Portal informativo de análisis político y social

ECONOMÍA JALISCIENSE, COPIA DE LA ROJINEGRA

ECONOMÍA JALISCIENSE, COPIA DE LA ROJINEGRA

Dic 7, 2013

Por Alfredo Don —-

La tradicional confrontación de los naturales de estas tierras contra los defeños llegó en un tiempo a convertirse en pasión desbordante cuando las Chivas enfrentaban a los engreídos americanistas, que más allá de la publicidad presenta fuertes raíces históricas.

Porque la creación del antiguo reino de la Nueva Galicia constituyó mucho más que un mero proceso de colonización hispana extendiéndose hacia el occidente del país: Obedeció a severos conflictos entre Hernán Cortés en su carácter de conquistador de Tenochtitlán y el fundador de la Nueva Galicia.

Las causas de estas diferencias surgieron a raíz de que Cortés debió abandonar su cargo como gobernador de la Nueva España para ser remitido a España y ser enjuiciado por el despojo del que como conquistador de Tenochtitlán había hecho objeto al gobernador de Cuba, Diego de Velázquez, pero especialmente para responder de una serie abusos sobre la población indígena de los cuales había sido acusado.

En su substitución e intentando establecer un mejor gobierno, Carlos V envió “sus Américas” un organismo gubernamental denominado “Real Audiencia” integrado por Nuño Beltrán de Guzmán en calidad de presidente y por cuatro oidores.

Las dificultades entre ambos personajes se agudizaron y finalmente Nuño Beltrán decidió abandonar la capital para dirigirse a occidente con la finalidad de conquistar nuevas tierras desafiando al poder de Hernán Cortés.

Luego de los procesos revolucionarios que vivimos, la Constitución de 1917 fue como agua fresca tonificante para Jalisco, principalmente porque Guadalajara estaba convertida en un importante centro que controlaba el comercio de la costa norte del Pacífico y de Zacatecas. Un tipo especial de comercio, fundamentado en pequeños y medianos capitales propios de sus habitantes volvieron a impulsar a esta ciudad hasta convertirla en el segundo mercado nacional que de nuevo se erguía desafiante y retador ante el “centro” que molestos llegaron a ser esos jalisquillos. Su fuerza e influencia era tanta que hasta para hacer cualquier cosa era necesario consultarlos.

El comercio jalisciense era totalmente cerrado al del resto de la República. Los capitales extranjeros a nuestra Guadalajara, aquí no entraban. Aquí sólo florecía el comerciante local; Chalita, Hemuda, los supermercados, Moragrega, las Fábricas de Francia, etcétera, bueno hasta una televisora local se llegó a establecer; “el Canal 6” único caso de televisión independiente a nivel nacional. El Mayoreo de Guadalajara era la gran empresa mayorista que surtía a magníficos precios a los comercios locales haciendo de esta capital la “perla de Occidente” gobernada salvaguardad y manejada estrictamente por jaliscienses.

El deporte es genuina expresión del bienestar de los pueblos y en nuestro país hablar del deporte, es casi decir hablemos de fútbol. Y en materia de fútbol en aquellos cálidos años del “Milagro Mexicano” Jalisco también ejercía la supremacía futbolística, pero no mediante las Chivas, este equipo apenas era un sueño de la mexicanización. El equipo grande, el equipo que trajo los primeros títulos fue el Atlas. Atlas-León era el encontronazo más apetecido. Unos años después aparecería la hegemonía del nacionalismo Chiva.

No en vano el América –nacido de Guillermo cañedo y Fernando Marcos– se trazó como objetivo arrebatarle la hegemonía del fútbol a Jalisco. De aquí surgió el clásico Chivas – América. Sus raíces; las añejas confrontaciones entre chilangos y jalisquillos. Estas confrontaciones alcanzaron hasta la misma religión; el centro es devoto de la Guadalupana, pero en Guadalajara la patrona es “La Generala” la virgen de Zapopan. ¡Ellos lo suyo, nosotros lo nuestro!

Y no sólo Guadalajara se constituyó en el segundo mercado nacional sino además las Chivas se convirtieron en el campeonísimo y la apoteosis cuando la imaginaria de la afición local adoptando a Brasil alcanzó el campeonato Mundial de fútbol en 1970.

