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ALDEA GLOBAL: La tentación del extremismo

ALDEA GLOBAL: La tentación del extremismo

Ago 9, 2014

Por Juan Alberto Salinas

La crisis en el norte de Irak es una tentación del extremismo. Este fenómeno hace que ciertos grupos busquen posicionar la ideología por encima de la persona. Los grupos no llegan en el vacío; se gestan, luchan por el poder y dominan. Esto es el reflejo de la operación del grupo denominado Estado Islámico en Irak y Levante o Siria (ESIL o ESIS); el cual, tiene como objetivo esencial el establecimiento (o imposición más bien) de un califatoen la región que comprende el norte de Irak y Siria.

Los últimos reportes sobre la crisis muestran la evidente incapacidad del gobierno de Irak para hacer frente a ESIL. El grupo extremista, asistido por otros de menor organización e impacto, dominan una parte importante del territorio iraquí, teniendo controladas ciudades como Mosul, que es la segunda ciudad más importante del país, y avanzan hacia otras ciudades relevantes como Erbil, la capital de Kurdistán.

Militarmente, su precisión táctica es notable. El grupo, como lo comenté en este espacio hace unas semanas, cuenta con un aproximado de tres a cinco mil combatientes que se derivan de al-Qaeda. Su crecimiento es exponencial, tanto en capacidad económica y militar como en recursos humanos.

La comunidad internacional encendió los focos rojos ante dos actos estratégicos de EIIL que colocaronen grave peligro a Irak. Primero, desde el 10 junio controlan Mosul y en los últimos días tomaron posesiónde una presa vecina a la ciudad, considerada infraestructura vital por abastecer energía eléctrica y del vital líquido a una parte importante del territorio. Segundo, el dominio de distintas poblaciones en el norte ha obligado al desplazamiento de más de 200 mil personas y pone en riesgo humanitario a 40 mil. Dentro del grupo que se encuentra en riesgo humanitario son un número importante de poblaciones consideradas como minorías en Irak que incluyen cristianos, yazidis y pequeñas organizaciones musulmanas. La principal problema humanitario con los yazidis en el monte Sinjar que son entre 10 y 40 mil, ya que al tomar control de sus poblaciones, los forzaron a subir a la montaña y no les permiten bajar. Si bajan, los esperan con las armas o con su conversión; si se quedan en la montaña enfrentarán el desabasto de alimento y agua a temperaturas cercanas a los 50 grados centígrados.

Por otro lado, EIIL no únicamente ha puesto en jaque a Irak, también avanzó en Siria durante los últimos días, tomando el control de posiciones militares del gobierno de al-Assad a través de suicidas con bombas. Se reportó que en las zonas militares controladas hoy controladas por EIIL, mataron y tienen presos a cientos de soldados sirios.

Ante esta situación y a petición del Gobierno de Irak, el presidente Obama anunció dos medidas para asistir el norte de Irak. La primera de ellas es el lanzamiento aéreo de paquetes con agua y alimentos en la montaña Sinjar para que las personas acorraladas puedan enfrentar la situación unos días más en lo que la segunda medida permite retraer el avance de los extremistas. En la ronda inicial de asistencia, ocho mil paquetes fueron lanzados que, a pesar de ser un número importante, es una proporción pequeña comparado con los afectados.

La segunda medida es una serie de ataques selectivos. Esta ruta es particularmente compleja en el escenario doméstico de Estados Unidos y en el Internacional. Para el escenario doméstico, implica considerar la posibilidad de regresar a una guerra por la que pagaron un alto costo económico, político y militar. De hecho, el presidente Obama fue enfático al anunciar las medidas como ataques selectivos, no tienen más que un fin táctico y no implican una movilización importante de recursos. En otras palabras, no regresaremos a Irak con botas en el suelo.

Por otro lado, desde una perspectiva del Derecho internacional el uso de la fuerza militar está prohibido, sea limitado o a gran escala. La Carta de las Naciones Unidas prohíbe en su Artículo 2(4) el uso unilateral de la fuerza salvo la existencia de un mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidad actuando bajo el Capítulo VII o en legítima defensa. Esta operación no encuentra en ninguna de las dos excepciones y el riesgo del consulado en Erbil o de la embajada en Bagdad hasta el momento no permite especular sobre evidencia para el ejercicio de un ataque preventivo.

Ante estas limitaciones, la ruta que aquí permitiría la operación de Estados Unidos es la solicitud del gobierno de Irak para que por incapacidad, asista el ejército norteamericano y ataque las fuerzas de los grupos extremistas.

El anuncio de Estados Unidos puede ser cuestionado desde dos ópticas. Primeramente, cuando se retiraron de Irak después de una década de la operación Liberación Para Irak, destacaron que el país quedaba estable y sostenible, situación que en el corto plazo se mostró falsa. Sin embargo, es difícil señalar hasta qué punto los norteamericanos son responsables por la incapacidad política del sistema político iraquí para integrar a minorías a su gobierno.

En un escenario anteriormente autoritario, no es precisamente alentador el resultado de la conversión democrática. Los grupos extremistas como EIIL ganan terreno, no sólo con las armas, sino con la anuencia de una parte importante de la población que asiente su existencia. Sentenciar la actual realidad como responsabilidad de Estados Unidos es aventurado y aunque es parte de la crisis, no es el único responsable de la inestabilidad. Independientemente de que se especule sobre su retiro rápido de Irak, es aventurado afirmar que más años hubieran dado necesariamente como resultado un país más estable; al final del día, el reloj lo tienen los norteamericanos, el tiempo, los extremistas.

El otro punto cuestionable es la visión estratégica que reflejan los ataques selectivos en Irak. El anuncio se basa en la premisa que EIIL es una amenaza que se contiene con ataques selectivos y otras medidas de asistencia a las fuerzas de seguridad de Irak y Kurdistán. Sin embargo, es probable que no concluya en la operación de ataques selectivos, sino una mayor movilización de recursos militares.

Obama tiene razón al señalar que la única posibilidad para lograr la estabilidad en Irak es a través de un proceso político de los iraquíes. El arte de lo posible sobre las armas. Sin embargo, tienen 10 años en ese proceso político, es un reto importante la generación de capacidad y se deben de retomar esfuerzos en el monitoreo de su proceso interno para que se logre a través de la política y la razón lo que se busca por las armas y la violencia.