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AGENDA PARLAMENTARIA: ¿QUIÉN LE CUIDA LAS MANOS A LOS SERVIDORES PÚBLICOS?

AGENDA PARLAMENTARIA: ¿QUIÉN LE CUIDA LAS MANOS A LOS SERVIDORES PÚBLICOS?

Nov 12, 2011

Por Arturo Zamora Jiménez*

La redición de cuentas de los servidores públicos en México es un concepto muy utilizado en el discurso, pero que poco se lleva a cabo en la práctica. Entendemos por rendición de cuentas la obligación de los servidores públicos por dar a conocer las acciones que realizan, explicar sus decisiones, el costo de las mismas y sujetarse a sanciones en caso de violar la ley.

La rendición de cuentas es una práctica que busca generar equilibrio, encontrar controles y contrapesos entre gobernantes y gobernados, así como evitar abusos por parte de quienes ostentan el poder.

En el mundo de la política democrática la rendición de cuentes es, hoy, una exigencia.

La rendición de cuentas está conformada por tres elementos indispensables para que sea eficaz. La obligación de los servidores públicos de informar sus actos, justificar en público sus decisiones y la supeditación a la amenaza de sanciones en caso de no cumplir con la ley.

En el discurso, el Presidente Felipe Calderón se comprometió a la “Transparencia y la Rendición de Cuentas”, según lo estableció en el apartado 5.5 de su Plan Nacional de Desarrollo. Pero en el Gobierno Federal la rendición de cuentas es sólo un discurso, dependencias como la Presidencia de la República o Petróleos Mexicanos trabajan sin órganos internos de control.

Además de que casi 30 organismos públicos operan sin titulares de las áreas de fiscalización interna o con nombramientos interinos. Lo mismo ocurrió durante meses en cuatro secretarías de Estado, en donde hasta hace algunas semanas nombraron a los titulares de los órganos internos de control.

Se trata de una anomalía grave y negligente que “casualmente” coincide con la etapa de campañas electorales en algunos Estados y previa a la contienda electoral del 2012.

Este hecho deja las manos sueltas a la alta burocracia sobre el manejo de por lo menos 200 mil millones de pesos, tan sólo este año. Las secretarías que por meses operaron sin contralor son Hacienda, Gobernación, Economía y Salud, en lo que constituyó un claro abandono por parte del Ejecutivo federal de las responsabilidades con el combate a la corrupción en el sector público. Este hecho fue subsanado hace algunas semanas, a partir que desde la Cámara de Diputados se hizo un gran reclamo al titular del Ejecutivo federal por tan grave omisión.

Entre las dependencias que carecen de un contralor interno o que funcionan con un interino se encuentran la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario y el Instituto Nacional de las Mujeres, por mencionar algunas.

De acuerdo con la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal le corresponde a la Secretaría de la Función Pública designar y remover a los titulares de los órganos internos de control de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal y de la Procuraduría General de la República, así como a los de las áreas de auditoría, quejas y responsabilidades de tales órganos, quienes dependerán jerárquica y funcionalmente de la Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo, tendrán el carácter de autoridad y realizarán la defensa jurídica de las resoluciones que emitan en la esfera administrativa y ante los Tribunales Federales, representando al Titular de dicha secretaría.

En México, el fin de la impunidad se ha convertido en un reclamo ciudadano cotidiano, ya que todo indica que la actual administración del Ejecutivo federal institucionalizó la impunidad.

El gobierno de Felipe Calderón opera como una camarilla unida por la ambición y la complicidad, en donde la ley se ha convertido en una herramienta disciplinaria contra los disidentes, los incómodos. El castigo toca a los enemigos, no a los que faltan a la ley. La exigencia ciudadana por una rendición de cuentas efectiva es un clamor por castigos efectivos. Hoy en el Gobierno Federal no ponen atención en la rendición de cuentas y no existe quién le cuide las manos a los servidores públicos.

* Diputado federal, vicecoordinador Jurídico del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados