ESTADISTA

MANLIO FABIO BELTRONES: CON VISIÓN DE ESTADISTA

Oct 1, 2011

Ciudad de México.- Frente a intelectuales, académicos y comunicadores de todo el país, el senador Manlio Fabio Beltrones planteó que el gran reto del PRI “no es sólo ganar elecciones, sino el lograr que la democracia sea funcional, duradera, sólida y plural y que produzca resultados (…) A la democracia hay que pedirle resultados, no nada más que sirva para dirimir elecciones”, planteó.

El coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en el Senado de la República hizo una serie de reflexiones al participar como principal orador en el foro “Diálogo con la Sociedad Mexicana”, que organizó la Fundación Colosio la pasada semana en la Ciudad de México y que forma parte de la consulta del PRI para crear la plataforma de Gobierno que enarbolará su candidato presidencial.

El PRI, subrayó Beltrones, tiene posibilidades de regresar a la Presidencia de México y convertirse en el actor más relevante de la segunda alternancia de México y tienen como priístas la obligación de actuar con madurez, con decisión, pero sobre todo con compromiso.

El senador sonorense resaltó que “lo importante para todos ante las elecciones presidenciales de 2012 es que se concrete un proyecto que unifique a México y no lo divida, de lo contrario se corre el riesgo de que el país se balcanice y pasar de dos Méxicos a 32 Méxicos”.

En ese sentido, señaló que México requiere fortalecer al Estado y sus instituciones, dar un empuje a la identidad nacional, toda vez que el país necesita liderazgo y capacidad. Frente al presidente del PRI, Humberto Moreira y de la Fundación Colosio, Marco Antonio Bernal, el coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara Alta, manifestó que requerimos una sociedad cohesionada, no una latente y peligrosa fragmentación que lleve a una posible balcanización.

Dijo que esta visión es necesaria ante una realidad que muestra cómo vamos fragmentando con nuestras actitudes lo que es la unidad nacional. Resaltó que la ventaja que tiene el PRI respecto de otros institutos “no está sustentada en el trabajo de un grupo o de otro o en la individualidad de cada uno de los militantes. Es un ejercicio colectivo que tiene que terminar en el triunfo de todos. De no ser así, estaremos bordando en sentido inverso a lo que nos hizo aparecer hoy como el partido que puede ser el más votado en las elecciones de 2012”.

LA DEMOCRACIA SE RESUELVE CON MÁS DEMOCRACIA

El presidente de la Gran Comisión del Senado dijo también que el problema de la falta de resultados de las instituciones se resuelve “modernizando las instituciones y creando las nuevas instituciones”, ya que de nada sirve ganar elecciones –y eso lo hemos aprendido, pero sobre todo lo hemos visto en los ejercicios gubernamentales de otros partidos políticos– cuando los cambios profundos no se llevan a cabo”.

“De nada sirve ganar elecciones si no se promueve la unidad nacional y no se entiende que lo que se necesita para construir el México del futuro, es certeza. El nombre del juego para México, internamente y en el mundo es: certeza”, expresó el ex gobernador sonorense.

INCERTIDUMBRE PRESENTE Y FUTURA

“Con la atención de los presentes el aspirante del PRI a la candidatura presidencial refirió que hoy en México no contamos con la certeza que permita que los ciudadanos vean reflejadas sus demandas en las ofertas programáticas de los partidos.

“Las empresas no tienen la certeza de contar con un marco regulatorio que promueva la inversión y la competencia económica, y la conducción no existe. Certeza de que el actual arreglo institucional sea capaz de producir los acuerdos políticos necesarios para impulsar cambios, diseñar e instrumentar políticas públicas, es lo que más nos urge en México. Y eso es lo que hemos venido discutiendo dentro del PRI.

“El mayor reto de hoy es impulsar una agenda que coloque en el centro del debate, la importancia de la certeza jurídica, ciudadana y de la certeza de la gobernabilidad”.

LOS DOS RETOS DEL PRI

Planteó que el PRI como partido tiene dos grandes retos fundamentales: “El primero es interno, es el de consolidarnos como un partido democrático, que construye un proyecto nacional por medio de la unidad, de la unidad activa, esa que está basada en el debate, en la discusión, pero sobre todo en la inclusión de todos.

“Es que el posicionamiento del PRI, de manera favorable, como hoy lo indican todos los estudios demoscópicos, se debe a un ejercicio colectivo, enormemente responsable de todos los priistas.

