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Crítica Constructiva

Crítica Constructiva

Jul 29, 2017

Por Jonadab Martínez //

La palabra LICENCIA proviene del latín licentĭa, que significa “permiso para hacer algo”.

Durante el VIII Encuentro de responsables de tránsito y seguridad vial, realizado en Santiago, Chile en el año 2009, se emitió la “Carta Iberoamericana sobre Licencias de Conducir”, los países firmantes se comprometieron a regular la expedición de licencias apegadas a un criterio universal, ya que actualmente cada país tiene sus propios procesos, dispersos, diferentes y algunos sin protocolos realmente necesarios para garantizar que quien obtiene una licencia de conducir, realmente sabe hacerlo.

De la “Carta Iberoamericana” se desprenden varios compromisos, el más trascendente fue la homologación de criterios para expedir licencias de conducir, en el punto 5 de las consideraciones de los acuerdos, narra establecer un sistema homogéneo; por su parte, el punto 7 dice que una de las mejores maneras para mejorar la seguridad vial, es garantizando que los que obtienen una licencia de conducir: Conocen la reglamentación vial, la señalización, y reconocen los factores de riesgo vial para prevención de accidentes.

Retomando el Decenio de Seguridad Vial emitido por la ONU, la Estrategia Nacional de Seguridad Vial, y la Carta Iberoamericana sobre Licencias de Conducir, obligan a México a actuar en la materia.

Sería obvio pensar que quien tramita una licencia de conducir, presume ser apto para conducir un vehículo, y por ende, acepta someterse a una prueba tanto de manejo como de conocimientos de la reglamentación vial, o bien, reconoce su responsabilidad vial y consecuencias ante alguna negligencia, abuso o irresponsabilidad detrás de un volante.

Por eso, los procesos para adquirir una licencia de conducir deben ser estrictos y homologados, es decir, que haya pruebas con un cierto grado de exigencia en conducción, conocimiento de la reglamentación, y reconocimiento de los delitos que se pueden cometer al conducir; así como homologar los criterios para expedir una licencia de conducir en el país, de lo contrario, nos estamos auto-engañando en la emisión de las mismas.

Por ejemplo, en Hidalgo, para conseguir una licencia de conducir se deben de presentar:

1.- Acta de Nacimiento
2.- CURP
3.- Credencial de elector vigente y dirección sin datos ocultos y/o pasaporte vigente y/o cartilla militar o cédula profesional y/o matrícula Consular.
4.- Hombres de 18 a 21 años indispensable Cartilla Militar o pre-cartilla.
5.- Comprobante de Domicilio (recibo de luz, agua o teléfono fijo, no móvil, no mayor a 3 meses, que correspondan al estado de Hidalgo a nombre del interesado o que el domicilio coincida con su credencial de elector. De no ser así, deberá presentar contrato de arrendamiento, anexando copia de la credencial de elector del arrendador o constancia de radicación de su localidad vigente).
6.- Certificado médico expedido únicamente por instituciones públicas de salud del estado de Hidalgo (ISSSTE, IMSS, Cruz Roja o DIF), no mayor a 3 meses, debiendo de contener tipo sanguíneo, agudeza visual y valoración psicomotriz, así como la firma, número de cédula profesional y sello original.
7.- Evaluación de conocimientos de las disposiciones sobre, circulación y señalamientos de tránsito.

En el Estado de Hidalgo, solo 2 de 7 requisitos que se piden para adquirir una licencia son realmente relativos a la conducción, los demás son de identidad de la persona.

En Tlaxcala, para tramitar una licencia de conducir, los requisitos son los siguientes:

1.- Credencial para votar con domicilio en el Estado de Tlaxcala, en caso contrario, identificación oficial con foto (Pasaporte, Cédula Profesional y/o Cartilla Militar).
2.- Comprobante de domicilio vigente a nombre del interesado o de algún familiar directo.
3.- Acta de nacimiento o CURP.

A todos luces, es evidente que ningún requisito acredita el conocimiento de saber conducir, ni conocer los reglamentos viales, y mucho menos la capacidad de reaccionar y actuar en un accidente vial.

Por eso, reitero, debemos legislar en la materia, homologar criterios para expedir una licencia, enfocarnos más en la expertiz o pericia en la conducción de un vehículo, y no solo en la identidad de la persona y en el cobro por el trámite. ¿Y por qué no, premiar a quien es un buen conductor, y sancionar a quien reincida en alguna conducta sancionada? De eso hablaré en otra ocasión.

La propuesta anterior, es parte del proyecto de Ley de Seguridad Vial que pronto presentaré en la Cámara de Diputados.

Como Crítica Constructiva, vamos tarde pero es tiempo de reflexionar, de tomar medidas y homologar criterios a nivel nacional en la expedición de licencias de conducir, así como tener un padrón nacional de conductores.

MAP Jonadab Martínez García
Diputado Federal
@jonadabmartinez