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AHORA SÍ PUEDE SER CAMPEÓN EL ATLAS: EUGENIO RUIZ OROZCO

AHORA SÍ PUEDE SER  CAMPEÓN EL ATLAS: EUGENIO RUIZ OROZCO

Nov 30, 2013

Por Rubén Bautista —-

Eugenio Ruiz Orozco cambia la mirada cuando dirige sus pensamientos al remoto pasado, cuando se hizo aficionado al Atlas, en el Estadio Martínez Sandoval, en un Clásico Chivas-Atlas, siendo muy pequeño invitado por un taxista que vivía en el multifamiliar Insurgentes, donde también habitaba la familia Ruiz Orozco.

Duró 10 años buscando la dirigencia del club y del equipo, hasta que lo logró, arribando a la presidencia en condiciones de crisis financiera que obligaron a los socios a vender para salvar de la desaparición al equipo.

P. ¿No lamenta haber tomado la decisión junto a la directiva?

R. Esto debió hacerse hace muchos años. El deporte dejó de ser una práctica lúdica para el ocio; es un deporte, pero es un gran negocio. Basta con abrir los medios de comunicación para ver que su importancia es tal, que hay secciones dedicadas al deporte. En el Atlas no tuvimos en su momento la capacidad de transformarnos, se fue difiriendo y se socavaron las bases que nos obligan a vender. Esta es una decisión histórica.

P. ¿Hay tristeza?

R. No, porque no teníamos ya la capacidad de seguir operando al equipo y nos encontramos con Tv Azteca, que tiene las condiciones incluso para hacer campeón al Atlas.

P. ¿Fue una buena venta?

R. Sí, fue una buena venta, ganó el comprador, y el Atlas resolvió sus problemas financieros.

P. ¿Sacaran al Atlas de terapia intensiva?

R. Ya está en terapia intermedia, porque primero necesitamos concluir la operación. Hoy hay muchas cosas que se tienen que hacer, pero una cosa también es cierta: Ya tienes las transfusiones que necesitas, ya tienes un equipo de médicos, ya tienes todo, y de la noche a la mañana cambian las expectativas.

P. ¿De quién es la culpa para que tuviera que venderse el equipo?

R. No creo en la culpa, la culpa es un concepto moral que está vinculado al pecado, y como yo no creo en eso del pecado… Yo no volteo para atrás.

P. ¿Errores?

R. A mí me contrataron sin emolumentos para resolver un problema, y es el que estamos solventando. De los demás, nada.

P. ¿Cuánto cobra como presidente del Atlas?

R. Ni un clavo, y le dedico todo el tiempo.

P. ¿Y los otros presidentes cobraron?

R. No tengo idea, ni me interesa, yo estoy en una etapa en que estoy en condiciones de dar. ¿No? La vida me ha tratado bien, no tengo mayores apremios, así que puedo ser un poco generoso con una ciudad que me ha dado todo.

P. ¿Será para usted como aficionado, el mismo Atlas?

R. Será mejor, va a ser campeón. Las cosas cambian para mí como aficionado, porque será mejor. Mira, en esta temporada no pudimos reforzar al equipo y sabíamos que nuestra aspiración era sólo mantenernos, y ahora llega una institución que puede reforzar al equipo y puede hacerlo campeón.

P. ¿No siente el rechazo de algunos aficionados por la venta?

R. No, yo no soy nadie para interpretar las aspiraciones de la afición; pero sí sé qué quiere: Quiere sentirse orgullosa, ser parte de algo, quiere levantar la copa, quiere que los colores rojinegros sean triunfadores, y eso es lo que les queremos dar.

P. ¿No hubo ofertas más generosas por el equipo?

R. Sí. Hubo ofertas que representaban mayor cantidad de dinero, pero prevaleció el sentido común y el propósito de garantizarle a la afición un futuro cierto, sin riesgos.

P. ¿Cómo ve al Atlas en algunos años más?

R. ¡Campeón! Quienes lo adquirieron no son ingenuos. Están comprando una mascota, y luego tienes la suerte de que en tres años es el centenario.

P. ¿Es buen negocio el fútbol?

R. El fútbol por sí solo puede que no sea un gran negocio, pero todo lo que hay alrededor del fútbol, como tiendas de conveniencia, bancos, medios de comunicación, desarrollos inmobiliarios, sí, eso es lo que le da fuerza al negocio. El Real Madrid no es tan fuerte sólo por su equipo, es también por lo que hay a su alrededor, igual el Barcelona y Manchester. Aquí lo que hay es que llega a comprar al Atlas una empresa que tiene esas condiciones, cuyo símbolo –marca– debe ser el Atlas. En Estados Unidos está lleno de paisanos que le van al Atlas, eso puede ser un “bum”.

P. ¿Le sirvieron los conocimientos políticos para dirigir al Atlas?

R. Sí, claro, pero son escenarios diferentes, es mucho más complejo el fútbol, pero mucho más complejo.

P. ¿Por qué?

R. Mientras que a la política no le interesa más que a unos cuántos, al fútbol le interesa a todos. En segundo lugar, a los que les interesa la política tienen una filiación que los limita. En términos del fútbol, la única simpatía se establece en función de un equipo, al margen de ideologías, condición económica e incluso al margen del espacio en que se desempeñen las gentes, provoca identidad y sentido de pertenencia. Hay una altísima emotividad, los aficionados se matan por unos colores.

Añade: “Mientras que en la política hay un proceso electoral que culmina cada tres años, en el fútbol cada ocho días hay un examen. Son fenómenos totalmente distintos: La política implica cierto grado de racionalidad en términos de selección, y en el fútbol todo es emotividad”.

Amplía el concepto: “De política, hay pocos que saben y le entienden, de fútbol todos saben, todos hacen la lineación, todos se dan cuenta cuando se equivocó el entrenador, y en la política a veces enfrenta y disuelve, y el fútbol es totalmente masivo. Evidentemente es más complejo el fútbol”.

P. ¿Se vio en el escenario en donde los acreedores desmantelaran al equipo y desaparecieran al Atlas?

R. Ese era un escenario real y existía.

P. ¿Y si no le hubieran aprobado la venta?

R. Confiaba en el trabajo que habíamos diseñado y operado.

P. ¿Espera encontrar caras feas de reclamo por la decisión?

R. Sí.

P. ¿De adentro o de fuera?

R. De adentro y de afuera. Es normal, en una asociación de 124 gentes y una sociedad de siete millones de jaliscienses, pues seguro habrá puntos de vista diferentes.

P. ¿Qué compra el nuevo dueño?

R. Ante todo, la afición, que es el mercado y el concepto sociológico que en la economía se llama mercado. Eso compra, compra todos los activos en materia de fútbol, como el primer equipo, los derechos federativos, franquicia, las cartas de los jugadores, Fuerzas Básicas, la parte proporcional del Estadio Jalisco, derechos parciales sobre la marca.

P. Muchos se ofendieron porque dijo que recibió un cadáver agusanado, refiriéndose a la institución, sobre todo los anteriores directivos.

R. Sí, pero había que señalar de alguna manera las condiciones tan graves en que se encontraba el equipo, y ahora vemos un cadáver que puede resucitar como Lázaro. Estábamos pasando por una crisis institucional insostenible.

P. ¿No afecta que el dueño sea chilango?

R. No, porque el Atlas es una visión netamente tapatía, la Fiel aquí está.

Y remata para Conciencia al Aire con una sentencia: “En el fútbol, las cosas están de la patada, y en la política de la fregada”.