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EL ENGAÑO PUBLICITARIO DEL AMÉRICA

EL ENGAÑO PUBLICITARIO DEL AMÉRICA

Ago 13, 2011

Ver para creer. ¡Lo que hacía falta! Que el América “necesitara de bules para nadar”. Ahora resulta que el equipo que tiene a su disposición toda una estructura envidiable para ser promovido, publicitado, le viene del exterior una campaña “necesaria” para que nadie olvide, de quienes ya saben y conocen la historia, y para que sepan y conozcan quienes ignoraban al equipo milloneta del futbol mexicano, o lo veían como el malo de las películas.

Muy simple, la mejor campaña del América es sobre su identidad, su origen, sus raíces, y no necesita de arreglos ni de “padrinos” oportunistas para hacerle otra campaña. Es, ha sido y seguirá siendo así de fácil: “Al América lo amas o lo odias”.

Pero hoy resulta que ante la mediocridad de sus directivos, que tienen todo, menos conocer realmente a su equipo, y por ende no saber ni cómo manejarlo, ni cómo actuar, recurren a un “genio” que les maravilla y deslumbra con una frase: “Grande, muy grande”.

 

“A QUIÉN QUIEREN ENGAÑAR”

Carlos Alazraki, creador de esta frase y por la que cobró seguramente una millonada, explica a su manera, justifica a su modo algo innecesario para quedar bien con quienes lo contrataron, y para tratar de convencer inútilmente a quienes sí sabemos la historia del América, y sabemos de este deporte en el que hemos sobrevivido tecleando máquinas, hoy computadoras, llenando de saliva micrófonos de radio y televisión durante más de 30 años.

No creo que Alazraki sea tan tonto para ignorar lo anterior, al contrario, pero no se vale que mida como retrasados a los aficionados a este deporte y especialmente a los seguidores americanistas. Creo que todos o la gran mayoría conocemos el término grandeza y su significado, y sabemos que el América se ha ganado a lo largo de su historia este calificativo, de equipo grande, y que a pesar de atravesar malos momentos, crisis y rachas negativas, su grandeza no está en duda, estará eso sí, en reposo, pero intacta.

Para que el América regrese a los primeros planos, vuelva a ser un equipo ganador de todo y en todo y con esto haga brillar su grandeza de nuevo, no es la solución crear frasecitas que lo más que hacen, es exhibir el desconocimiento de su directiva, la apatía de sus dueños ante un problema que es más de raíz, de fondo.

 

CIEGOS, MUY CIEGOS

América atraviesa una grave crisis a nivel directriz y de identidad, eso es obvio, está a la vista de todos, menos de sus dueños. Exhibe durante sus juegos un marcado divorcio entre su técnico Carlos Reinoso y los jugadores, y todo esto no debe permitirse un equipo “grande, más grande”, mucho menos que su grandeza merezca este trato.

YA ES TIEMPO QUE EL AMÉRICA SE PREOCUPE POR LA CANCHA, POR QUIENES DEBEN SER A CONVENIENCIA SUS REFUERZOS, SU TÉCNICO, SU PRESIDENTE, Y SE OLVIDE DE CAMPAÑITAS Y PROMOCIONES BARATAS QUE MÁS QUE AYUDARLE, HASTA HOY, SÓLO LE EXHIBEN Y LO DEJAN COMO UN EQUIPO “MALO, MUY MALO” PARA ESTRUCTURARSE Y PLANTEAR SUS PROYECTOS.

Pero, claro, de esto no es culpable Carlos Alazraki, él cumple con lo que le pidieron, o lo que él fue a ofrecer y supo vender. Vio que se podía, y lo hizo, simple. Lo dijo muy claro: “A mí no me pregunten por la historia del América o de otras cosas sobre este equipo, porque no sé y me vale madres”. Sólo le dio forma a una frase, lanza la campaña, y hasta espera que se convierta en marca registrada, ¡haga usted el favor!

Alazraki ya hizo su parte. La otra parte, la más importante, no saben cómo hacerla los directivos porque “el engrudo se les hizo bolas”, “la leche se les cortó”, “el agua se les quemó”, “los frijoles se les acedaron” y “los bueyes se les desbarrancaron con todo y arado”. ¡Es que no le saben! No hay vuelta de hoja, y esto hay que arreglarlo desde la cabeza, y para esto, también el dueño debe tener “mucha cabeza”, porque sólo ha venido saliendo de Guatemala para entrar a Guatepeor cada que cambia de presidente del equipo.

O acaso se hacen de la “vista gorda”, porque reza el dicho que “No hay más ciego que el que no quiere ver”, y entonces habría que hacerle otra campaña a los directivos americanistas incluido su dueño: “Ciegos, muy ciegos”, ¿o no?

 

TÉCNICO Y JUGADORES, LA OTRA HISTORIA

¿Y de lo que sucede en la cancha con el equipo? ¡Ah, esa es otra historia! Porque realmente esa es la verdadera campaña. Su rostro maltrecho nos avisa que está enfermo, que a pesar de las grandes inversiones para tratar de aliviarlo, no encuentra la cura a sus males.

Y vaya que sí le han invertido para contratar figuras. ¿Y? ¿O acaso ya se les olvidó jugar al futbol a elementos como Vicente Sánchez, Matías Vuoso o el recién llegado Benítez? ¿Qué sucede realmente? Porque el América hace buen rato que no gana un título, desde que conquistó su décimo campeonato en el Clausura 2005. Pero no es ésta su peor racha. La peor y vergonzante fue en el Clausura 2008 en que finalizaron en último lugar de la tabla general.

Su mejor época fue en los años 80’s, en que conquistó cinco títulos de Liga 1983-84, 1984-85, PRODE 85, 1987-88, y 1988-89, dos de Campeón de Campeones 1987-88 y 1988-89 y uno de la Concacaf en 1987.

¿Qué hacer entonces cuando jugadores y técnico no se hablan en el mismo idioma? O Carlos Reinoso no sabe plantear bien los juegos, define mal sus estrategias, o simplemente los jugadores no quieren hacerle caso y juegan en contra de su entrenador, que suele pasar en muchos equipos. Este es un asunto que seguramente no le pasa por alto a Reinoso, se da cuenta y él tendrá que resolverlo, antes que la directiva decida hacerlo y lo más fácil es echar al técnico, porque equipo hay incluso para pensar en el título, y tiempo hay aún para enmendar el rumbo.

Y por si hiciera falta algo, ¿dónde está la identidad de este equipo? No se ve quién se manifieste como el representativo de las Águilas, que se identifique desde la cancha hacia la tribuna, que se meta en el gusto del aficionado como en su momento lo fueron Cuauhtémoc Blanco, Alfredo Tena y antes lo hicieran Zelada, Outes, el mismo Daniel Brailowsky, a quien por cierto el América le debe su campaña para olvidar, la de la vergüenza siendo dirigido por el “Ruso” argentino, bueno con la labia, malo con la estrategia.

Ya es tiempo que el América se preocupe por la cancha, por quienes deben ser a conveniencia sus refuerzos, su técnico, su presidente, y se olvide de campañitas y promociones baratas que más que ayudarle, hasta hoy, sólo le exhiben y lo dejan como un equipo “malo, muy malo” para estructurarse y plantear sus proyectos.

Volver a ser un equipo serio, de respeto y ganador, será sin duda su mejor campaña, en lugar de andar contratando publicistas que “se queman el cerebro” para inventar frases que sólo serán usadas en su contra, para pitorrearse. Y los equipos con grandeza no necesitan decir que son grandes, deben demostrarlo y tratar de ratificarlo torneo tras torneo.