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ALDEA GLOBAL: Migración de menores, crisis humanitaria

ALDEA GLOBAL: Migración de menores, crisis humanitaria

Jul 5, 2014

Por Juan Alberto Salinas Macías —-

El Presidente Barack Obama dio una rueda de prensa afuera de la Casa Blanca. El tema fue la crisis humanitaria en el trayecto migratorio de Centroamérica a Estados Unidos. Particularmente se enfocó en el tránsito de un segmento de migrantes: el flujo de niños migrantes que viajan sin compañía de sus padres es más de 50 mil en lo que va de este año; solos, huyendo de su tierra y familia.

La denominación de crisis humanitaria para referirnos a la migración de menores no es sencilla y sus consecuencias pueden ser amplias, pero las cifras de crecimiento en la migración de menores de edad sin supervisión o compañía de un adulto creció de forma abrupta en los últimos años: en 2011, el número de menores que viajó sin compañía fue de cuatro mil 59 niños; en 2012, la cifra ascendió a 10 mil 443 niños; en 2013, a 21 mil 537 niños; y en lo que va del 2014, la cifra es ya mayor a los 50 mil niños (López, 2014). El crecimiento es de más de mil 200 por ciento desde 2011 hasta lo que va del presente año.

El origen de la mayoría de los niños es de El Salvador, Guatemala y Honduras y con los datos del crecimiento difícilmente se puede argumentar en contra la categorización de la existencia de una crisis humanitaria de la región Centro-Norteamérica.

El Presidente Obama anunció la necesidad de una reforma migratoria en Estados Unidos para poder disminuir los efectos de este complejo problema regional. Sin embargo, el Speaker Boehner fue categórico al bloquear la iniciativa para que tocara el piso del Capitolio en lo que resta del año.
Como antecedente, en Junio del 2013, el Senado pasó con una votación bipartidista la reforma migratoria propuesta por el Grupo de los Ocho (Gang of 8). La propuesta aprobada está enfocada en cuatro principales puntos. Primero: un camino para la legalización de inmigrantes que hoy “viven en las sombras”, proyecta 200 mil visas por año entre alta y baja calificación (HB-1 y W, respectivamente), entre otros esquemas. Segundo: se acompaña del Dream Act que apoya a los menores de 16 años que llegan a los Estados Unidos, con estudios parciales y para regularizar su estatus requieren concluir sus estudios o servir en el ejército. Tercero: visas familiares para no permitir la desintegración mientras esperan una solución a su situación migratoria. Cuarto: aumentar la vigilancia en la frontera Estados Unidos-México (primordialmente) con 40 mil oficiales considerados “botas en el suelo”.

Como se puede ver, la propuesta aprobada por el Grupo de los Ocho no era lo deseable, pero era lo posible considerando las posiciones a lo largo del espectro político del Senado estadounidense. Dicha iniciativa, pasó a votación al Congreso desde el 27 de junio del año pasado y Barack Obama confirmó que no será posible pasarla hasta que los republicanos no la sometan a votación.

Como consecuencia del bloqueo realizado por el Speaker en la votación de la reforma migratoria aprobada por el Senado, Barack Obama anunció que tomará acciones administrativas para enfrentar la realidad migratoria. Particularmente solicita al Attorney General (Procurador) que le dé una ruta viable de atención conforme a sus facultades constitucionales vigentes al problema migratorio. Las medidas se especula que pueda ser: 1. Asignación presupuestal de tres mil millones de dólares para la construcción de hogares provisionales, 2. Juzgados ad hoc para atender de forma expresa las deportaciones y, 3. El aumento en la seguridad fronteriza.

Independientemente de las acciones administrativas y el impasse en el Capitolio para someter a la votación, es importante hacer notar dos puntos en el ámbito político. Primero: es año electoral para el Congreso y la mayoría en el Capitolio está en juego; los Demócratas buscarán alcanzar el liderazgo. Segundo: la agenda migratoria es importante para los dos partidos. En Estados Unidos existen poco menos de 80 millones de migrantes de segunda y tercera generación; poco más de un cuarto de la población total de Estados Unidos. Los Republicanos seguramente aprovecharan la seguridad fronteriza en sus entidades y los Demócratas la legalización de los inmigrantes “en las sombras”. En la última elección (2012), el voto hispano le dio un apoyo substancial a Barack Obama.
Con la inacción ocasionada por Boehner (R-OH) coloca el costo político de la inacción en los republicanos, por lo que se puede especular para quién será el beneficio neto de la Reforma Migratoria en el proceso electoral. La plaza pública se ocupa y gana con acciones como ésta.

Independientemente de la reforma y asumiendo que pudiera ser aprobada, sería una buena noticia para disminuir los efectos devastadores del fenómeno migratorio, pero la crisis humanitaria no puede ser solucionada únicamente con esta medida. El origen de la migración es en sí mismo complejo; la iniciativa no solucionará la falta de empleo, educación o disminuye la violencia en los países de origen. Además, por un lado, no es una política regional y, por otro, no es una reforma migratoria que esté al paso dinámico de la realidad.

La migración es un fenómeno de presente a lo largo de la historia. Actualmente existen más de 214 millones de migrantes a nivel global. El reto es encontrar las soluciones justas a esta realidad histórica que no se limitan a un país ni a los gobiernos. No sólo podemos encontrar soluciones con la Reforma Migratoria estadounidense a la crisis humanitaria que presenta el fenómeno migratorio en la región.
Es importante, además de explorar las propuestas norteamericanas como principal país de destino, ser consecuentes con las acciones que debe tomar México en torno a la migración. Nuestro país es origen, paso y destino de migrantes. No podemos ni debemos esconder la realidad. Es obligación moral y jurídica proveer un trato digno que dé certidumbre jurídica a los migrantes que se originan, pasan o llegan a nuestro país persiguiendo su sueño.
Hay mucho que también se puede hacer desde la sociedad civil y el reto está en no ver con indiferencia el fenómeno migratorio, sino hacer que esté en la agenda y en la plaza pública. Parafraseando a Havel, todos somos parte del sistema, nadie sólo su víctima.

Twitter: @SalinasJA