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DEBATE EN EL ITESO: “EL IMPACTO DE DONALD TRUMP EN LA ECONOMÍA MEXICANA”

DEBATE EN EL ITESO: “EL IMPACTO DE DONALD TRUMP EN LA ECONOMÍA MEXICANA”

Jan 28, 2017

CERRAR FRONTERAS SERÍA UN GRAVE ERROR: SERGIO NEGRETE

Por Mario Ávila

Todos los países que han cerrado sus fronteras terminan afectando a sus habitantes, allí están los ejemplos de Corea del Norte y el de Corea del Sur para apreciar la diferencia.

Así lo subrayó el economista e investigador del Iteso, Sergio Negrete al participar en el debate “El impacto de Donald Trump en la economía mexicana”, al lado de su compañero maestro Ignacio Román, de Nora Ampudia de la Universidad Panamericana y Enrique Cuevas, de la Universidad de Guadalajara.

El economista Sergio Negrete dejó en claro que el presidente estadounidense “nos está haciendo vernos en un espejo, con todo lo que esto implica, para lo bueno y para lo malo, lo bueno es que escogimos el camino correcto que ha sido la apertura a la inversión extranjera, el libre comercio, la liberalización de nuestra economía”.

Hoy se ha desplomado nuestro peso, se han caído las inversiones, va a caer el empleo, y no hay reversa”, dijo con toda certeza el investigador del Iteso, Sergio Negrete, sin embargo hizo mención a las enormes ventajas de la globalización y censuró las propuestas que aseguran que “solitos podemos”, que impulsa Donald Trump como Presidente de los Estados Unidos.

Si ahora –dijo-, nos toca un payaso que no capta las enormes ventajas económicas de la globalización, nos toca un xenófobo con el que vamos a tener que lidiar durante 4 años, es momento de diversificar mercados, pero seguiremos siendo vecinos de los Estados Unidos, hay que lidiar con esta persona; él va a pagar el costo de una estrategia autodestructiva de cerrar fronteras, e incluso seguramente nos va a arrastrar”.

Lo que yo creo que corresponde a todos –abundó-, es ver al señor Trump como es, con todo lo que implica, como un fenómeno que va a pasar, va a ser largo el invierno, ya llegó pero hay que aguantarlo de la mejor manera y sin pelearnos con el pueblo y con el mercado de los Estados Unidos. Trump no es Estados Unidos”.

Ahora, las posturas de que no inviertan y no venderles a los EU creo que son erráticas, hay que lidiar con él, hay que lidiar con su gobierno, tenemos a nuestro lado al mercado más grande del planeta, siempre lo tuvimos y durante muchos años lo desaprovechamos”.

Eso es lo que tenemos, no hay que desperdiciarlo y no vayamos a creer que porque nos vamos con los chinos nos van a pagar mejor nuestros insumos o nos van a pagar mejores salarios, ni los chinos, ni los alemanes, ni los de Singapur, todos son empresarios y buscan su mayor ganancia, nos traen tecnología, nos traen empleo, no hay que cerrarnos a ninguno, pero menos a los vecinos”, dijo el académico Sergio Negrete.

Pero finalizó diciendo: “El boicot no es mala la idea, pero no hay que darnos tiros en el pie. Walmart genera 52 mil empleos, es el mayor empleador del país. El boicot debe ir dirigido al bolsillo de Donald Trump, no asistir a sus casinos, no ir a sus hoteles y no jugar en sus campos de golf”.

Nora Ampudia, investigadora de la Universidad Panamericana, aprovechó la nutrida participación de los jóvenes estudiantes en el debate, para exigirles que participen en política a fin de que pueda cambiar el modelo económico del país.

ESCENARIO PESIMISTA

Por su parte el investigador de Iteso, Ignacio Román, pintó un escenario pesimista sobre México pasado y presente:

Hoy Trump con su belicosidad, ha sido el pretexto ideal para que el gobierno pueda justificarse ante esta creciente oleada de inconformidades sociales desbordadas finalmente por el “gasolinazo”, advirtiendo que la crisis viene de fuera, cuando en realidad se gestó de manera interna”.

México no está en un mundo globalizado, era parte de una colonia norteamericana, ahí era el destino del 80% de nuestras exportaciones, de ahí llegaba el 50% de la inversión extranjera, la tecnología que utilizamos, las remesas que son vitales en la economía nacional, tienen su origen justo en Estados Unidos”.

