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El caso Mora-Vaca

Cien mil pesos le bastaron a Pablo Mora Dragicevic para pagar la fianza y evitar purgar en la cárcel el haber provocado la muerte de la joven de 18 años Andrea Vaca Dragicevic por conducir en estado de ebriedad.

La mañana del pasado sábado, conforme se publicó en el portal de Mural, Pablo Mora, el joven de 22 años –que conduciendo bajo el influjo del alcohol provocó un choque y murió la jovencita de 18 años– recuperó su libertad al determinarlo así el Juez Segundo de lo Penal, después de valorar las pruebas que aportó el Ministerio Público.

Se precisa en dicha información que no se tomó en cuenta para la fianza el daño material ni la indemnización, por la vida de Andrea Vaca Rodríguez, porque los padres de la víctima otorgaron el más amplio perdón legal.

FALLA EL MINISTERIO PÚBLICO

El Ministerio Público no aportó los elementos necesarios para inculpar a Pablo Mora, ya que el examen clínico que precisara el grado de ebriedad que presuntamente tenía el inculpado al momento del percance no se documentó toda vez que el Ministerio Público no entregó la certificación que de acuerdo al Código Penal se requiere para constatar el grado de alcohol en la sangre.

TRAGEDIA E IMPUNIDAD

Fue un sábado doloroso. El 12 de marzo fue la fecha que cambió la vida de la familia Vaca Rodríguez, tras la trágica muerte de Andrea Vaca, una joven de 18 años, causada por la irresponsabilidad del joven Pablo Mora, al manejar en estado de ebriedad.

El choque entre ambos vehículos ocurrió la madrugada del sábado 12 de marzo en el cruce de las calles Ontario y Río de Janeiro, en la colonia Providencia.

Alrededor de las dos de la mañana, un Volkswagen Golf conducido por Pablo Mora Dragicevic, impactó una camioneta Ford Explorer, manejada por Cecilia Rodríguez Domínguez de 44 años y la acompañaban Andrea Vaca Rodríguez, Paola Ayala Mora y Paz Rebeca Partida.

La Explorer circulaba con preferencia por Río de Janeiro mientras que el conductor del Golf no respetó la señalización de alto, ubicada sobre la calle Ontario, ambas unidades terminaron en la esquina sobre la banqueta y contra la pared de una casa vecina.

El victimario, hijo del ingeniero Rubén Mora Ibáñez, vocal del Consejo de Desarrollo Urbano y consejero del Consejo de Cámaras Industriales del Estado de Jalisco, AC, se le detectó en estado de ebriedad, además se comprobó que viajaba a exceso de velocidad, conforme al peritaje de Vialidad.

A pesar de las evidentes, Pablo Mora se negó a hacerse la prueba de alcoholemia, asesorado por los abogados Los vecinos que fueron testigos de la tragedia ocurrida en su colonia, aseguran que el joven con prepotencia presumió tener influencias y conocer al secretario de Vialidad, Diego Monraz.

El joven fue resguardado por elementos de la Secretaría de Vialidad y defendido por sujetos vestidos de civil, quienes taparon su rostro con una chaqueta e incluso acordonaron la unidad en la que se encontraba esposado, para que periodistas no se le acercaran.

Tras la negativa de Pablo Mora de aplicar la prueba de alcoholimetría, quedó en calidad de detenido por la Procuraduría General de Justicia de Jalisco, para que el Instituto de Ciencias Forenses le practicara los estudios clínicos, porque de igual forma el joven conductor se negó a que le sacaran sangre y para proteger sus derechos acudió un observador de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco.

Dos días después del aparatoso accidente (14 de marzo), el titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Jalisco, Tomás Coronado Olmos, en una rueda de prensa, indicó que su dependencia ya había cumplido el proceso de la averiguación previa y que sólo resta a que el juez haga su dictamen sobre el caso.

Además, aseguró que el fiscal que llevó el caso reunió elementos suficientes para responsabilizar a Mora Dragicevic al incurrir en delitos graves que no permiten salir bajo fianza.

Coronado Olmos informó que debido a que Mora Dragicevic se negó a practicarse la prueba de alcoholemia, fue necesario que el fiscal ordenara un dictamen clínico médico, con lo que se determinó que el joven iba ebrio y era un peligro para conducir un vehículo motorizado.

