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ALDEA GLOBAL | Los Riesgos de la Geopolítica en el 2016 (Parte 1)

ALDEA GLOBAL | Los Riesgos de la Geopolítica en el 2016 (Parte 1)

Ene 9, 2016

En la última semana, la firma de consultoría internacional Eurasia Group publicó su reporte anual sobre los riesgos en la geopolítica denominado Top Risks 2016. El reporte no es una bola mágica sobre los probables acontecimientos —simplemente es un análisis de los factores que están en juego para este año y cómo afectarán a sus actores dentro del tablero de ajedrez tridimensional que son las relaciones internacionales.

La comunidad internacional enfrenta una fragmentación peculiar y no vista en el orden posterior a la Segunda Guerra Mundial. Tres problemas son notables: los vacíos de poder creados con media docena de estados fallidos en la región que comprende Medio Oriente y el Norte de África; el debilitamiento y fortalecimiento de diversos actores en el escenario internacional; las crisis de refugiados y los actos de terrorismo que se han vivido en los últimos meses.

En el documento se señalan los diez riesgos más importantes para el 2016 y vale la pena hacer un recuento de los mismos. Primero, la alianza transatlántica. La alianza más importante en los últimos 75 años se encuentra en su punto más débil. Esto no implica un rompimiento entre sus miembros, sino la presencia de intereses divergentes y liderazgos diluidos en el puente de valores occidentales que impulsó instituciones como las Naciones Unidas, las creadas en Bretton Woods (Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional), Organización del Atlántico Norte y la Organización Mundial del Comercio.

En este rubro de fragmentación, hay tres casos particulares que nos permiten observar el distanciamiento entre Estados Unidos y aliados europeos. El primero de ellos es el reciente acercamiento de Reino Unido con China. Es un cálculo meramente económico; la austeridad los hace sentarse en la mesa con la economía preeminente del Siglo XXI en búsqueda de inversión en infraestructura. La necesidad de inversión ha traído como costo que Reino Unido se mantenga en silencio sobre las violaciones a derechos humanos, los movimientos militares en el Mar del Sur de China, la política sobre Taiwán y Hong Kong. Estos puntos son parte de una agenda que compartía notablemente con Estados Unidos —su aliado tradicional— y que ahora parece haberlo abandonado.

El siguiente es la relación entre Francia y Rusia. Después de los ataques en París, la necesidad de mostrar fortaleza ha ocasionado que Francia no vea con malos ojos a la movilización militar de Putin en Siria, con todos sus riesgos. Esto lo observamos cuando Francia prefirió hacer uso de la cláusula de solidaridad —buscando asistencia militar— con fundamento en el Tratado de Lisboa, en lugar del Tratado del Atlántico Norte. Esto por el cálculo sencillo que el tratado que crea a la comunidad europea es más sencillo que sea un punto de conexión con Rusia que el Atlántico Norte que lo tiene acorralado en sanciones.

Por último y el más notable, el caso Alemán. A pesar que no hay una notable caída en el liderazgo de Ángela Merkel, sí hay una pérdida en la cohesión europea que es preocupante sobre todo en los problemas regionales: (1) refugiados, (2) Ucrania y las sanciones a Rusia, (3) Siria, y (4) las crisis económicas y salidas de miembros del régimen. La crisis de refugiados ha dividido a Europa entre los estados fronterizos (tránsito) y los de destino.

A nivel doméstico también hemos observado un descontento y un crecimiento de los populismos en Alemania, a pesar que los industriales ven con buenos ojos agregar un número importante a la fuerza laboral y a la economía, los habitantes de las poblaciones medias y pequeñas ven una comunidad que ahora los «invade». Por ello, la política de asistir a Turquía para que ellos contengan a los refugiados. En los siguientes puntos es un tema del sello alemán respecto a la preeminencia de la diplomacia sobre el uso de la fuerza, particularmente en el caso de Siria, incluso con la apertura de permitir la permanencia de Assad al frente del gobierno. Esto afecta, desde luego, el tablero en Ucrania y las medidas para contener la ocupación Rusa y sus proxies en la frontera.

En cada uno de estos puntos encontramos diferencias entre cada uno de los lados del ‘charco’ que ponen en riesgo la visión transatlántica que ha creado el orden vigente. ¿Qué sigue? Es un riesgo a observar en este 2016.

Segundo, un Europa cerrado. Derivado de los problemas regionales, hay una serie de correlaciones peligrosas, sobre todo a nivel político. Hay una relación directa, por ejemplo, entre el incremento de favorables a los populismos europeos y la llegada de migrantes. El vacío político que dejen los aliados tradicionales de Merkel y la ausencia de nuevos amigos, obligará a adoptar políticas más radicales en detrimento depersonas que buscan un mejor futuro. Otro caso es la probable salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, puede significar el final de una etapa de regionalismo europeo y dar la estocada al régimen.

Tercero, la huella de China. Las reservas de los chinos se acercan a los 3.5 trillones de dólares. ¿Qué puede hacer con ello? Ejercer su ventaja financiera vis-à-vis Occidente. Están dispuestos a abrir la cartera y construir puentes físicos y políticos. Sin embargo, esto puede prestar riesgos al explotar la burbuja financiera (aunque parezca distante), o la expansión de sus objetivos militares que, hasta ahora, se limitan al Mar del Sur de China. Es un Estado con amplia estabilidad doméstica y difícilmente estaría en riesgo su visión exterior. El riesgo central está en el modelo de liderazgo que continúe ejerciendo en su transición de free rider a rule player y, ahora rule maker.

Cuarto, el Estado Islámico y sus operaciones. Es la organización terrorista más importante del mundo y cada vez realiza operaciones más estratégicas a lo largo del mapa. Si bien, es posible que su control territorial se vea reducido, con los seis estados fallidos en la región y la cantidad de refugiados que se producen, no sería extraño que veamos más ataques y con mayor impacto que los que observamos en el 2015.

En la próxima semana continuamos con el análisis del documento y sus implicaciones. ¡Buen inicio del año 2016!

jasalinasm@gmail.com
@salinasja