Eso no es apertura, eso no es participar en un mundo globalizado, eso es sumisión, eso es ser sólo un apéndice de un intestino que se extirpa en el momento que quieran, y desde la óptica de Estados Unidos parece ser que ha llegado el momento de extirparlo”.

Al fin y al cabo la economía mexicana representa solo el 3% del total del Producto Interno Bruto que generan de manera conjunta los tres países miembros del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Canadá, Estados Unidos y México”.

México es solo el país con mano de obra dócil, barata y sumisa, es el país que estuvo dispuesto a perder 12 millones de fuentes laborales en el campo desde la firma del TLCAN, es el país que acepta perder cientos de miles de empleos en el comercio, para garantizar el éxito de las grandes tiendas departamentales y de autoservicio y México es un país en donde sus gobernantes invierten muchos millones en terrenos, bodegas, instalaciones y trámites, para beneficiar a los empresarios extranjeros de la industria automotriz, a fin de que vengan a construir vehículos logrando un ahorro de 4 mil 500 dólares por unidad, con relación a los que se producen en Estados Unidos.

EXIGEN A LOS JÓVENES A PARTICIPAR EN POLÍTICA

Nora Ampudia, investigadora de la Universidad Panamericana, aprovechó la nutrida participación de los jóvenes estudiantes en el debate, para exigirles que participen en política a fin de que pueda cambiar el modelo económico del país.

Solo el gobierno puede hacer política económica –dijo-, las empresas no la hacen, por lo tanto la propuesta es que participen en política, infórmense, exijan, hagan organizaciones civiles donde estén reflejados sus intereses, pero infórmense correctamente, lean, no twitteen cualquier ‘baba de perico’, no tengan en el face tarugada y media, distínganse, solo con información y participación política podemos exigir para que el modelo económico cambie, claro que se puede cambiar; hay múltiples modelos económicos que pueden ser muchos más exitosos que este, pero necesitamos ser menos apáticos, más participativos, más involucrados con las decisiones transcendente que se toman en este país.

Sobre los detalles que deben tomarse en cuenta en una nueva renegociación del TLCAN, planteó que se deben incluir nuevos sectores como el electrónico, pero en término de actitud, dijo que se debe hacer esta tarea con mucha presencia, con mucha fortaleza, “ya hemos negociado otros 13 tratados aparte del de América del Norte, pero también hay que dejar en claro que llegó el momento de dejar de ver solo hacia el norte”.

El impacto de las decisiones unilaterales del Presidente de Estados Unidos, Donald Trump en la economía mexicana, fue analizado por académicos en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente (Iteso).

NO ÍBAMOS POR EL CAMINO CORRECTO: ENRIQUE CUEVAS

Para el académico de la Universidad de Guadalajara, Enrique Cuevas, de todas maneras iba a ser crack el modelo económico que sigue México al pie de la letra desde hace 30 años, es un modelo que iba a tronar tarde o temprano y Donald Trump solo lo aceleró.

A su juicio hubo una apertura indiscriminada, le tendieron la alfombra a las industrias automotriz y electrónica, a costa incluso de destruir la industria nacional. “No creo que íbamos por el camino correcto, por ejemplo en el caso de Jalisco y concretamente en el caso de Guadalajara, la industria del calzado en los años 80’s se desmanteló, se destrozó y a cambio de ello se le apuesta a la industria maquiladora que ni siquiera deja impuestos, ya que no tienen superávit”.

Insistió en que el modelo económico no estaba bien, el compromiso era que la inversión extranjera traería tecnología, se confiaría en nuestras capacidades, se protegerían nuestros empleos.

Planteó a los universitarios presentes en el debate, no generar tantas expectativas de lo que venga de afuera, ya que México ha logrado muy poco en tres décadas de apertura comercial, ya que el libre comercio no nació con el Nafta; pero se ganó los aplausos de la concurrencia al identificar al ex presidente Carlos Salinas de Gortari, como el mayor delincuente que ha generado este país que nos vendió la idea del libre comercio y la globalización, cuando ya Estados Unidos estaba poniendo barreras y protegiéndose. Es decir nunca hubo competencia directa, ni bienestar. A Donald Trump se refirió como un narcisista que quiere ser el protagonista de una nueva era.

