Portal informativo de análisis político y social

24 años del TLCAN: La renegociación del tratado en la era de Trump

24 años del TLCAN: La renegociación del tratado en la era de Trump

Ene 29, 2018

Por Gabriel Ibarra Bourjac //

La trascendencia del Tratado de Libre Comercio en 24 años de vigencia está a la luz de los hechos. Los números fríos hablan del impacto que esto ha tenido y que se puede medir en lo que representan 24 años de intercambio comercial.

Se ha logrado crear la zona de intercambio comercial más dinámica del mundo y de mayor volumen comercial que en 1994 entre Estados Unidos y México ascendía a 106 mil 452.7 millones de dólares y en 2014 aumentó a 525 mil 110 millones de dólares de acuerdo al registro de la Oficina de Censo de Estados Unidos, de las cuales corresponde 294 mil 151 millones a exportaciones mexicanas y 230 mil 959 millones de dólares a ventas de Estados Unidos. La balanza es favorable a México en cerca de 64 mil millones de dólares.

Diariamente se registra un intercambio comercial de 2,600 millones de dólares de intercambio de productos entre los tres países, 108 millones de dólares cada hora y que al año suman 946 mil millones de dólares

Fue durante 2016 cuando México se convirtió en el segundo mayor socio comercial de Estados Unidos, superando a Canadá al alcanzar el 13.4% de participación del mercado de compras estadunidense.

China es el mayor exportador hacia Estados Unidos y en 2106 sus ventas representaron el 21.1% de las importaciones norteamericanas, Canadá está en tercer sitio con el 12.7%. Japón en cuarto lugar con el 6% de las importaciones norteamericanas; le sigue Alemania con el 5.2% y Corea del Sur con el 3.2%.

LA RETÓRICA DE TRUMP

La retórica de la administración del Presidente Donald Trump hay que distinguirla de las acciones en torno a la renegociación del tratado de Libre Comercio. El estilo del magnate es la bravuconada y lo que dice un día no se le puede tomar en serio, ya que sus expresiones, sus mensajes a través de la red del pajarito van dirigidas para alimentar a gran parte de los cerca de 63 millones de votantes que le dieron el apoyo para derrotar a Hillary Clinton (que en voto popular superó el magnate inmobiliario con 2.8 millones (65 millones 844 mil 954 votos).

Un argumento que ha utilizado Trump al descalificar al Tratado de Libre Comercio es el déficit comercial que Estados Unidos tiene con México a raíz del NAFTA y que ha generado la pérdida de empleo, principalmente en el rubro de la industria automotriz. Sin embargo, es parte de ese juego de demagogia del discurso de Trump, ya que el déficit que tiene con México de 64 mil millones en el 2016 representa una sexta parte del que registra con China y menor que el de Japón y Alemania.

En 2015 Estados Unidos tuvo un déficit de 347 mil millones de dólares con China, casi 6 veces más que el déficit con México; con Japón, el cuarto socio, el déficit comercial fue de 68 mil 900 mdd, traducido principalmente en compra de aviones civiles y aeropuertos, al igual que medicinas y equipo médico.

Con Alemania, su quinto socio comercial, Estados Unidos registró un déficit de 64 mil 800 millones de dólares, sus exportaciones encuadraron autos, aeronaves civiles, motores y autopartes, así como material farmacéutico, en tanto que Estados Unidos importó principalmente sustancias farmacéuticas, automóviles, autopartes y accesorios.

EL SECTOR EXPORTADOR, EL GRAN GANADOR

Para México el Tratado de Libre Comercio tiene resultados muy positivo al impactar la salud de su sector exportador y lograr no sólo equilibrar la balanza comercial que por muchos años fue deficitaria, sino además de convertirse en superavitaria, ya que en esos más de 20 años de vigencia del acuerdo comercial, México creció su comercio de 106 mil 452.7 millones de dólares en 1994 a 525 mil 110 millones de dólares en 2014 de acuerdo a la información de la Oficina de Censo de Estados Unidos.

Son 24 años de Tratado de Libre Comercio de Norteamérica y los resultados están a la vista. En diciembre de 1992 cuando se firmó el Tratado de Libre Comercio los tres países de Norteamérica tenían en conjunto una población de 360 millones de habitantes y 24 años después la población alcanza los 479 millones, incrementándose en más de 100 millones.

LO QUE PENSABA CARLOS SALINAS

Allá por agosto de 1992 el entonces Presidente de México, Carlos Salinas de Gortari dirigió un mensaje a la nación con motivo de la culminación de las negociaciones con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá para hacer realidad el Tratado de Libre Comercio. Salinas recordó que durante los últimos dos años y medio iniciaron y realizaron conversaciones y luego negociaciones formales para firmar el Tratado de Libre Comercio y antes de empezar a negociar procedieron a hacer una amplia y cuidadosa consulta. El Senado de la República realizó audiencias con grupos partidos y sectores, y al concluirlas recomendó promover éste y otros tratados de libre comercio, para avanzar en los propósitos nacionales.