Dicho dictamen consistió en un cuestionamiento aplicado por un médico, con el fin de evaluar el nivel de agresividad, si está ubicado en tiempo y espacio, la fluidez de su lenguaje y la coordinación psicomotriz.

Y aunque se ha estipulado mucho sobre la validez del dictamen, el artículo 125 del Código de Procedimientos Penales da como opción este tipo de pruebas, cuando la persona que participó en un accidente vial se niega a someterse a la de alcoholemia, con lo que su valor jurídico es similar.

Otra de las inconsistencias fue la versión que manejaba el victimario, ya que alegaba que Cecilia Rodríguez, madre de la fallecida, manejaba en sentido contrario, sin embargo, Coronado Olmos desmintió esa versión que esparcieron los abogados de Pablo Mora.

La misma Secretaría de Vialidad en un comunicado así lo establece, echando por tierra esa versión que difundieron para quitarle carga de responsabilidad al inculpado.

Y aunque ya se tienen las pruebas sobre la mesa, los abogados de Pablo Mora Dragicevic pidieron ampliar el término constitucional, con el fin de aportar pruebas que, según ellos, demostrarían que no conducía ebrio, con lo que podría salir libre bajo fianza.

LA AVERIGUACION DEFICIENTE

El sábado 19 fue la fecha establecida para que se desahogaran las pruebas y así el juez Francisco Javier Castellanos de la Cruz dicte formal prisión o formal libertad. El dictamen de Ciencias Forenses, según los abogados de Pablo Mora, mostró incongruencias conforme publica Mural en su edición del pasado sábado.

El resultado de la prueba I.M.C.F/01040/2011/12CE/ML/01 muestra que el joven, quien rehusó a someterse a la prueba de alcoholemia, tenía síntomas consistentes con el estado de ebriedad, además que presentaba un peligro inminente para conducir.

Sin embargo, en un segundo dictamen I.J.C.F/01040/2011/ML/19 a juicio de los abogados defensores los peritos cayeron en contradicciones y equivocaron su conclusión.

Los peritos alegaron que el joven “cursaba una concentración entre los 250 y 300 Mgs de alcohol”.

Por lo que, los abogados defensores, aseguraron que los especialistas no refieren cuál sustancia es la primera en mención, además de que ésta debe de ir proporcionado a 100 ml de sangre no de alcohol. Un asunto de terminologías que valorará el juez y que es la rendija para que Mora Dragicevic quede en libertad.

Otra de las inconsistencias planteadas por los abogados fue que el agente del Ministerio Público no realizó la certificación de que Mora Dragicevic se negó a someterse a la prueba de alcoholemia, la cual es necesaria, según el artículo 125 del Código de Procedimientos Penales.

PRECISIONES DE MONRAZ

Días atrás la Secretaría de Vialidad estuvo en el ojo del huracán, al ser señalada como cómplice de Pablo Mora, al no aplicarle la prueba de alcoholimetría, y administrarle agua para “bajarle la borrachera”.

Sin embargo su titular, Diego Monráz, desmintió conocer que al victimario, y rechazó que se le haya ayudado. Para darle sustento a esta declaración la Secretaría de Vialidad y Transporte emitió un boletín informativo el 17 de marzo 2011, en donde se destaca que en el acta del accidente vial elaborada por elementos de la SVyT, se determina que a Pablo Mora Dragicevic se le detectó un marcado aliento alcohólico. En dicha acta también se confirma que Cecilia Rodríguez Domínguez, quien conducía una Ford Explorer, no circulaba en sentido contrario.

Asimismo, se informó que cuando un conductor implicado en algún accidente se niega a someterse a los exámenes de alcoholemia, se recurre al examen clínico, según lo establece el artículo 125 del Código de Procedimientos Penales. Por lo que aseguraron que este examen tiene la misma validez que una prueba de alcoholemia y en este caso, Mora Dragicevic presentó entre 250 y 300 miligramos de alcohol por 100 mililitros de sangre, según la opinión de un perito del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF).

REFORZAR LEY SALVAVIDAS

Tras el trágico suceso, se ha hablado de lagunas en la Ley Salvavidas, por lo que el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales del Congreso del Estado, Jesús Casillas Romero, admitió que sí debe fortalecerse, por lo que anunció que presentará una iniciativa para garantizar que no se eluda la responsabilidad, cuando se participa en un accidente de tránsito bajo los efectos del alcohol en el que se registra un deceso.