“No está sustentado en el trabajo de un grupo o de otro o en la individualidad de cada uno de los militantes. Es un ejercicio colectivo que tiene que terminar en el triunfo de todos. De no ser así, estaremos entonces bordando en sentido inverso a lo que nos hizo aparecer hoy como el partido que puede ser el más votado en las elecciones del 2012”.

GOBIERNOS EFICACES

“Nuestra obligación es funcionar como mecanismo de representación política, capaz de fundarse como eje de cambio que asegura gobernabilidad democrática. Gobiernos eficaces, que rindan cuentas, transparentes y cercanos a las demandas ciudadanas. Es tarea de nuestro partido privilegiar siempre y ante todo el bienestar y la seguridad de los mexicanos por medio de fundar gobiernos que se caractericen por brindar certeza.

“¿Quién podría estar en contra de ello? No nada más dentro de nuestro partido, sino si se discute con otros partidos políticos. Así es como fuimos el partido capaz de construir las instituciones del Siglo XX.

“Y hoy, debemos ser el instrumento que nos lleve a inaugurar una nueva etapa en la historia de México y en la construcción de un nuevo régimen que permita, que auspicie, que provoque una democracia funcional, en donde el acuerdo, el entendimiento y el diálogo, se impongan al desencuentro, el conflicto y la cerrazón.

“No dudemos, el PRI debe ir por dos victorias en el 2012: la victoria de la ciudadanía, de las ideas en la unidad activa; y la victoria de la Presidencia de la República, apoyado por la sociedad en su conjunto”.

FORTALECER AL ESTADO Y SUS INSTITUCIONES

“México requiere fortalecer al Estado y sus instituciones, darle un empuje al sentido patriótico y a la identidad nacional, y es que México requiere de liderazgo y capacidad. Queremos una sociedad cohesionada, no una latente y peligrosa fragmentación que lleve a una posible balcanización”.

“Y esto ha sido parte de un discurso que hoy cada vez se siente más cerca en la realidad, cómo vamos fragmentando con nuestras actitudes, lo que es la unidad nacional. Son tiempos entonces de poner en el centro del debate la urgencia de garantizar certeza jurídica, que permita promover la inversión, asegurar condiciones para la competencia económica.

“Se requieren entonces, –y esto es lo que hemos venido manifestando en el Congreso, tanto en la Cámara de Diputados, como en el Senado de la República– verdaderos órganos reguladores de la economía, y no órganos simuladores de la regulación económica, dependientes del gobierno en turno.

“Esto es lo que hoy está sucediendo y que no nos da la certeza. Es que la certeza jurídica que consigamos con órganos del Estado mexicano, reguladores de la economía en el futuro, ayudará a que las empresas identifiquen los riesgos de invertir y cuáles son las opciones que tienen. Se trata de que la inversión tenga un marco de confianza y de seguridad.

“Recordemos que ante los problemas que aquejan a nuestra sociedad no podemos postergar más el impulso de la certeza ciudadana. Esa que genere condiciones para que cualquier mexicano –y esto es muy importante– se sienta parte del Estado.

“Recuerdo –y muy bien– este viejo debate que se da desde el PRI, sobre todo por el maestro Jesús Reyes Heroles, que en su momento discutía sobre cómo hacer sentir a los ciudadanos parte del Estado; cómo les quitamos a los ciudadanos la idea que el Estado nada más la conforman los gobernantes, los políticos, los partidos políticos, los legisladores. Y ellos, son los que sufren sus consecuencias.

“No. Los ciudadanos son parte del Estado. ¿Por qué se han alejado tanto de apoyar las políticas públicas de los gobiernos en turno? Porque no se sienten comprometidos, porque no se sienten integrados.

“¿Cómo encontramos que ellos de una vez por todas volteen a vernos y se identifiquen así? Ahí está lo que ya en la Cámara de Senadores –y bien se ha discutido y se ha perfeccionado, porque estoy enterado de ello, en la Cámara de Diputados–, lo que pueden ser las llamadas candidaturas independientes de los partidos políticos, la iniciativa ciudadana o la consulta popular y el referéndum, que le permita a los ciudadanos acercarse a las soluciones, no alejarse de ellas.

“Estar más bien apartado de lo que pueda ser la conceptualización de una acción anárquica ante el desencanto de los resultados de los gobiernos y de los partidos políticos. ¿Cómo les abrimos las puertas a todos aquellos que creen que los partidos políticos no son suficientes y tampoco les hacen una invitación concreta a sentirse parte de la solución?