Dijo que se realizó una cuidadosa negociación sector por sector, área productiva por área productiva a través de más doscientos encuentros y siete reuniones ministeriales. Cada área productiva se revisó con mucho cuidado y buscamos promover siempre el interés de México, precisó el entonces presidente mexicano.

Salinas de Gortari afirmó en dicho mensaje que las negociaciones se ajustaron estrictamente a los mandatos de la Constitución Mexicana, en especial en lo que se refiera a mantener la propiedad y el control del petróleo en mano de los mexicanos. El documento del contenido del TLC fue de más de 400 páginas.

Entre los aspectos fundamentales del TLC fue la eliminación de las barreras y libre paso a los productos y servicios entre las tres naciones. De la misma forma se establecieron los mecanismos para dar solución a las diferencias que siempre surgen en las relaciones comerciales entre las naciones.

Entre los acuerdos del Tratado se negoció que en áreas en las que México era menos eficiente que Estados Unidos se diera un tiempo de transición, para ir haciendo las adecuaciones y mejorando la competitividad y que fue entre cinco y 15 años. Se hizo para estar en condiciones de modernizar la tecnología y las formas de producir y estar en condiciones de competir frente a las importaciones en el mercado interno de los Estados Unidos.

De igual forma Estados Unidos y Canadá le pidieron a México más tiempo para algunos productos en los que nuestro país es más eficiente que nuestros vecinos. De inmediato, informó Salinas, el 70 por ciento de las exportaciones mexicanas quedaban de inmediato libres para ingresar a su mercado, mientras que nosotros liberaríamos sólo alrededor del 40 por ciento a los productos que ellos envían.

Por eso, estas negociaciones nos da tiempo que necesitamos para seguir apoyando a las pequeñas y medianas empresas, a los productores del campo que lo requieren, y todos podamos aprovechar las oportunidades que nos dará el tratado”, expresó Salinas de Gortari.

LOS DETRACTORES DEL TLC

El Tratado de Libre Comercio entró en vigencia el 1 de enero de 1994 y ese día México amaneció con la noticia del levantamiento en armas del Ejército Zapatista de Liberación Nacional desde la selva Lacandona de Chiapas, enclavada en el sureste mexicano.

En el discurso del subcomandante Marcos “Las demandas del EZLN” del 1 de enero de 1994 en su punto séptimo exigía “revisión del Tratado de Libre Comercio firmado con Canadá y Estados Unidos pues en su estado actual no considera a las poblaciones indígenas y las sentencias de muerte por no tener calificación laboral alguna”.

Fue la expresión contra el neoliberalismo y los signos de modernidad de un sector que se siente y se ha sentido marginado de la población, como expresión simbólica de reivindicar los derechos y la situación de los indígenas con el rechazo al TLCAN.

Cuando el gobierno de Carlos Salinas de Gortari promovió la creación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, uno de sus principales detractores y opositores fue el intelectual que por muchos años se definió de izquierda Jorge Castañeda Gutmán, quien dos sexenios después sería canciller del Gobierno de México y en momento alguno hizo el intento de eliminarlo cuando formó parte del gobierno de Fox.

Jorge Castañeda reconocería años después que había magnificado los efectos catastrofistas que se decía en aquel tiempo del TLCAN, así como ahora se magnifica sus beneficios por parte de sus apologistas.

En un artículo que publicó en la revista Nexos en septiembre del 2017 firmado en forma conjunta con Carlos A. Heredia, Jorge Castañeda, consideró que con Tratado o sin Tratado nuestros países (Estados Unidos, Canadá y México) seguirán comerciando y moviéndose cada vez más hacia esquemas de integración y producción compartida.

El problema fundamental es que la codificación de los tratados comerciales favorece ahora de manera desmedida y sistemática al capital y perjudica a los trabajadores, mientras protege sólo de manera aleatoria y debilitada las causas originadas en la sociedad civil”, plantean los intelectuales en este artículo de análisis.

En esa lógica consideran que la actualización del TLCAN será mucho más un proceso político que técnico o meramente comercial. “Los gobiernos no deben buscar la ratificación del statu quo, sino innovar ante desafíos comunes, recurriendo a mecanismos novedosos y libremente consentidos por los tres países”.