Tal vez con estos hechos se alcanzó la cúpula, ahora continuaría el descenso…

Porque interpretaciones equivocadas en la aplicación del modelo keynesiano, no sólo en México, porque se trató de un fenómeno mundial, trajeron consigo al buitre de la inflación, despedazando conceptos y condiciones que aunados a la debacle de la Unión Soviética generaron las condiciones necesarias para que el “Gran Kapital Privado” reimpulsara al Liberalismo Económico que aunado al concepto de la Globalización generaran la nueva panacea del modelo Neoliberal.

El problema principal radica en que mientras el modelo Keynesiano implica la conformación de un Estado fiscalmente costoso por las obligaciones sociales que al mismo competen para finalidades de redistribución de la riqueza, el Neoliberalismo en contraparte, implica la desaparición de los programas sociales del Estado para abaratarlo fiscalmente y concentrar las riquezas en pocas manos (el capital privado). Esta nueva modelación del Estado, requiere de adecuaciones constitucionales mejor conocidas como “Reformas Estructurales”.

Al comenzar a presentarse esta transición, naturalmente se debilitaron las pequeñas y medianas empresas en beneficio de los grades empresarios y en consecuencia el comercio tapatío comenzó a debilitarse mientras que Monterrey y el Estado de México se fortalecían.

Fue por ello que ya a finales de los 70’s el mercado local, cada vez más debilitado por las circunstancias comenzó a ceder y a fracturarse por lo que en los 80’s ya no fue posible detener el embate foráneo y aparecieron, en primero instancia, Aurrera, Gigante Soriana, mientras que Chalita desaparecía, Fábricas de Francia fue absorbida por Liverpool y el Canal 6 caía bajo el dominio de Televisa. Así, Guadalajara no sólo recibió el embate de empresas foráneas, sino además de la gran migración defeña tras el temblor de 1985 y la capital comenzó a apoderarse de Guadalajara mientras emergía en los deportes la supremacía futbolística del América.

En un último intento de detener semejante avalancha, Jalisco abrazó como recurso para enfrentarse al centro al PAN. Con tan desafortunado tino, que la incapacidad política de estos gobernantes llevaron a Guadalajara casi a su cadalso final: Se perdió el plan urbano, la ciudad se afeó y el Estado se desbarrancó de los primeros lugares de producción en los que anteriormente de ubicaba hasta caer al 11° lugar.

La capacidad de crecimiento se perdió y ahora surgen por donde quiera empresas multinacionales y por si todo ello no fuera poco, hasta los regiomontanos con sus tiendas de conveniencia amenazan a las tradicionales tienditas de abarrotes mediante las cuales subsistían con dignidad miles de familias tapatías. Nada más falta que aparezcan grandes empresarios del taco y el pozole para que también desaparezcan nuestras tradicionales cenadurías.

¿Qué le pasó a Jalisco? ¿Dónde se quedó su espíritu y su capacidad de reacción?

Y cuando parecía que habíamos tocado fondo, de repente nos despertamos con la impactante noticia de que ahora, también el Atlas, nuestro Atlas, el de la “fiel” equipo local, tapatío, jalisciense, totalmente adherido a la devoción de sus seguidores y a las rabietas de sus opositores Chivas, ya tiene dueños del altiplano.

Pero que ingenuos fuimos que no lo vimos venir; el Atlas, ya no es nuestro, no lo adquirieron Rafa Márquez y “El Potrillo”. El Atlas ahora pertenece a propietarios foráneos: A TV Azteca, capital chilango regiomontano. Perdimos a un queridísimo baluarte sentimental. Ya el Atlas, no podrá ser lo mismo. Lo peor es que con esa venta, también ahora el 25 por ciento de las acciones de nuestro Estadio Jalisco, pertenecen a ese mismo capital foráneo.

Creo que ahora Guadalajara sin su Atlas, con sus Leones en el ascenso y con sus Chivas secuestradas por Vergara, tendrá que parafrasear a Morelos cuando perdió sus principales capitanes: “Me han quitado a mis dos brazos, he quedado manco”.

alfredo.don@hotmail.com