Casillas Romero explicó que se buscará que en los casos en que los peritos de la Secretaría de Vialidad colaboren o sean cómplices para que a una persona que provocó un accidente de tránsito se niegue a hacerse el examen de alcoholemia, se acredite también una acción penal.

El diputado priísta aseguró que es evidente que en el accidente hubo algún tipo de facilidad por parte de los peritos de Vialidad, para que al presunto responsable no se le practicara dicho examen. De igual forma, se propondrá que cuando la persona que conduce en estado de ebriedad se niegue a hacer la prueba, se entenderá que sí está ebria y se le tendrá como presunto responsable.

Lo mismo sucederá en aquellos casos en que el conductor del vehículo huya del lugar, se propondrá que se le considere responsable al participante en un percance que abandone el sitio del siniestro.

INDIGACIÓN POR LA RED SOCIAL

Las redes sociales se subieron al tema para expresar la indignación por este suceso que cortó la vida a la joven Andrea Vaca. Justicia y no a la impunidad de juniors que compran la justicia, fue el reclamo airado que se manifestó.

La tarde del pasado sábado 19 de marzo inmediatamente se manifestaron los ciudadanos en las redes sociales. “Que no hubiera sido un chavo de Santa Cecilia porque se quedaría en la cárcel de por vida en la justicia claro que importa de quien es hijo uno”, escribió Julio César Aldana Maciel.

Juan Manuel Estrada escribió: “El resultado de la prueba I.J.C.F./01040/2011/12CE/ML/01, concluyó que el joven, quien se rehusó a someterse a la prueba de alcoholemia, tenía síntomas consistentes con el estado de ebriedad, además de que representaba un peligro inminente para conducir”.

INDIGNACIÓN CIUDADANA

Víctimas de Violencia Vial a su vez, expresó: “Todos sabíamos que iba a salir libre, desde el sábado 12 por la mañana toca la maquinaria del poder actuó para favorecerlo”.

“Una vez más una familia víctima de violencia vial es doblemente vícitma, además de la pérdida de un ser querido, es víctima de un sistema corrupto que operó inmediatamente después del accidente”.

Víctimas de Violencia Vial, añadió: “asesoraron a Pablo Mora para que no soplara el alcoholímetro ni permitiera que se le sacara sangre, extrañamente estuvieron presente ‘Derechos Humanos’ para observar que no se le maltratara y algo crucial el comentario del Secretario de Vialidad esa mañana cuando me lo encontré en el aeropuerto: ‘Me están presionado para que cambie el peritaje, quieren echarle la culpa a la Señora”, y mi respuesta fue: ‘por ningún motivo lo permitas’”, señala Alma Chávez Guth, presidenta de esta Asociación Ciudadana de Víctimas de Violencia Vial.

Durante la semana se puso de manifiesto la indignación que este hecho generó al trascender el aparato del poder que se había accionado para que Pablo Mora quedara libre de culpa, luego que trascendió que el joven que provocó el choque tendría responsabilidad de acuerdo a la magnitud del delito.

Edna Parra opinó: “Ojalá que jamás ese juniorcito prepotente y corrupto pueda dormir tranquilo pensando que tiene una muerte en su conciencia… YA BASTA DE TANTA CORRUPCIÓN”.

Roy Rojas, asesor de la Organización Mundial de la Salud y promotor de la Ley Salvavidas, así como de la cultura de la prevención de accidentes lamentó lo que estaba sucediendo con este caso ante el temor de mucha gente de que el hecho quedara impune, dejó asentado: “La impunidad es el un indicador de pérdida de credibilidad y por tanto de la efectiva de una normativa. Qué pena me da esto, y tanto esfuerzo que han hecho autoridades, sociedad civil. Una mala señal al pueblo, pero bueno hay que seguir luchando y para eso esta la sociedad civil organizada que no permita estas situaciones”.

