Portal informativo de análisis político y social

ALDEA GLOBAL: LOS FRENTES DE TRUMP

ALDEA GLOBAL: LOS FRENTES DE TRUMP

Feb 4, 2017

Por Juan Alberto Salinas

EN LA PRIMERA SEMANA, DONALD TRUMP HA ABIERTO MÁS FRENTES DE LOS QUE TIENE CAPITAL POLÍTICO PARA RESOLVER. SIN EMBARGO, HA CAMBIADO DIVERSOS PARADIGMAS Y ESTA PODRÍA SER LA ESTRATEGIA EXITOSA QUE NOS INVITE A REFLEXIONAR SOBRE LOS BALANCES INSTITUCIONALES.

Donald Trump señaló durante su campaña que él era la única persona que podía resolver los problemas de Washington porque, como pocos, conocía el sistema. En su momento se observó como un revelador contraste con el «nosotros” característico de la visión de Obama sobre la política.

En su primera semana como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump ha utilizado un mecanismo que fue criticado por los republicanos durante la anterior administración: las órdenes ejecutivas. Dicho mecanismo tiene el mismo peso de una ley, siempre y cuando esté dentro de su competencia que, en el caso de la Constitución de los Estados Unidos, se encuentra el Artículo II de su máxima ley. Si excediera de su competencia, son susceptibles a litigo. De igual forma, pueden ser modificadas mediante el proceso legislativo de dicho país.

A través de las órdenes ejecutivas, el titular del Ejecutivo estadounidense ha abierto diversos frentes, notablemente: (1) ataque al Affordable Care Act (conocido como Obamacare); (2) replanteamiento a la política comercial al retirarse del Acuerdo Asociación Transpacífico o TPP; (3) replanteamiento a la política migratoria y bloqueo a refugiados; y (4) construir el muro en la frontera sur de su país.

Es necesario agregar que, además de las órdenes ejecutivas, la relación de la Casa Blanca con oficiales en diversas dependencias ha sido relativamente áspera, particularmente en el Departamento de Estado, el Departamento de Justicia, Departamento de Defensa, las agencias que comprenden la comunidad de inteligencia e, incluso, con medidas inusuales en el Consejo Nacional de Seguridad. Por si fuera poco, el martes pasado realizó el anuncio de su candidato para ocupar el espacio en la Suprema Corte de los Estados Unidos, después de estar vacante desde el fallecimiento del juez Scalia en el mes de febrero del 2016. El proceso de nominación es uno de los más complejos en el sistema político estadounidense. Para que su nominado, Neil Gorsuch, sea el noveno juez del máximo tribunal de nuestro país vecino, requiere el apoyo de ocho demócratas y de todos los republicanos; es decir, de sesenta votos.

Ante este escenario, debemos observar las marchas de la mujer, los movimientos de protección a migrantes, omitir mencionar a los judíos en el día sobre la liberación de Auschwitz e innumerables eventos en los que señala sus ratings en la televisión y no políticas que permitan enfrentar las brechas y la polarización estadounidense.

En ese contexto, una de las preguntas cruciales es, ¿dónde está el Partido Demócrata y, principalmente, el Republicano? Considero que la cúpula del partido demócrata observa diversos frentes y sabe que la estrategia debe adoptar uno o máximo dos batallas para comenzar a establecer los contrapesos. El problema es que los demócratas enfrentan la vorágine de Trump y una contienda interna por los comités nacionales.

Por otro lado, el Partido Republicano es un caso mucho más complejo. Tienen el control de la Casa Blanca y del Capitolio. Hasta el momento, se tiene la impresión que ha pasado por encima de las cúpulas republicanas y los procesos políticos de Washington. Sin embargo, podemos pensar que es cuestión de tiempo en el que exista un punto de quiebre entre los poderes de su unión. Cuando les cueste en lo electoral, revisarán los parámetros de cooperación.

En la primera semana, Donald Trump ha abierto más frentes de los que tiene capital político para resolver. Sin embargo, ha cambiado diversos paradigmas y esta podría ser la estrategia exitosa que nos invite a reflexionar sobre los balances institucionales.

E-mail: jasalinasm@gmail.com

Twitter: @salinasja