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CORDEROS POR LEONES

CORDEROS POR LEONES

May 29, 2011

El destape del secretario de Hacienda confirma que el gobierno calderonista no le apuesta a la unidad del panismo, sino a la promoción de un delfín de Los Pinos. La pregunta es: ¿Ernesto Cordero tiene lo suficiente para ganar la Presidencia?

No queda duda de que los otros partidos harán mofa hasta el cansancio de los seis mil pesos que compran todo, con los que Cordero debutó en la ópera bufa nacional de la política del absurdo. Pero, después de la anécdota, ¿cuál es la perspectiva de Cordero sobre el proyecto de País? ¿Qué propuestas tiene para ganarse a los electores que no votan por cualquier cosa que postula el PAN? ¿Perdió Felipe Calderón el poco piso que le quedaba y asume que su sucesor saldrá por decreto? ¿El Presidente asume que la guerra sucia será herramienta suficiente para que el PAN vuelva a vencer a sus adversarios?

Por más que haya comprobado su eficacia el sistema de echar lodo a los competidores, las “técnicas de contraste” –eufemismo panista para referirse a la guerra sucia– tienen una capacidad limitada para hacer milagros electorales. No es lo mismo el México post Fox de 2006 que el país después de los casi 40 mil muertos por la guerra contra el narco que ya vivimos en 2011: Calderón recibió una nación menos destartalada que la que entregará al término de su presidencia y Cordero no tiene, ni por asomo, las tablas que tenía Calderón cuando alcanzó la candidatura a la primera magistratura de México. En suma, Cordero no es pieza frente a Peña Nieto, López Obrador e incluso contra Marcelo Ebrard, aún con estratega extranjero de guerra sucia y todo el músculo del gasto público.

Pareciera que Calderón no tiene elementos racionales para respaldar la precandidatura de Cordero, pero lo cierto es que las decisiones de integración de su gabinete, así como de realizar proyecciones políticas, no escapan a la misma forma en que se operan el resto de los temas políticos, como lo evidencia su equipo a cargo de la seguridad pública en el País. En la visión de los cercanos al presidente, las cosas se están haciendo muy bien, los negativos de siempre sólo se quejan y el país está en manos de un prócer del nivel de Winston Churchill, aunque en la realidad el único parecido entre el estadista británico y Calderón es que ambos pidieron a sus pueblos sangre, sudor y lágrimas. La diferencia es que Churchill convenció a los ingleses de la necesidad de esos sacrificios, mientras Calderón no logra que los mexicanos consideren pertinentes sus medidas de Gobierno.

Ante esa ceguera del calderonismo, no debe extrañar que se cambien leones por corderos, que Santiago Creel sea visto por el equipo presidencial como un aspirante indeseable a la presidencia, porque huele a Yunque, a Fox y a la señora Martha, a pesar de ser más popular que Cordero (paréntesis: si Creel hubiera actuado como un bien nacido y actualmente tuviera su familia con Edith González y la hija de ambos, Constanza, quizá sería un rival de cuidado para el priísmo, pero le ganó la mezquindad con la rubia actriz, qué pena. Fin del paréntesis). La apuesta por el candidato cándido y alineado demuestra que en 2012 el principal enemigo del PAN será el PAN mismo.

Apostilla: ante un destape así de desafortunado, a Calderón le quedan dos opciones: a) desautorizarlo o b) construir una imagen y plataforma seria y funcional para Cordero. El primer paso para la opción b) es presentar una propuesta seria de política económica que incluya un plan racional de ciencia, tecnología e industria, que logre que la gente se olvide un poco de la tontera corderista de señalar, como Bartola, que con seis mil pesos se paga casa, educación y sustento. Sin estas medidas, pareciera que las opciones del calderonismo para el 2012 son el fraude descarado, la guerra sucia al cubo o endosarle la presidencia al PRI mediante la selección de un corderito para un combate de leones.

 

E-mail: oscarconstantino@gmail.com