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ALDEA GLOBAL | Los efectos del primer debate

ALDEA GLOBAL | Los efectos del primer debate

Oct 8, 2016

En los últimos días hemos observado los efectos del primer debate en las encuestas de diversos estados. Los pronósticos retratan un momento similar al que ya observamos en agosto cuando Hillary Clinton parecía tener una amplísima ventaja.

Podemos ver que los principales modelos de análisis electoral le dan entre un 70 a un 80 por ciento de probabilidades de triunfo a Hillary Clinton. Por ejemplo, Upshot, que es la página del New York Times que realiza los análisis estadísticos, le otorgó un 82 por ciento de probabilidad. Otro ejemplo es FiveThirtyEight que le otorgó —en el modelo de encuestas— un 78 por ciento de probabilidades de victoria.

¿Qué refleja lo anterior? Si observamos cada uno de los mapas —Upshot, FiveThirtyEight, RealClearPolitics o el que usted guste— nos damos cuenta que la configuración en los estados en este proceso electoral comienza a ser muy parecido al del proceso electoral del 2012, salvo el caso de Carolina del Norte.

Esto es reflejo del debate y posdebate, ejercicios que notablemente perdió Donald Trump. En la última semana mordió dos anzuelos que fueron tema del primer debate: Alicia Machado y su declaración de impuestos.

El mensaje de Alicia Machado fue introducido por Hillary Clinton al final del debate. El Donald, para variar, con un mensaje misógino señaló que la Miss Universo en 1996 era una Miss Pegui y Miss Sirvienta después de haber subido de peso. Por si fuera poco, en una entrevista señaló que esos comentarios fueron realizados por diversión —Trump, en el fondo, tiene respeto por las mujeres. ¿Cómo creen que lo interpretan las mujeres? Entre otras cosas, estos comentarios explican la ventaja de doble dígito con las mujeres a favor de Clinton.

El tema toral posterior al debate fue la declaración de impuestos de Trump. Si recordamos, Clinton señaló que el neoyorquino no publicaba sus declaraciones de impuestos alguna de las siguientes razones: (1) no es tan rico como dice; (2) no es tan caritativo; (3) no es tan buen empresario; o (4) no ha pagado impuestos. En el debate, Trump interrumpió cuando Clinton mencionó el no pago de impuestos y dijo «me hace inteligente». Una interesante señal para lo que vendría días después.

A los pocos días, el New York Times recibió en sus oficinas de forma anónima y con domicilio de la Torre Trump, la declaración de impuestos correspondiente al año de 1995. Después de unos días, el Times decidió publicarla y se dio a conocer que Trump declaró haber perdido 916 millones de dólares en ese año, situación que podría permitirle no haber pagado impuestos por casi 20 años.

Cuando el Times publicó la nota, Trump estaba por salir a un evento y se esperaba un comentario al respecto. En cambio, muy a su estilo decidió burlarse de alguien e imitó a Clinton cuando se desvaneció en el aniversario del 11 de Septiembre. Sensible y atinado de su parte.

Desde ese momento, las hipótesis de Clinton han jugado en la mente de los electores al atacar su branding. No es buen empresario, no paga impuestos y sus fundaciones están bajo investigación por no utilizar el dinero con fines caritativos. Por si el problema matemático fuera insuficiente, es necesario agregarle más negativos.

Otro de los efectos importantes posteriores al debate es la pérdida de casi el 50 por ciento en la preferencia de los candidatos de partidos pequeños. Ya regresaron a un dígito, muy por debajo de Clinton o Trump.

El proceso electoral aún no concluye, pero el 8 de noviembre se acerca y el segundo debate podría ser el momento que defina la elección.

jasalinasm@gmail.com
@salinasja