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ATLAS Y SU DESTINO INMERECIDO

ATLAS Y SU DESTINO INMERECIDO

Sep 17, 2011

¿DÓNDE PERDIÓ EL RUMBO EL ATLAS DESPUÉS DE AQUEL CAMPEONATO DE 1951? ¿POR QUÉ CAMBIÓ TAN DRÁSTICAMENTE SU DESTINO? ¿QUÉ HAN HECHO ESTE EQUIPO Y SUS SEGUIDORES, PARA MERECER ESTOS DIRECTIVOS Y ESTOS JUGADORES? ¡¿QUIÉN VENDRÁ A LIMPIAR, O CÓMO HARÁN PARA SANAR A ESTE ENFERMO QUE SE LES MUERE EN LAS MANOS? NO SE VE EL MESÍAS, NI TAMPOCO LA PROTESTA DE SU AFICIÓN, A TIEMPO, PORQUE DESPUÉS NO VALDRÁN LAS LAMENTACIONES. LA TORMENTA APENAS COMIENZA, EL DILUVIO EN ATLAS ESTÁ POR VENIR.

 

¿Cuántos quedan de quienes vieron al Atlas campeón de liga en el futbol mexicano por primera y única vez, hasta hoy? ¿Cuántos se han ido de este mundo y llevado consigo la esperanza de que volverían a verlo campeón? ¿Cuánto tiempo hace que Atlas festejó la conquista del primer título de liga para el futbol de Jalisco? ¡Son ya 60 años!

De sus seguidores, la gran mayoría no lo ha visto campeón, y sin embargo… Ahí están fieles, entregados, amorosos, alimentando esa esperanza que heredaron de sus padres, amigos, y en la que creen sobre todas las cosas, de que pronto… Bueno, un día, Atlas volverá a ser campeón. Porque el Atlas actual huele más a cadáver, que a catrín de fiesta.

¿Por qué un equipo que ha dado tan poco o prácticamente nada a sus seguidores es tan idolatrado, tan amado? Todo un caso para psicólogos, sociólogos y quienes buscan encontrar el origen de la vida, del planeta, del Universo. Pero eso sí, un caso digno de admirarse.

En algo sí coincidimos todos: Atlas tiene un destino que no merece. Hoy este equipo debería estar entre los primerísimos lugares, presumir unas vitrinas ricas en conquistas. Así debería ser, acorde a su afición, pero no, ironías de la vida, es todo lo contrario.

EN ROJO Y NEGRO

Pareciera que el destino jugara con los colores del Atlas: rojo y negro. Rojo, por la pasión, el amor, la fiesta, o al menos es lo que significa para la gran mayoría este color, aunque también es sangre. Negro, por la firmeza y fidelidad en sus convicciones, por seriedad, aunque también es luto.

Estos colores se decidieron para el uniforme porque sus fundadores venían de estudiar en un colegio inglés, en el cual su patrono era San Lorenzo. El negro simboliza el mártir y el rojo la sangre derramada por él. La famosa “A” fue diseñada por un pintor y gran dibujante de esa época: Carlos Sthal, quien sugirió que esta letra quedara en el escudo, de color blanca sobre el fondo rojinegro.

¿Por qué Atlas? Pues porque así se sentían sus fundadores desde ese entonces: “Como el Titán que sostiene el mundo”, según comentaba José “Lico” Cortina.

EN ROJO. Es así como Atlas se convierte en el primer equipo, en la era profesional del futbol, en ganar campeonatos para Jalisco, el primero de Copa en 1946-47 y de nuevo la Copa en 1949-50, todos de la mano del argentino Eduardo “Che” Valdatti, ganando además la Copa de Campeón de Campeones. Pero igual, desde entonces, el valor máximo era ganar la liga.

Y Atlas ya estaba cerca, y lo hizo para la temporada 1950-51. El 22 de abril de 1951 el destino le dio al Atlas, y a sus seguidores la satisfacción más grande, más completa que pudieran haber imaginado: coronarse campeones de Liga derrotando nada más y nada menos que a su odiado archirrival: el Guadalajara, por un gol a cero con un penalti cobrado por el costarricense Edwin Cubero (qepd), en el ya desaparecido Parque Oro, o de Oblatos.

Así es el destino, le dio al Atlas y sus seguidores un placer inigualable, pero también dicen que ése fue un castigo por haber conquistado el título venciendo al Guadalajara, pues desde entonces no han vuelto a ser campeones de liga, y lo peor, han sufrido tres descensos.

En los años 60’s logró Atlas sus últimas conquistas en el máximo circuito: dos Copas México en 1961-62 y en 1967-68, así como Campeón de Campeones en 1961-62.

Vendrían otros momentos felices cuando Atlas llegó a semifinales de la mano de Alfredo “Pistache” Torres y fue eliminado en serie de penales por Cruz Azul, en 1972-73. Fue el primer equipo que recién ascendido entraba a una liguilla por el título.