“Cerrarnos en un sistema electoral o un sistema político puro, sería el error. Hay que abrir estas posibilidades, para que entonces los ciudadanos crean más en las soluciones de los problemas.

“En lo personal comparto el punto de vista de muchos de quienes se encuentran en la mesa y con quienes he platicado en distintas ocasiones, que debemos abandonar la defensa de instituciones que fueron pensadas para una realidad distinta a la actual.

“Hay que impulsar cambios que nos lleven a fundar un proceso duradero de reconciliación nacional, que estimule el desarrollo y el crecimiento económico, o de otra forma seguiremos sacrificando oportunidades que no se presentarán en el futuro.

“Requerimos impulsar certeza en la gobernabilidad también. Y para eso existen distintos métodos. El objetivo es que los gobiernos sean más eficaces y den resultados. Para ello –algunos de nosotros–, en lo personal, el que hace uso de la voz sigue creyendo que es necesario el que la institución presidencial como sí misma, sea reforzada con nuevos instrumentos, que no le quiten poder al Presidente en turno, sino que le den la posibilidad de acordar con mayor velocidad. Y al acordar con mayor velocidad, se encuentren soluciones a los problemas.

“Ustedes dan cuenta cotidianamente que los objetivos entre los distintos partidos políticos o las fuerzas políticas, en su mayoría son similares, pero que el planteamiento de cómo los abordamos puede ser distinto, y que necesitamos un instrumento en el presidencialismo mexicano tradicional, que le permita resolver dos de los principales problemas que tienen los gobiernos desde hace tiempo.

“El primero de ellos, es la falta de políticas públicas. Hay decisiones del Gobierno y del Presidente en turno, pero esas no giran alrededor de políticas públicas pactadas, que permitan que subsistan en el tiempo. Por el contrario, terminan por ser meras ocurrencias, aunque tengan buenos propósitos y mejores deseos.

“Pero llenos de ocurrencias y de buenos deseos es cómo vamos transitando en la mediocridad de crecimiento económico, del desempleo, de la inseguridad. Algunos de nosotros pensamos que así como en otras sociedades el presidencialismo puro ha venido acompañando de algunas figuras parlamentarias, pero sin quitarle al sistema presidencial lo que es su razón de ser, sin intentar ir ya no digamos a un parlamentarismo, digámoslo a un semiparlamentarismo.

“Dejar el presidencialismo tal cual es una cultura nuestra, pero con el ingrediente de poder facilitar gobiernos de coalición en el futuro, que resuelva el pactar políticas públicas de largo alcance; que permitan visualizar un México dentro de 25 años. El México que queremos para nuestros hijos, nietos, para esas generaciones que vienen desencantadas desde hace tiempo, a cambio de pactar políticas públicas en gobiernos de coalición.

“Que el gobernante en turno mejore la calidad de su gobierno, que evite que se vuelva a instalar un gobierno de un solo partido político, con sus ‘cuates’ y con sus ‘cuotas’; donde se premie más la lealtad, que la capacidad y la experiencia, el talento de quienes podrían dar mejores resultados.

“Hoy en día, al agotarse las lealtades en un sexenio y al no verse las capacidades, se van instalando en puestos sumamente claves e importantes a quienes van a aprender ahora, que ya se van.

“El Gobierno se ha vuelto una escuela para el aprendizaje de todos aquellos que, por cierto, no lo hacen de manera rápida, sino que tienen un lento aprendizaje. Y cuando esto llega a acontecer, es la hora de irse y con ellos vamos perdiendo el tiempo.

“En fin, creo que es también el tiempo en que nuestro partido tiene que poner todas estas ideas y propuestas sobre la mesa, para entonces sí, posteriormente, iniciar una campaña política por un proyecto nuevo de país, que encabece quien esté en mejores posibilidades de obtener un éxito electoral, sabedores que cumpliremos con los dos objetivos precisos de un partido político que ha aprendido, que aprendió verdaderamente de las derrotas electorales que tuvimos en el pasado.

“No hacerlo de esa manera, parecen los deseos de seguir insistiendo en que podemos ganar, pero después perder. Estoy seguro que tenemos que impulsar una agenda basada en garantizar certeza jurídica, certeza ciudadana, certeza gubernamental, para poder entonces sí convencer a todos aquellos que se muestran escépticos de que algo pueda cambiar en el futuro, porque todo se reduce a la superficialidad de la competencia electoral.