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Censura y Responsabilidad

Sin duda, el tema de la semana fue el repentino despido de Carmen Aristegui de MVS noticias, por la presunta falta al Código de Ética de la empresa; aclaró que al momento de escribir esto, Carmen ya había dado su posición y MVS aún no le respondía; con asombro observé en la prensa y en las redes sociales reacciones iracundas que son tan o más preocupantes que las de los propios censores, y trato de explicarme.

Partimos de que por ningún motivo debe de censurarse a un periodista, más aun en un sistema que se presume democrático; la libertad de expresión es condición ineludible, lejos deben de quedar los años del priato en donde ésta era práctica común, pero la discusión debe de darse desde dos carriles distintos, el de la censura, como un flagelo contra el que todos debemos levantar la voz, y la de la responsabilidad de informar.

Aclarado este tema, vayamos a los puntos; considero a Carmen Aristegui una de las mejores periodistas del País, lo ha logrado con congruencia y trabajo, nadie se lo ha regalado, se lo ha ganado a pulso, desde hace muchos años en una dupla insuperable hasta el día de hoy en los noticieros de MVS con otro excelente periodista, Javier Solórzano, juntos dieron muchas batallas en MVS, Televisa y W radio; acordémonos en una triada que completaba Pedro Ferriz de Con, quien además era su socio y con quien terminaron de malas formas.

Carmen, como todos los periodistas, tienen filias y fobias, sus filias son claras con AMLO, cosa que le critico, pero esta es una opinión estrictamente personal, porque creo que no limita su excelente labor periodística en otros muchos temas, pero me llama la atención que hay quien asume un halo de pureza, que no existe porque no puede existir; los periodistas son seres humanos y hacen evidentes sus preferencias en mayor o menor medida en sus opiniones; se vale, siempre y cuando exista equilibrio para mostrar las dos caras de una moneda. ¿Carmen se excedió en el tema del presunto alcoholismo del Presidente? Desde mi punto de vista, sí; ¿cuándo hemos visto a Calderón hacer un acto vergonzoso por estar en estado etílico, o faltar a un compromiso laboral?  Creo que hasta el día de hoy no, más aún, el estado de salud de cualquier mexicano y su expediente clínico son información confidencial de conformidad con la Ley de Transparencia y la de Protección de Datos Personales; habrá quien argumente que es un asunto de Estado; coincido, pero legalmente lo establecido es en sentido contrario, problema del Legislador, no del Presidente, y tener como fuente a un Diputado que se caracteriza por ser más un buen miembro de circo que por su destacado trabajo legislativo, pues sí hace que se pueda cuestionar la responsabilidad de quien da la información.

¿Era motivo para correr a Carmen la pregunta lanzada a la Presidencia? No, claro que no, pero al día de hoy, ¿qué prueba fehaciente existe que fue la propia Presidencia quien pidió su cabeza?, no existe, y las posibilidades sólo son dos, la dicha anteriormente de la que no existe prueba o que MVS sea más papista que el papa y ande de queda bien con el poder por el tema de las concesiones, y además haya encontrado el motivo perfecto para correr a alguien que se atrevía a criticar a los propios anunciantes de su programa, de donde por cierto sale el dinero con el que le pagaban.

Esto abre otra discusión interminable, el de las concesiones del Estado a particulares; pero no nos equivoquemos, las empresas de comunicación viven en mayor medida publicidad y eso implica acotaciones importantes; el interés privado estará siempre por encima de la propia libertad de expresión, como queda demostrado en este caso, pero planteo otro tema; que Aristegui no trabaje en una empresa privada y llegue a una radio o televisión universitaria para tener mayor libertad para expresarse, ¿no sería un escándalo pagar un salario mucho más alto al de cualquier rector a una periodista porque preste sus servicios?

Falta encontrarle la cuadratura al círculo; sin duda, esa cuadratura que permita la total libertad de expresión, la limitante del Estado para censurar o controlar y la libre competencia; pero para quienes se desgarran las vestiduras y en las redes o la prensa piden quemar al censor en leña verde, déjenme decirles que acaban siendo igual que el propio censor, extremistas, y eso no ayuda a este País; por cierto el tema pasa principalmente por el Congreso para una discusión seria y de Estado; ¿pero podrá el actor circense de Noroña tener una discusión de tal altura?