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El choque entre política y religión: Trazan cruz en Guadalajara en la sexta protesta contra El Sincretismo

El choque entre política y religión: Trazan cruz en Guadalajara en la sexta protesta contra El Sincretismo

Ene 22, 2018

Por Mario Ávila //

Con la convicción de no descansar hasta ver retirada la obra denominada “Sincretismo”, promovida, pagada y defendida por el ayuntamiento de Guadalajara durante el gobierno de Enrique Alfaro Ramírez, alrededor de 200 carros alegóricos y autos decorados con motivos Guadalupanos realizaron una caravana mediante la que trazaron una cruz en la ciudad, desde la antigua Penal de Oblatos hasta la Minerva, haciendo un trazo perpendicular por la calzada del Federalismo desde Plan de San Luis hasta Niños Héroes.

Esta fue la sexta manifestación (primera del año) que se organiza el colectivo México Guadalupano, que preside Felipe de Jesús González Hernández, para manifestar su repudio contra la obra del artista Ismael Vargas y para exigir al gobierno tapatío su retiro del camellón de la calzada Federalismo en su cruce con Juan Álvarez, en las inmediaciones del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.

González Hernández emplazó al alcalde interino, Juan Enrique Ibarra Pedroza, a que “haga realidad su discurso de ser un gobierno respetuoso y tolerante, retirando de inmediato esta obra mediante la que el gobierno de Guadalajara se muestra intolerante con la creencia católica y Guadalupana y le falta al respeto a la bendita imagen de la Virgen”.

Insistió que esa escultura “es un agravio a nuestra Virgen morena y ofende a la religión católica y a millones de mexicanos que la profesamos, al mezclar la imagen de la Virgen con símbolos demoníacos, como son las serpientes y las calaveras y con la figura pagana de la Coaticlue”.

Especificó Felipe González, presidente de México Guadalupano, que “la imagen de la Virgen está rodeada de estrellas en su manto y no debe estar sometida por serpientes y demonios como se presenta en la obra; la Virgen nos trajo al verdadero Dios y no debe estar rodeada en vientre por calaveras que simbolizan la muerte y la Virgen de Guadalupe está sostenida por un ángel celestial, pero en esta monstruosidad han puesto a la serpiente”.

REACCIÓN VIOLENTA DE LOS QUE ESTÁN A FAVOR DE “SINCRETISMO”

En esta que fue la sexta movilización en contra de la escultura denominada “Sincretismo”, se dejaron ver ya por primera vez algunas muestras de violencia verbal, de agresiones y de ofensas, de parte de algunos jóvenes que se hacen patente su adoración por satanás.

Se pudo grabar el video de uno de ellos que en su intento por provocar a los devotos guadalupanos, pedía que mejor se rezara “a la bestia, a satanás”, al tiempo que levantaba el dedo medio de la mano derecha para insultar a los niños, jóvenes y adultos que en el cruce de Federalismo y Juárez, oraban rosario en mano.

La irritación del personaje que lo mismo mostraba un rostro adusto y al instante sonreía socarronamente, aumentó notablemente al paso del carro alegórico que transportaba la imagen de San Miguel Arcángel, instante que aprovechó para lanzar a grito abierto insultos a Jesús y a su madre la virgen María, que remataba con un: “¡Luzbel nuestro padre, viva!”.

Durante casi 10 minutos el adorador de satán, que por cierto portaba en cada uno de los 5 dedos en ambas manos, anillos con calaveras similares a las que rodean el vientre de la Virgen en la estatua de Ismael Vargas denominada “Sincretismo”, intentó en vano molestar a los guadalupanos, quienes prefirieron ignorarlo y simplemente defenderse aumentando el tono de la voz en sus oraciones.

Al cabo de unos minutos el iracundo personaje vestido de negro, con grandes arracadas que colgaban de sus oídos, se mesaba la larga cabellera, caminaba en zig-zag por lo ancho de la banqueta de la calle Federalismo y regresaba recargado para seguir agrediendo, hasta que al fin desistió de su intento provocador, cruzó la Calzada del Federalismo hacia el poniente y se internó entre los matorrales del Parque de La Revolución.

EL TEMA POLARIZA A LA SOCIEDAD Y SE POLITIZA

La obra de “Sincretismo”, una de las más polémicas que se han inaugurado dentro del programa de arte urbano de gobierno municipal de Guadalajara, ha confrontado a la sociedad y se ha politizado, ya que su principal impulsor, su patrocinador y su defensor, es aspirante al cargo de Gobernador de Jalisco por el Partido Movimiento Ciudadano y en su precampaña, particularmente en los municipios de Los Altos de Jalisco, ha pretendido justificar su compra por más de 5.4 millones de pesos, argumentando que el Arzobispado de Guadalajara dio su aval.

Sin embargo el padre Tomás de Hijar, cronista de la Diócesis de Guadalajara, ha salido a desmentir esta aseveración de Enrique Alfaro, al mencionar que la opinión que él externó fue sólo cuando le mostraron unas pequeñas maquetas de apenas 40 centímetros y no le explicaron que la obra sería de los 9 metros de altura como se hizo finalmente.

También Tomás de Hijar ha asegurado que la opinión que externó fue única y exclusivamente a título personal y no con la representación de la Arquidiócesis tapatía, lo que contrasta con lo asegurado por Enrique Alfaro, quien mediante un video publicado en sus redes sociales, muestra un documento y hace creer que es el visto bueno de la Arquidiócesis tapatía.

De este tema habló el vicepresidente del Colectivo México Guadalupano, Gabriel Márquez Torres, quien aseguró que los seis actos de desagravio que se han organizado hasta el momento, únicamente tienen el propósito de exigir el retiro de la obra y nada tiene que ver con los tiempos o las campañas políticas.

Si ha habido una coincidencia en las fechas de nuestras manifestaciones de inconformidad con los tiempos político-electorales, es porque el alcalde con licencia Enrique Alfaro así ha estado marcando el ritmo, la obra la inauguró en el mes de agosto y nosotros salimos dos semanas después con nuestro primer acto de desagravio, si ahí hubiera tomado conciencia y hubiera ordenado el retiro de la obra, nosotros ya no tendríamos la necesidad de seguir saliendo a las calles, pero optó por mofarse, por burlarse de los católicos diciendo que era bueno que saliéramos a caminar para hacer ejercicio…. Y aquí nos tiene”, expuso el también abogado del Colectivo.

También comentó que al alcalde con licencia se le enviaron oficialmente dos oficios para pedir el derecho de audiencia que todo ciudadano debe tener para hacer planteamientos sobre temas de gobierno que les impacten “y nunca tuvo la cortesía de responder”.

Y abundó: “Con la llegada del alcalde interino de Guadalajara, Juan Enrique Ibarra Pedroza, de nuevo se realizó una solicitud para que nos escuchara y tampoco ha sido atendida, por lo que estamos valorando la necesidad de apersonarnos en esta misma semana, para exigir con mayor rigor que se nos atienda y que se nos escuche”.

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