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¡SÁLVESE QUIÉN PUEDA!

¡SÁLVESE QUIÉN PUEDA!

Oct 1, 2011

El Reloj Panamericano está a punto de señalar la hora para la inauguración de la Fiesta de América. Los refuerzos policiacos hacen sus recorridos, pero los ojos se centrarán en sedes, hoteles, aeropuerto y rutas panamericanas. En tanto que los agentes de Vialidad con zapato lustrado, abundan en lugares estratégicos y paran a los automovilistas que “por el holograma, por los vidrios polarizados, por la afinación”, cualquier detalle que les sirva para levantar una infracción que indique que están “chambeando”.

 

Así que ¡sálvese quien pueda! Porque durante los días de competencia, prácticamente la fuerza policiaca local y federal estará focalizada; sí, la ciudad está blindada pero alrededor de los Juegos, así que es mejor que los ciudadanos comunes y corrientes, tomemos prevenciones ya que lo más probable es que se descuidarán otros rubros y no queremos que nuestro hogar o automóvil, sean blanco de los amantes de lo ajeno, que seguramente intentarán hacer su chamba, tal como lo hacen durante las temporadas de vacaciones, cuando la autoridad está ocupada o distraída en otras cuestiones.

 

Si organizadores y alcaldes tienen conflictos hasta para acordar la colocación y operación de las cámaras de videovigilancia –detalles logísticos– que para ellos es “control” o “poder”, no quiero ni pensar en la coordinación policiaca-operativa. Por algo la tomó la Federación.

 

Aquí no interesa si el conflicto se origina por intereses personales o partidistas, el hecho es que no hay unidad, ni coordinación, es pura pantalla, hipocresía, interés mezquino. Lo más triste es que nos revela las entrañas de nuestro Gobierno y nuestra política, no nos podemos de acuerdo ni siquiera para sacar juntos, profesionalmente, un evento de talla internacional que “hubiera” podido dejar abundantes beneficios para todos.

 

Nuestra limitada visión, nuestros mezquinos intereses, grilla barata son lo que nos han impedido crecer como región, como sociedad. Siempre anteponemos las apariencias y los intereses personales ¡qué vergüenza!

 

No dejo de preguntarme ¿por qué no hacemos bien las cosas por cultura, por hábito, por tradición? ¡Por favor! Es más fácil trabajar con pulcritud, honestidad y profesionalismo, en lugar de estar corrigiendo las incapacidades. Ahí tenemos carriles panamericanos, algunos hasta mal pintados, ahí al aventón. Y amenazas burdas como ¡si pones una llanta ahí, te saldrá un ojo de la cara! ¿Cuál es el resultado? Denuncias. “Y, ¿por qué me van a limitar mi derecho a transitar libremente por las calles?”, replican los quejumbrosos.

 

A ver, partamos de realidades: la vialidad de Guadalajara se ha vuelto intransitable, pero es cierto que también queremos quedar bien con la comunidad internacional durante la fiesta.

 

Entonces a alguien se le ocurrió la brillante idea de modificar el calendario escolar para que las mamás y sus chiquillos no salgan a entorpecer el tránsito durante los Juegos… ya las consecuencias se arreglarán después, primero la fiesta.

 

A otro se le ocurrió la “ideota” de tener un carril exclusivo para vayan por ahí atletas, entrenadores y todo lo que tenga que ver con Panamericanos. ¿Y las repercusiones para la población? Algunas arterias quedarán con uno o dos carriles ¡ah, es que en esos días hay prioridades! Nos faltó inteligencia y humildad para proponer, escuchar, aceptar y acordar. Se nos fue el tiempo en la grilla.

 

Otra realidad es que nos guste o no, nos hayan tomado en cuenta o no, todos los jaliscienses estamos en el barco panamericano y habremos de poner nuestra mejor cara durante los días que dure la fiesta. Sólo espero que no aparezca el prietito en el arroz que evidencie nuestra incompetencia –como les sucedió en el Ayuntamiento de Guadalajara y las autoridades deportivas hace unos días–, se les olvidó agregar a la lista de atletas panamericanos a la seleccionada de boliche, Aseret Zetter. Y ahí estaba la pobre niña llorando desconsolada, mientras sus acompañantes echaban madres por la grosería. El Alcalde tapatío avergonzado intentaba encontrar una forma de compensarla y ya que el show había terminado, sin luces, le entregó la medalla. De corazón deseo que esas incapacidades, negligencias o descuidos no nos pasen en los Juegos. En el futuro nadie se acordará de quiénes eran el gobernador o los alcaldes en turno, aquí se escribirá historia para el deporte y para Guadalajara como sede. ¡Queremos que sea para bien!

 

Así que por favor, a nuestra clase política y gubernamental, aunque les cueste más trabajo o no estén acostumbrados, esfuércense, trabajen. Imiten a nuestros atletas que desde hace años entrenan jornadas intensas para vestirse de gloria y ponerse una medalla, más que por interés personal, por una nación entera.

 

* Es periodista multimedia

Twitter: @adrianalunacruz

E-mail: analisis@notiemp.com