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AGENDA POLÍTICA | Tiempo de compensar a la ciudad

AGENDA POLÍTICA | Tiempo de compensar a la ciudad

May 14, 2016

Por años la ciudad ha crecido de forma desordenada en evidente violación de los planes parciales de desarrollo, trayendo como consecuencia la falta de servicios básicos como agua, drenaje, calles pavimentadas, seguridad y alumbrado público, afectando a un sinfín de habitantes, lo que trae consigo diversos problemas sociales como inseguridad o salud por la falta de agua, todo en detrimento de la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.

El AMG está creciendo en forma desproporcionada y desordenada, si bien es cierto que la tendencia es crecer de forma vertical y no horizontal, también se debe de hacer de forma ordenada, los desarrolladores deben construir de forma responsable respetando los planes parciales de desarrollo, cosa que por años se ha incumplido, generando el caos vial y de falta de servicios que hoy padece buena parte de la ciudad.

Durante la administración de Emilio González como presidente de Guadalajara se dio el inicio del «boom» en cuanto a la construcción acelerada de torres de superlujo en algunas partes de la ciudad, muchas de ellas en zonas protegidas como el área colindante a Colomos y que es donde hoy se encuentra Plaza Andares, flanqueada por innumerables torres de departamentos de superlujo que se construyeron hace pocos años violando no solo el área protegida sino también los planes parciales de desarrollo ya que la altura de las mismas no es la habitual o permitida en la zona.

En su momento dichas construcciones fueron realizadas en complicidad con funcionarios corruptos que de una u otra forma autorizaron o simplemente se hicieron de la vista gorda para permitir que se edificaran dichas torres de departamentos, a los funcionarios no se les sancionó y los desarrolladores se salieron con la suya.

Lo ideal sería que las torres edificadas de forma irregular fueran demolidas con costo al desarrollador así como obligar al mismo a resarcir el daño generado además de pagar una multa por infringir la ley. Eso sería lo ideal, al día de hoy eso no ha sucedido, pero parece que estamos cerca de ver que se aplique y se haga valer la ley a través del Ayuntamiento de Guadalajara que está demostrando no ser cómplice y no hacerse chiquito frente a lo que parece una mafia articulada y conformada por exfuncionarios públicos.

Durante la administración de Aristóteles Sandoval como presidente de Guadalajara se denunciaron diversos casos de corrupción que involucraban a funcionarios de su gabinete, principalmente a Víctor Urrea Stettner, quien se desempeñó como Contralor, las denuncias se acumularon y su permanencia fue insostenible dentro del entonces Gabinete Municipal de Aristóteles Sandoval por lo que fue destituido, destituido pero no sancionado, quedó impune ante los actos de corrupción por los que fue denunciado. Lo protegieron o solo se les olvidó?

Hoy, varios años después, Víctor Urrea Stettner regresa con el cinismo de antes para, según él, «defender» los «derechos» de los inversores y desarrolladores agrupándolos en un bloque que busca confrontar al Gobierno de Enrique Alfaro, pero la pared de la legalidad es sólida e imposible de romper, es lo que está mostrando el alcalde de Guadalajara al no dejarse intimidar cediendo a chantajes de los desarrolladores que se niegan a someterse a cumplir los reglamentos establecidos.

Todo inicia cuando el Cabildo aprueba la creación de un esquema de compensación que busca que los desarrolladores que edificaron fuera de la ley o violaron planes parciales de desarrollo compensen a la ciudad pagando una multa que será determinada en monto por un consejo técnico especializado en la materia, pero no siempre y no en todos los casos aplica la multa económica, el Ayuntamiento ha declarado que se valorará si en algunos casos el daño a la ciudad al ser irreversible se considera la demolición del inmueble.

Positivo que algunos desarrolladores acepten su error y se acerquen con el Gobierno Municipal de Guadalajara para llegar a algún acuerdo dentro de la ley que los hace acreedores a algún tipo de sanción, el problema son los que quieren seguir en la anarquía y corrompiendo a funcionarios, Víctor Urrea no tiene cara para defender la verdad, la justicia y la razón, en su paso como funcionario fue acusado de corrupción y abuso de autoridad, hechos por los que debería de estar en la cárcel. Veamos quién puede más, Enrique Alfaro con la justicia y la razón o Víctor Urrea con la corrupción y cinismo.

Consultor y Analista Político
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