Expuso que es importante en este momento el nacionalismo, diciendo no a la economía cerrada, pero si optando por el producto nacional.

Sin embargo el economista Enrique Cuevas advirtió que la clave está en reducir la desigualdad. “No porque sean muy buenos, nobles o hermanas de la caridad, porque sean cristianos, sino porque se trata de un principio de economía que se llama demanda agregada o demanda interna, que significa que las personas para poder ser consumidores necesitan tener dinero en su bolsillo.

No podemos seguir teniendo los salarios tan miserables como se ha pagado en México, por qué creen que el modelo mexicano está fincado en el exterior, su éxito depende de la contracción del mercado interno, si la gente no tiene aquí para comprar, yo te ayudo para que exportes… a mí no me interesa el mercado interno”, dijo tratando de interpretar la lógica de los gobernantes que ha tenido el país en las últimas tres décadas.

Del 1980 para acá hemos tenido un crecimiento muy magro de 2.8% en promedio, por eso seguir dependiendo de un modelo exportador es seguir cerrado en una miopía que no nos sacará de ninguna crisis y cada vez será más recurrentes; si combatimos la desigualdad, si aumenta el poder adquisitivo y si se reducen los niveles de pobreza, vamos a incentivar un mercado y nuestra economía será más dinámica”, terminó diciendo el académico de la Universidad de Guadalajara.

BENEFICIÓ A POCOS EL TLCAN

Para el investigador del Iteso, Ignacio Román, que por cierto fue el más aplaudido al término de cada uno de sus comentarios por los casi 300 asistentes que saturaron el auditorio “Pedro Arrupe”, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), o también conocido en inglés como North American Free Trade Agreement (NAFTA), solo sirvió para que ganaran pocos mexicanos, entre ellos Germán Larrea, Carlos Slim, Salinas Pliego y una decena más de ricos magnates. “Ellos son los únicos que ganaron con el proceso de globalización”, dijo.

Advirtió que la principal característica que deben de tener los personajes que van a defender la postura de México en una eventual renegociación del Tratado, es el patriotismo, “pero ustedes confían en que los defenderá dignamente alguien que no conoce las capitales de sus estados, alguien que se pirateó su tesis; se necesita capacidad, honestidad, preparación y en los interlocutores que representan a México yo no veo nada de eso”.

Expuso que en su opinión, en lugar de ir a Washington a reunirse con Trump, lo que debería hacer Peña Nieto sería reunirse con los migrantes mexicanos en California, Texas y en Chicago, para decirles lo importantes que son para nuestro país, que México los necesita, aunque muchos de ustedes ya no hablan español.

Debe decirles que necesitamos su dinero invertido en el campo de México, en pequeñas unidades de cultivo, necesitamos que instalen pequeñas posadas familiares en los lugares turísticos y no grandes hoteles de cinco estrellas, necesitamos generar toda la industria, desde la artesanal, a partir de diversos conocimientos específicos en cada región del país”, planteó el académico.

Mencionó que ya muy grande él decía que “cualquier economista de un país de la periferia que sigue de manera acrítica al autor extranjero, por ilustre que este sea, se asemeja simplemente al pobre lacayo que sigue gozoso con los finos modelos de su señor; que cualquier política que se quiera establecer desde un país con grandes necesidades sociales tiene que ser con los pies perfectamente enraizados en las legítimas necesidades de su comunidad, de sus habitantes y en las potencialidades de su historia y de su sociedad”.

Que solamente así –abundó-, se puede construir un pueblo y que esa es la función del economista, ser arquitecto de pueblos, no pasar de la teoría a la realidad, sino de la realidad hacer nuestra teoría y de la realidad poder construir una sociedad donde efectivamente cuenten por igual los tarahumaras de Chihuahua, los lacandones de Chiapas, las mujeres de las maquiladoras de Juárez, donde efectivamente si hablamos de competitividad y de competencia, el hijo del gran empresario tenga que concursar para entrar a una escuela igual que el hijo del albañil que viene de una escuela pública y no digamos que lo que tenemos lo tenemos por merecimientos, porque en muchos casos lo estamos teniendo simplemente por inercia intergeneracional de privilegios.

Necesitamos un país –sentenció-, donde todos seamos iguales y para eso necesitamos no depender de Estados Unidos sino depender de nuestra capacidad como seres humanos, aquí, con África, con Asia y con quien sea”.