LOS AJUSTES PARA LA LEY SALVAVIDAS

El diputado Jesús Casillas Romero, promotor de la llamada Ley Salvavidas, junto con los legisladores Enrique Aubry y Abraham González Uyeda, inmediatamente se avocó a presentar dos iniciativas de ley tendiente a cubrir las lagunas que a su juicio tiene la legislación y que ha permitido que no se haga justicia, cuando influyentes se ven inmersos en accidentes, como el que aconteció en la colonia Prados de Guadalupe donde falleció el joven César Augusto de la Huerta López el pasado 30 de enero, accidente que provocó un individuo que conducía un Camaro y que es amigo de la hija de la regidora de Zapopan, Milagro López Barriga, quien presuntamente ayudó al inculpado a escapar y evitar que lo alcanzara el brazo de la justicia.

Los ajustes que el diputado Casillas Romero plantea a esta legislación que ha tenido resultados positivos, al disminuir el número de personas que han fallecido por la combinación de alcohol y volante, son los siguientes:

1. Se tipificará como delito el que un perito de Vialidad participe o ayude al responsable de un accidente de tránsito, que se encuentre bajo los efectos del alcohol, para que no se practique el examen de alcoholemia.

2. Cuando una persona se encuentre bajo los efectos del alcohol, participe en un accidente de tránsito y se registre un deceso, si se niega a realizarse la prueba, se entenderá que sí se encuentra en estado de ebriedad.

3. Cuando una persona se encuentra bajo los efectos del alcohol, participa en un accidente de tránsito y se registra un deceso, si huye, una vez que se le ubique se le entenderá como responsable por manejar en estado de ebriedad.

IMPUNIDAD… ¿CUÁNDO LA JUSTICIA? La moneda está en el aire

Por Marianela Manríquez

La incertidumbre por saber si el joven de 22 años, Pablo Mora, quien provocó la muerte de Andrea Vaca de 18 años, en un accidente vial, será castigado o dejado en libertad fue en aumento.

Y aunque el caso está en boca de todos, y analizado por la ciudadanía bajo lupa, tal parece que el acusado podría salir en libertad. Sucesos como recorrer la decisión del Juez a una semana, tomando en cuenta que ese fin era puente, me huele mal.

Que elementos policiacos municipales impidieran que se le realizara la prueba de alcoholimetría y además lo hidrataran para estabilizarlo nos hace suponer que este niño nice tiene poder, y tan es así que lo gritó, orgullosamente aseguró tener “cómpas” influyentes.

Sin embargo, el buscar una absurda venganza o etiquetar a Pablo Mora como el villano sin escrúpulos no es lo importante. Desgraciadamente la joven murió, y no hay poder humano que nos la pueda regresar, el envenenarnos de odio no llega a ningún lado.

Lo importante aquí es exigir que se cumpla la ley, que exista transparencia, que los funcionarios públicos hagan su trabajo para que este tipo de casos no queden impunes. Y no por “fregar” a los imprudentes que manejan bajo el efecto del alcohol y drogas, sino para prevenir futuros casos.

Para que la muerte de Andrea Vaca no sea en vano, para no dejarla sola, para demostrarle que gracias a ella y muchos más hemos podido cambiar a nuestro país, hemos podido dejar de ser bestias prepotentes e irresponsables y nos hemos convertido en una sociedad sana y sobre todo humana.

Un sábado fue el día en el que Andrea partió del mundo terrenal y un sábado fue la determinación de juez. Un sábado será el día en que sepamos si por fin, hemos cambiado. Y esto nos ayudará a decirles a todos esos juniors que el influyentismo no los salvará de asumir las consecuencias.

Decirles a todos los victimarios que tengan miedo, que su escudo se les desvaneció. Que si matan a alguien serán encerrados, que piensen dos veces antes de manejar en estado de ebriedad, que aparten sus aires de grandeza, que sean humildes y dejen a un lado esa arma ambulante, su automóvil.

Este es el gran momento que los ciudadanos, más los que hemos sufrido la pérdida de un familiar por accidentes viales, estábamos esperando. Queremos ver ese cambio, y aquí se han cuestionado las lagunas de la Ley Salvavidas, sin embargo es justo decir que la gran laguna de esta ley son las malas actuaciones de los funcionarios públicos, son los ministerios públicos, la Policía Municipal y Federal, son los agentes de Tránsito, son los familiares influyentes. Debemos de acabar con esta cultura de “con dinero baila el perro”.

Tenemos que acabar con la corrupción e impunidad, y no quejándonos o echándole toda la culpa a papá Gobierno, debemos ser una sociedad activa, pensante, con estrategias y exigiendo con bases bien estructuradas.