Los lineamientos de negociación del gobierno de Donald Trump para el nuevo TLCAN incluyen un capítulo anticorrupción que algunos insinúan que fue “solapado” por los negociadores mexicanos. “Si así fue, enhorabuena. Hoy queda claro que en todos esos asuntos son independientes y que pertenecen legítimamente a convenios en teoría limitados al ámbito comercial”.

Para Jorge Castañeda y Carlos A. Heredia tiene sentido proponer y exigir que por lo menos en lo relativo a tres de los graves problemas que enfrenta el gobierno de México y que son de su propia creación –el rezago social, la corrupción y la crisis de derechos humanos- el nuevo TLCAN se transforme en una poderosa palanca para resolverlos.

El capitulado propuesto por la Oficina del representante Comercial de Estados Unidos para la renegociación recoge los asuntos laborales, ciertos principios de transparencia y anticorrupción, e incorpora algunos escasos aspectos de derechos humanos.

EL TEMA LABORAL, FUERTE DISCREPANCIA

El tema laboral es un punto de desacuerdo entre Estados Unidos y México en la renegociación del Tratado de Libre Comercio. Los precios bajos por la mano de obra y una población cada vez mayor en número que demanda trabajo se considera arma de doble filo en esta renegociación del TLCAN.

La administración Trump ve como una desventaja para su país la mano de obra barata en México.

Durante la segunda ronda el tema laboral fue abordado de siete que fueron parte de la agenda a renegociar. En los acuerdos del Tratado de Libre Comercio original de 1994 no se incluyó el tema laboral.

La discusión es establecer un piso a los estándares que debe haber en el mercado laboral.

Una petición reiterada de sindicatos de Estados Unidos y Canadá ha sido elevar los salarios por ley en México, toda vez que nuestro país tiene una ventaja al ofrecer mano de obra hasta cuatro veces más barata frente a sus dos socios comerciales.

El representante empresarial, Juan Pablo Castañón, hizo referencia a estos temas abordados en esta renegociación y explicó que se discuten la administración laboral, capacitación de los trabajadores, transferencias tecnológicas y la distribución de ingresos.

La recuperación del ingreso de los trabajadores mexicanos, precisó Juan Pablo Castañón, considera necesario el sector empresarial, sin embargo dijo que éste debe ser en la medida que la economía se formalice y crezca será como los salarios en México irán alcanzando el de sus socios comerciales”.

De igual forma se expresó el presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, al señalar que aspirar de un día para otro se equiparen las remuneraciones en los tres países es utópico.

La igualdad salarial no es automática, es un tema de la mesa por parte de Estados Unidos, atribuyéndolo a la pérdida de empleos en su economía, pero es un tema sin duda que será difícil”, subrayó de Hoyos.

De igual forma se llevó a la mesa de discusión la eliminación del trabajo forzoso, libertad de asociación y tribunales laborales imparciales.

INDUSTRIA AUTOMOTRIZ, EL GRAN TEMA

Un tema complicado en la renegociación del TLCAN lo representa el de la industria automotriz que para Estados Unidos y México es muy relevante.

Para el gobierno de Donald Trump es el gran punto ya que es en este campo en el que se tiene Estados Unidos el mayor déficit comercial con México.

Durante su campaña presidencial y en su primer año de gobierno Trump enfocó sus críticas al Tratado de Libre Comercio por considerar que ha sido muy ventajoso para México, en particular en cuanto a la industria automotriz.

Estados Unidos exige incrementar el contenido regional y nacional en el sector automotriz y sean eliminados tribunales de resolución de controversias.

El representante del gobierno de Canadá ha pedido se homologuen salarios en la región en el sector automotriz.

En el 2016 Estados Unidos registró un déficit comercial de 74 mil millones de dólares con México en automóviles y piezas de vehículos, que es el punto dominante en el déficit de Estados Unidos de 64 mil millones de dólares, conforme datos de la Oficina de Censo de aquel país.

La administración Trump ha enmarcado sus objetivos de negociación del TLCAN en torno a reducir el déficit comercial con México y si no tocan los autos, no hay forma de llegar a lo que quieren”, consideró Caroline Freund, experta en comercio del Peterson Institute fopr International Economics (Revista Expansión).

Sin embargo, la industria automotriz ha expresado su rechazo a estas disposiciones que pretende el gobierno de Estados Unidos del aumento del porcentaje del valor de un vehículo que debe venir de la región sobre el 62.5%, una cifra que es la más alta de cualquier bloque comercial global.

Nuestros miembros sienten muy fuertemente que las reglas de origen no son herramientas para usar en la recuperación de empleos en Estados Unidos”, precisó Ann Wilson, vicepresidenta senior de asunto gubernamentales para Motor and Equipment Manufacturers Association, un grupo comercial que representa a fabricantes de piezas de vehículos.

%d bloggers like this: