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Cine: Cinco nominaciones a los Oscars, “Lady Bird”, la añoranza del hogar

Cine: Cinco nominaciones a los Oscars, “Lady Bird”, la añoranza del hogar

Mar 5, 2018

Por Carlos Sebastián Martínez Alvarez //

Continua la temporada de los Oscar en la cartelera nacional, y esta vez nos aventuramos a la proyección de la cinco veces nominada ‘‘Lady Bird’’, que si bien es superada por ‘‘La Forma del Agua’’ con trece nominaciones, ‘‘Dunkerque’’ y ‘‘Tres Anuncios por Un Crimen’’ con ocho y siete respectivamente, en definitiva es una de las propuestas más originales y frescas del 2017.

Lady Bird, el segundo largometraje de la directora Greta Gerwig y su primero en solitario, nos cuenta la historia de Christine ‘‘Lady Bird’’ McPherson, una chica de Sacramento, California, cuyo sueño es salir de su ciudad natal, que califica de aburrida y carente de cultura.

Hay que admitirlo: la cinta no es una innovación del arte cinematográfico, su gran acierto es utilizar todas las formulas, temas, y situaciones antes vistas, y darles ese giro de tuerca para que una vez más podamos emocionarnos como si fuera la primera vez; el uso de la nostalgia por ese pasado no tan distante (hablando de los años 90 o principios del nuevo milenio), que ha tenido su auge en esta última década juega un papel clave en el atractivo de esta película.

La trama tiene su base en el género fílmico conocido como coming of age, películas donde el adolescente y su crecimiento a nivel social, espiritual, y personal son el foco de atención. Nuestra protagonista (interpretada por Saoirse Ronan), una adolescente californiana en la explosión de su juventud, con el pelo teñido de rojo y una cautivadora mirada, representa toda esa etapa vivencial, bochornosa, confusa, pero entrañable por todos los que logren identificarse con la rebelde Lady Bird.

Destacable su guión, original en el sentido de adaptarse al cine contemporáneo, como ya mencionamos, al igual que las decisiones de locaciones, vestuario, selección musical, y su fotografía bastante apegada a los estándares de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas (ya que no busca arriesgarse).

Una película intrépida, con buen humor, que no pierde la línea de su argumento y nos conduce por los aciertos y errores de una adolescencia cualquiera, aquella donde todos reafirman su identidad y están convencidos de ser los únicos en su tipo. Quien sabe, tal vez después de todo no estaban tan equivocados.

Pequeña Gran Vida: la escala de las cosas

Original, divertida, y reflexiva, ‘‘Downsizing’’ es una más de las excelentes propuestas cinematográficas que han llegado a las pantallas mexicanas en este mes.

Alexander Payne, director cuyo nombre es sinónimo de talento, como ha quedado demostrado en la genial Nebraska (2013), su filme anterior, vuelve a sorprendernos con una historia que combina su peculiar sentido del humor e interés por analizar los valores y relaciones humanas.

‘‘Pequeña Gran Vida’’ nos presenta a Paul Safranek (Matt Damon) y Audrey Safranek (Kristen Wiig), un matrimonio americano de clase media, el cual atraviesa una crisis económica, que los lleva a realizarse un procedimiento médico en el cual son reducidos al tamaño de doce centímetros de alto, ya que de esta forma podrán costear una vida de lujos sin tener que volver a trabajar nunca.

Un punto muy importante que cabe resaltar de esta cinta es el diseño de su mundo; la atención que se prestó a detalles que podrían parecer insignificantes hacen que la película se sienta viva, con continuidad más allá de lo que está en pantalla, abonando a su narrativa, ya que, a pesar de pertenecer completamente al reino de la ciencia ficción, muestra una cotidianidad y problemáticas cercanas a la vida real.

A su vez, es esta misma cotidianidad que viven los personajes, la que genera un conflicto interesante al enfrentarse a situaciones extraordinarias. El guion está planteado de manera que su protagonista nos lleva a través de una exploración de diferentes dilemas sociales, morales, e incluso ambientales, que no son más que un reflejo de la condición actual de la sociedad contemporánea.

A lo largo de sus dos horas con quince minutos, la cinta plantea diversas cuestiones, las cuales parece que fueron puestas por Payne, no para llegar a una conclusión definitiva ni una resolución que simplifique el conflicto, sino para que sea la audiencia quien, en la intimidad de su mente o en un debate civilizado, pueda obtener las repuestas que desea.

Una película verdaderamente humana, que con buen humor nos conduce por las distintas facetas de la naturaleza (a veces caótica) de las interacciones entre individuos.

Correo electrónico: sebastianha96@hotmail.com

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