Por ello debemos de exigir que se cumpla la ley, tomar conciencia de los riesgos que implica manejar en la metrópoli. Debemos empezar por nosotros mismos, no permitir que el amigo maneje si está bajo el influjo del alcohol, no prestar el carro a nuestros hijos adolescentes.

Hay que quitarnos esa flojera y comprometernos a educarnos en cuestiones viales. Hay que generar confianza en las calles, ya no podemos vivir en un estado en donde al homicida se le apremia, y los que pagan los trastes rotos son las víctimas, es decir, los familiares de quien muere.

Después de tantas muertes de jóvenes se ha logrado legislar la Ley Salvavidas pero para que funcione todos debemos ser congruentes con nuestros actos.

Marisol, mi prima, una víctima más de la irresponsabilidad de un hombre influyente me enseñó que sí se pueden lograr iniciativas extraordinarias en Jalisco. No dejamos que Marisol desapareciera, ella sigue aquí con nosotros, en nuestros pensamientos, motivándonos a seguir adelante, a proteger a las nuevas generaciones.

En el caso de Andrea Vaca, la moneda está en el aire, la decisión de cumplir con la ley siempre está en juego, y sólo una persona tiene el poder de hacer lo correcto. Se haga o no justicia, Andrea nos marcó una pauta para seguir soñando en una sociedad justa.

 

4 comments

  1. ciudadano /

    Se nota que el diputado Casillas no sabe de la jerarquía de leyes establecida por el artículo 133 Constitucional, como es posible que haya pasado por su cabeza la hipótesis en que señala que si la persona se niega a hacerse la prueba de alcoholemia, se le considerara que se encuentra en estado de ebriedad, ¿Donde quedo la presunción de inocencia?, en el supuesto que si se recabe la prueba de alcoholemia, es necesario que la persona de su consentimiento para que lo lesionen (lo inyecten), si no lo da, dicha prueba es nula según lo dispuesto por el artículo 20 constitucional.

    Ademas de la falta de conocimiento jurídico por parte del diputado casillas, que horror de técnica legislativa, como es posible que señale: CUANDO UNA PERSONA SE ENCUENTRE BAJO LOS EFECTOS DEL ALCOHOL( notese que ya esta afirmando que esta en estado de ebriedad la persona), SI SE NIEGA A REALIZARSE LA PRUEBA, SE ENTENDERA QUE SI SE ENCUENTRA EN ESTADO DE EBRIEDAD. como pueden saber que una persona esta en estado de ebriedad antes de hacer la prueba, porque recordemos, para determinar que la persona se encuentra en estado de ebriedad es preciso contar con la cantidad de alcohol que tiene en la sangre, lo cual no se puede saber a simple vista, luego entonces, como no pueden determinar a simple vista que una persona se encuentre en estado de ebriedad, no pasa nada si te niegas a hacer la prueba, esto, porque la sanción solo aplica para aquellos que antes de aplicarse la prueba ya se tiene conocimiento que están en estado de ebriedad, y como no se puede saber, la presunción de estado de ebriedad no debe aplicar para nadie.
    Ahora bien, si una persona que no se encuentre bajo los efectos del alcohol se niega a hacerse la prueba por x o y razón (por miedo, por alguna enfermedad, por desconfianza etc.), ¿también se le considerara que esta en estado de ebriedad?

    ¿como puedes saber que alguien esta en estado de ebriedad de acuerdo a nuestras leyes, antes de hacerte la prueba?

    OJO CASILLAS. HAY QUE DEJAR A UN LADO LA DIARREA LEGISLATIVA.

    DISCULPEN LA REDACCIÓN, POR ESO NO SOY DIPUTADO!

  2. mario delgadillo /

    jajajaja esta pagina la vdd si m dio mucha risa, yo creo q seria mejor ponerse a leer un poquito antes, tanto la constitucion como nuestra legislacion penal sustantiva vigente, desde que inicio esa ley salva vidas quien sabia un poquito de derecho sabia que no se le podia obligar a que se le practicara un dictamen de alcoholemia y la manera en que quieren reformar eso si ya no se si es para reir o llorar la vdd que andamos muy mal

  3. Se fue hace un año mi pequeña Andrea, y Pablo esta en libertad viviendo como buen junior en San Diego, California…! y sigue bebiendo me consta por que lo he visto..pero jamás dejará de ser un ASESINO