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ALDEA GLOBAL | La biblioteca de Osama Bin Laden

ALDEA GLOBAL | La biblioteca de Osama Bin Laden

May 23, 2015

El pasado miércoles, la Oficina del Director Nacional de Inteligencia (ODNI) desclasificó e hizo pública una serie de documentos y un listado de libros encontrados en el lugar donde Osama bin Laden operó hasta sus últimos momentos.

La historia de quien fuera el terrorista más buscado durante décadas merece un análisis por sus raíces, trayectoria y liderazgo. Osama bin Laden nació en Arabia Saudita, hijo de padre yemení y madre siria. Su riqueza es estimada entre los 30 millones y 300 millones de dólares. (Varía por lo que pudo haber invertido en la creación y operación de al-Qaeda.) A una corta edad se involucró en la organización «Hermandad Musulmana» y comenzó su radicalismo. De profesión es ingeniero, no un estudioso de los documentos religiosos.

El involucramiento de Bin Laden en Afganistán se da en la década de los 80 cuando los norteamericanos y los Países del Golfo asistieron en la región para enfrentar a los soviéticos. En este esfuerzo, este bloque de aliados apoyaron la resistencia afgana a través de la inteligencia paquistaní. Un par de años más adelante, con la asistencia de la comunidad internacional —particularmente norteamericana— en defensa de Kuwait fue considerada por Bin Laden como una violación a un territorio sagrado.

En 1994, tres años después de regresar a Arabia Saudita, le fue retirada su ciudadanía y le congelaron sus bienes por su campaña contra la estructura política. Desde este momento transitó por Sudán, hasta regresar a Afganistán en 1996, donde los talibanes le garantizaron seguridad a cambio de recursos financieros.

Sus primeros ataques de mayor escala se dieron en 1998 con las embajadas norteamericanas en el Este de África. En respuesta, los Estados Unidos bombardearon puntos estratégicos del Talibán para obligar su entrega, sin mayor éxito. En 1999 el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSONU) adoptó la resolución 1267 que sancionó directamente a una lista de personas que apoyaban a al-Qaeda, congelando sus bienes. (Recomiendo leer caso Kadi sobre esta resolución.) Desde este momento, Bin Laden se convirtió el principal objetivo de las agencias de inteligencia.

En septiembre del 2011, Bin Laden fue la mente detrás de los ataques a las Torres Gemelas, hecho que cambió el tablero en la política internacional. Diez años más tarde muere en una operación realizada por Navy Seals en Paquistán, donde vivió escondido en los últimos años de su vida.

El pasado miércoles, la ODNI desclasificó e hizo públicos documentos que encontraron durante el operativo en el cual perdió la vida, además de una lista de libros que tenía en su biblioteca. Dentro de ellos, hay algunos detalles que nos permiten conocer más sobre el personaje que creó a una de las organizaciones terroristas más peligrosas que tiene hoy ramificaciones —ISIS— y grupos afiliados en diversas partes del globo terráqueo. Entre ellas, quiero destacar algunos puntos interesantes:

Primero, la relación de al-Qaeda en Afganistán y Paquistán. Según Bin Laden, su «organización» no requería mayor asistencia en Afganistán por la «gran labor» del Talibán. Sin embargo, en Paquistán requería una mayor en la lucha contra los adversarios de su dios. Su movimiento se vio amenazado por una guerra de espías a través de aviones que han tomado la vida de un número importante de jihadistas. (A.K.A. ataques selectivos con drones.)

Segundo, publican un estado financiero de la organización en el cual se muestra un balance de cerca de 50 millones de dólares mensuales. ¿De dónde viene el dinero? ¿Dónde lo resguardan? ¿Con qué empresas lo gastan? Son algunas de las preguntas que quedarían por responder hablando de las finanzas de las agrupaciones terroristas. En gran medida, las resoluciones del CSONU 1373 y 1540 tenían una lógica de eliminar cualquier asistencia al terrorismo, sea financiero o con armas del mayor impacto posible.

Tercero, una convocatoria para nivelar las diferencias tecnológicas entre el «Imperio Americano» y ellos. En la convocatoria solicita a los ingenieros y especialistas afines a la Jihad para que le compartan el know-how (literal, así lo escribió) para realizar artefactos de la forma más sencilla que pueda tener impacto en la población.

Cuarto, una solicitud para adquirir la nacionalidad norteamericana. Sin embargo, no se hace público si ésta estaba completada o era simplemente un documento que tenían disponible para el uso o análisis de la organización.

Cinco, tenía una serie de libros sobre las teorías de la conspiración, textos de autores como Noam Chomsky, autores de textos obligados en materia de relaciones internacionales como Paul Kennedy, el Reporte de los ataques del 9/11, revistas de Foreign Policy, entre otras curiosidades. Algunos columnistas han hecho referencias cómicas por sus libros y bromean que estaba colapsado por la crisis de leer estúpidos hombres blancos y ver a Noam Chomsky bailando Gangnam Style. Quizá sea cierto, pero a pesar de su presuntamente limitado nivel de conocimiento teórico, su liderazgo requiere ser estudiado para una efectiva política antiterrorista.

Sexto, en sus convocatorias para reclutar jihadistas, dirigía las labores de todos los interesados para generar terror a los electores norteamericanos. Este concepto aparece de forma reiterada y los responsabiliza de ciertas movilizaciones militares. (Su crítica respecto a Vietnam es curiosa). Es un importante crédito a la democracia de nuestro vecino del norte, pero no pudo leer el op-ed de Dan Drezner hace tres años sobre el poco interés en la política exterior para el elector norteamericano.

Séptimo, en las solicitudes de aplicación para ingresar a al-Qaeda debe ser llenada en árabe con letra legible (sí, así dice) o en un idioma que sea experto (entre más enuncies, mejor) y debe incluir fecha de llegada a la tierra del Jihad. Entre las preguntas se encuentran, ¿qué les gusta escuchar?, ¿qué les gusta leer?, ¿qué dignatarios conocen?, ¿han investigado en cualquier área?, ¿preferencia entre ciencia y literatura?, ¿han estado en prisión?, ¿a quién pueden contactar en caso que se le permita ser un mártir?, _¿_gustan participar en una operación suicida?, ¿qué tipos de pasaportes tienen? Estas preguntas nos dan un bosquejo de las «franquicias» que una organización de este tipo puede lograr a través de este tipo de reclutamientos.

Estos datos nos muestran un personaje básico, pero con un liderazgo importante que le permitió construir y consolidar una de las organizaciones terroristas que representan, hasta la fecha, una amenaza a la comunidad internacional.

 

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