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ALDEA GLOBAL: El Péndulo de Gaza

ALDEA GLOBAL: El Péndulo de Gaza

Ago 2, 2014

Por Alberto Salinas

La situación en la franja de Gaza es un péndulo: transita del cese al fuego al conflicto armado en un instante. Cuando en la plaza pública no dominan los argumentos que se desprenden de la palabra, dominan las armas. Gaza nos muestra la oscuridad en nuestra humanidad: cuando el arte de lo posible se reduce a lo improbable.

El horror ya no permite diferenciar entre Homs –una de las ciudades más afectadas por los más de dos años de guerra civil en Siria– y Gaza. Ante la intensificación de la destrucción, la esperanza es más que nunca un artículo de primera necesidad. Si bien no basta para detener misiles, minas o balas, permite mantenerse de pie en la adversidad.

Los conflictos internacionales difícilmente suceden en el vacío. Se gestan y maduran por años (a contrario sensu de la inmadurez de algunos actores). Gaza no es resultado de un mes, pero tampoco el conflicto actual tiene como diferencia central la realidad del mandato de Palestina, la creación de Israel en 1948 o la guerra de los seis días en 1967; es decir, mucho se ha superado a lo largo de los años. Es importante hacer notar una constante: los avances se han dado a través del diálogo, de la palabra, no de las armas.

Por ello, a pesar de que muchos retos han sido superados, otros regresan pendularmente. En un ejercicio loable de liderazgo de Naciones Unidas, la Liga Árabe y Estados Unidos han impulsado negociaciones entre Israel y Hamás para lograr un cese al fuego humanitario. Sin embargo, la interlocución con Hamás es compleja; se realiza a través de los gobiernos de Turquía y Qatar, sus dos principales aliados por el momento. Egipto logró en el 2012 un cese al fuego entre los actores y fue poco alentador su pronóstico en cuanto al juego de los interlocutores actuales de Hamás.

La incapacidad para premiar la paz sobre la guerra es un camino sinuoso de dos sentidos. En las últimas cuatro semanas se han acordado varios “cese al fuego” y ninguno ha durado más de unas cuántas horas. De hecho, previo al último acuerdo hubo un posicionamiento del Secretario General de las Naciones Unidas (SGONU) y del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSONU), pidiendo un cese al fuego humanitario.

Es importante hacer un alto en el “desde”, la situación actual. La connotación “humanitario” no es tangencial, sino central en el posicionamiento. El adjetivo hace referencia a un área especial del derecho internacional de los derechos humanos. Implica una evaluación sobre el comportamiento de los actores durante unconflicto armado para aseverar si se han violado los principios básicos de necesidad, distinción y proporcionalidad.

El primero de ellos es la distinción e implica la obligación de diferenciar entre combatientes y no combatientes. Es decir, en distinguir y proteger civiles durante un conflicto armado. Para dar una noción de la pertinencia de este principio en Gaza, solamente es necesario hacer mención de ciertos datos duros. Por un lado, la ofensiva israelí atacó por “error “ dos centros y escuelas de Naciones Unidas en los que murieron un poco más de 35 personas y un centenar fueron heridas. Los centros son importantes porque albergan más de 200 mil refugiados a lo largo de la zona, entre los más de 1.7 millones de habitantes en Gaza.

Por el otro lado, Hamás tampoco ha tenido mesura con el lanzamiento de misiles, aunque ha tenido un impacto mucho menor en contra de civiles israelíes por la capacidad de defensa. Sin embargo, dicha capacidad no desarticula el argumento de dos vías en cuanto a la violación al principio de distinción.

El segundo de ellos es el principio de necesidad y tiene como objetivo regular las operaciones militares para no generar un daño innecesario a los combatientes adversarios. Para efectos de Gaza, el principio tiene pertinencia por el trato a los heridos de ambos lados. De hecho, uno de los puntos esenciales que destacó el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, al anunciar el último cese al fuego que duró una hora fue para permitir se diera atención a los heridos, ingresara medicamento, agua y alimento a las zonas afectadas.

El tercero de ellos es el principio de proporcionalidad y regula las operaciones militares y su ventaja táctica. Es decir, un ataque no debe generar un daño excesivo a la ventaja militar. Aquí es donde las cifras de muertos son más contundentes. Desde el inicio del conflicto (en este año), se tiene un aproximado de unos mil 600 muertos repartidos de la siguiente manera: mil 500 palestinos, mayormente civiles; 70 israelíes, mayormente militares. No es que una vida genere un mayor impacto que otro. La actos son lamentables independientemente de la nacionalidad. Lo que muestra, es la enorme asimetría del conflicto.

Aquí es importante no caer en la vileza de cuantificar los conflictos y distanciarnos del entendimiento de que cada cifra publicada es la acumulación de sueños arrebatados por la improbabilidad de compaginar intereses. Los tres principios espero inviten a detenernos a pensar sobre la mención “humanitario” y la afirmación del SGONU tiene un sustento que obliga la ocupación de la comunidad internacional en torno al conflicto en Gaza.

Al mencionar la necesidad de un cese al fuego humanitario se enfrenta la realidad de un conflicto que se sale de proporciones. El péndulo se inclina al conflicto. El último acuerdo otorgaba una ventana de tres días para lograr un acuerdo firme que diera un alto a las hostilidades. Sin embargo, Hamás detonó la posibilidad al secuestrar soldados israelíes mientras ejercían una operación para destruir los sofisticados túneles en los cuales concentran y lanzan los ataques en contra de Israel.

En términos deportivos: Conflicto 3, Cese al Fuego 1. El marcador lo han establecido los dos actores, la inmadurez política, la limitada visión y la indiferencia al daño causado. Si bien Israel realiza una ofensiva cuestionable y con nubosidad estratégica, Hamás ha sido indiferente a las mesas de diálogo; elemento esencial para inclinar el péndulo hacia la paz. Un acuerdo sostenido que incline el péndulo a favor de la paz comienza por reconocer las limitaciones de los actores y no llevar las posturas a extremos, premiar el argumento por encima del grito y la bala.

Twitter: @SalinasJA