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AGENDA POLÍTICA | El partidazo de EPN

AGENDA POLÍTICA | El partidazo de EPN

Jul 9, 2016

Hace algunos años, cuando el PAN atravesaba una de sus peores crisis internas a consecuencia de la derrota electoral de 2012 que los llevó a perder la Presidencia de la Republica, fue que «el peor enemigo de un panista es justamente otro panista», tenían razón.

La vida interna de aquel partido se vio fracturada por las divisiones internas de los distintos grupos de poder y aunque no les gusta llamarse tribus como lo hacen en el PRD, son justamente iguales solo que con un nombre distinto, pero con las mismas prácticas de bloques y contrapesos, en el PRI sucede lo mismo, las distintas corrientes buscan el poder del partido rumbo a 2018, pero en días pasados apareció un factor con el que muchos no contaban que era el presidente Peña Nieto lo que les cambió la jugada a muchos.

Después del resultado de la pasada elección donde el PRI perdió terreno en distintos estados no era de esperarse la renuncia de su entonces presidente nacional Manlio Fabio Beltrones, con esto muchos aspiraron a sustituirlo, sin embargo se quedaron suspirando ya que el mismísimo presidente Enrique Peña Nieto decidió nombrar al sucesor al puro estilo del PRI de los años 70 cuando el presidencialismo era la máxima figura e imponía piezas sin ser cuestionado.

Estoy de acuerdo en que el presidente Peña no es santo de la devoción de muchos, sin embargo es el presidente y debemos mantener una postura de respeto a su investidura, sin embargo las decisiones que toma no son las más acertadas o pareciera que de plano no tiene asesores o prefiere ver destruido al PRI.

Sabemos que la popularidad del presidente Peña Nieto está por los suelos siempre, de hecho jamás ha gozado de una buena aceptación excepto que se le pregunte a priistas, funcionarios de gobierno o políticos emanados del mismo PRI, su actuación en eventos y cumbres no siempre es la más destacada y se destaca por sus resbalones, ya sea en declaraciones, errores de protocolo o simplemente por la ignorancia que ha dejado ver al momento de hablar sobre el tema que esté en cuestión.

Los conflictos en el país han provocado que su popularidad disminuya casi hasta los suelos. Aun cuando se logró la reaprehensión de «El Chapo» Guzmán la gente no le reconoció, por el contrario, hubo quienes se pusieron del lado del capo, entonces entendemos que el desgaste que ha sufrido EPN es superior al de sus antecesores en este periodo de su mandato, pero que poco o nada se hace por mejorar la percepción y corregir errores evidentes y hasta ridículos como todos los sucedidos en la Cumbre de Países del Norte en Canadá, que lo más destacable es que se eliminó la visa para que mexicanos ingresen a aquel país o el acuerdo estratégico en materia de energías limpias que beneficiará a Mexico si sabemos aprovecharlo.

No, lo más destacable fue su actuación y esa percepción es negativa no solo entre mexicanos sino que se expande entre la comunidad latina en EU y otros países.

Entonces que le está pasando al presidente EPN? ¿Por qué no corrige?

El escenario se complica aún más al escuchar el optimismo de los priistas que todo lo ven bien y no aceptan que hay errores, como los hubo en Veracruz con Javier Duarte que una vez derrotado dice que «es tiempo de reconciliación» en un estado donde desaparecen y asesinan a periodistas y que la impunidad es el cobijo de quienes secuestran y desaparecen personas.

La designación presidencial de Enrique Ochoa como presidente del PRI nacional se da no solo al puro estilo del «partidazo» de los 70 sino que no llega en buen momento justo después de anunciarse el alza en las tarifas de luz por parte de la CFE mismo que encabeza Ochoa, lo que no le dará mucho margen para poder llegar bien parado al CEN, además hay que tomar en cuenta que el priismo está desgastado y con una militancia cansada de imposiciones y que aspira al triunfo, el desgaste es evidente en los estados y no solo en el centro, pero el optimismo es lo que nunca le falta a los priistas.

Pareciera que el presidente EPN aspira a desarticular y destruir al PRI con una imposición de un perfil no priista, buscando desequilibrar el equilibrio de fuerzas lo que causaría la caída del PRI en 2018, el partido se enfrenta a muchos problemas internos y externos y ahora a imposiciones al estilo del «partidazo» donde no les queda otra que alinearse y aguantar, o asimilar la posible derrota, hay que recordar que «donde manda capitán no gobierna marinero» aunque el capitán no tenga ni idea.

Consultor y Analista Político
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