Otra liguilla memorable para Atlas fue cuando en la temporada 1984-85 llegó hasta semifinales, donde fue eliminado por América, en penales.

Después vendría la etapa del director técnico argentino Ricardo Antonio LaVolpe de 1997 a 2001, en que Atlas sumó ocho liguillas consecutivas. Consiguió el liderato general en el Invierno 1999 y llegó a la final en el Verano 1999, que lamentablemente perdió en penales ante Toluca.Las últimas liguillas a que había ingresado Atlas antes de la llegada de LaVolpe habían sido en 1992-93 y en 1995-96.

Llegó también a cuartos de final de la Copa Libertadores de América en dos ocasiones: en el 2000 y en el 2008.Y en la producción de futbolistas, Atlas ha sido semillero de jugadores de gran calidad. Hasta ahí.

EN NEGRO. Tres descensos son muchos para cualquier equipo, pero Atlas supo regresar al siguiente año de cada uno de sus descensos, no cualquiera lo logra y los rojinegros lo hicieron, en las últimas dos ocasiones de la mano de Alfredo “Pistache” Torres, uno de sus íconos.

Descendió en la temporada 1953-54 tras perder 0-1 contra Tampico y quedar último de la tabla, pero regresó para el siguiente torneo. En 1970-71 marcó la peor temporada de su historia: ganó sólo cinco juegos de 34 y sumó de manera consecutiva 17 juegos sin ganar. Tuvo la oportunidad de permanecer, pero fracasó al perder en la liguilla por el no descenso ante Pachuca.

Atlas regresaría al Infierno del Descenso en la temporada 1977-78, perdiendo la liguilla por permanecer en Primera ante el Unión de Curtidores, aunque regresó de inmediato.

Vendrían luego torneos grises, vergonzosos para los rojinegros sumando marcas negativas en el futbol mexicano como aquellas nueve derrotas consecutivas en la temporada 1980-81, los 11 partidos consecutivos (1075 minutos) sin anotar gol también en esa misma temporada 1980-81, y los 11 años sin clasificar a una liguilla, de 1973-74 a 1983-84. Fue hasta la 1984-85 que volvió a la Liguilla por el Título, quedando eliminado en semifinales por el América, también en serie de penales.

Eso sí, evitó el descenso de nuevo en dos ocasiones al ganar dos liguillas consecutivas para permanecer en Primera, ante Unión de Curtidores en 1981 y ante Tampico en 1982.

EL DILUVIO QUE VIENE Y CUANDO EL DESTINO NOS ALCANCE

¿Dónde perdió el rumbo el Atlas después de aquel campeonato de 1951? ¿Por qué cambió tan drásticamente su destino? ¿Qué han hecho este equipo y sus seguidores, para merecer estos directivos y estos jugadores?

Muchas preguntas y una sola respuesta: amar y sufrir, sí, eso han hecho sus fieles seguidores. Un equipo que les ha fallado, que incumplió con el propósito de su nombre: sostener al mundo, porque si así hubiera sido, este mundo ya habría desaparecido.

Tendrán que venir nuevos dueños, nuevas generaciones con otra visión, porque los directivos actuales, aunque les duela es la verdad, ya perdieron hasta la vergüenza, y lo más grave, han perdido el rumbo.

Aunque también hay que recalcar que antes de irse los actuales directivos, deberán rendir cuentas. Aunque está todo enredado por dentro, los números de Atlas están más revueltos que unos huevos en cazuela de fonda.

Por eso don Salvador Martínez Garza desistió de entrarle a la compra del equipo. Por eso quienes se interesaron en hacer bien las cosas en la compra, que traían buenas intenciones, se han desanimado y otros de plano tienen más dudas que razones para hacer el negocio.

¿Quién vendrá a limpiar, o cómo harán para sanar a este enfermo que se les muere en las manos? No se ve el Mesías, ni tampoco la protesta de su afición, a tiempo, porque después no valdrán las lamentaciones. La tormenta apenas comienza, el diluvio en Atlas está por venir.

Y queda en el aire la pregunta más difícil: ¿Le alcanzará el tiempo a este Atlas? Porque después de tres descensos, de salvarse con las uñas en otras dos ocasiones, parece difícil que aguante uno más, aunque también pareciera que para esto fueron hechos los rojinegros. Atlas, eso sí, no merece este destino por su fiel afición. Pero usted dirá: “Más bien no merece estos directivos”, porque no se ve qué puedan hacer, cuando el destino los alcance.

 

E-mail: patabola@hotmail.com

One comment

  1. ZORROALISTA /

    Cuanta razón tienes Luis Fermín, que hemos hecho los aficionados del atlas para padecer de estos sinverguenzas y rateros directivos. Ojalá y el atlas se vaya a la división de ascenso y de esa forma se les acabe el negocio a esta bola de pillos de siete suelas que son todos los directivos.