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CRÓNICA PÚBLICA | Todos somos iguales, matrimonio igualitario

CRÓNICA PÚBLICA | Todos somos iguales, matrimonio igualitario

Jun 27, 2015

El respeto, la tolerancia y la aceptación de que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos es el primer paso, por eso el apoyo a la comunidad LGTBI seamos o no parte de ella es una muestra de madurez, congruencia y solidaridad. En lo particular me declaro un heterosexual que apoya las libertades y derechos de las personas, libertad de que cada persona elija lo que crea mejor para sí y su forma de vida sin perjudicar la de alguien más y derecho a que por una decisión de esta naturaleza no se le persiga, señale o limiten sus derechos.

Se supone que ante la ley todos somos iguales, por tanto no debe de existir discriminación ni tomar decisiones a juicio propio ajeno a la ley, pero en la realidad no es así, los tiempos han cambiado, los países se van dando cuenta que la sociedad está más preparada para los cambios sociales que vivimos, por tanto es necesario cambiar las leyes bajo el criterio legal y no el social o religioso. Cuando nacemos todos tenemos los mismos derechos, pero si una persona nace «gay» entonces sus derechos comienzan a ser limitados, una de esas limitantes es el poder casarse con quien decida hacerlo sin la limitante legal.

Independientemente de las creencias religiosas, diferencias sociales o de clase, todas las personas tenemos los mismos derechos y por tanto debemos ser respetuosos de la vida personal que lleve cada persona y esto no debe de afectarnos, veo con gusto que la gente en su mayoría hemos aprendido a convivir y apoyar a las personas con una preferencia sexual diferente a la nuestra, y eso es de aplaudirse, porque es un cambio significativo ya que ahora somos más tolerantes y entendemos mejor los cambios sociales de nuestra realidad, de a poco vamos aceptando y siendo tolerantes con nuestros semejantes, nos solidarizamos en las malas y en las mejores, y eso es de celebrarse pues es un cambio positivo como sociedad.

En días pasados la SCJN emitió el fallo que da pie a todos los estados al matrimonio igualitario, dejando de lado la creencia religiosa que cada uno tengamos es algo que desde el aspecto legal y social hay que celebrar, reconocer que la SCJN está tomando en cuenta a un segmento de la sociedad que por años ha sido violentado y estigmatizado social y legalmente sólo por una cuestión de preferencia sexual, es difícil de creer e imposible de aceptar, que rompe con el precepto legal de que todos somos iguales ante la ley.

Este viernes la Corte americana emitió el fallo para que el matrimonio igualitario sea legal y permitido en todos los estados de la Unión Americana, justo días después que lo hiciera la SCJN lo que causó el furor y apoyo de celebridades nacionales y extranjeras, así como de intelectuales, políticos y sociedad en general, es un triunfo legal de un segmento de la sociedad en el reconocimiento de sus derechos civiles como población. Dicho fallo en México fue aceptado con gusto.

El revuelo que la noticia desató en redes sociales es tal que son muchos los usuarios que cambiaron su foto de perfil por una bandera multicolor en solidaridad y apoyo a tal fallo, tanto en México como en EU. Es una muestra que vamos avanzando en el reconocimiento de los derechos de las personas como iguales, que se debe de legislar por encima de creencias religiosas o sociales, que la ley es pareja para todos sin importar la raza o preferencia sexual, es aquí donde todos tenemos qué aprender a ser más tolerantes y respetuosos, solidarios y congruentes en lo que hacemos con lo que decimos, la capacidad de una persona no la define su preferencia sexual.

Apoyar los derechos de los homosexuales no nos hace homosexuales sino personas, personas tolerantes y respetuosas de nuestros semejantes, es un pequeño gran paso para una mejor sociedad donde el derecho y la religión no se mezclan y van por separado, el matrimonio igualitario trae interrogantes que generan argumentos en contra como que después de este sigue la adopción de menores de edad, y es correcto, todo indica que va para allá, no lo veo mal ya que hay padres heterosexuales buenos y peores, eh!

Falta legislar la parte donde las personas del mismo sexo que decidan contraer matrimonio puedan compartir los mismos derechos como seguro social, créditos, etcétera. Que no sea una limitante su preferencia, por lo pronto aplaudo no sólo el fallo de la SCJN y de la corte de EU. Sino la forma solidaria y de festejo con que lo ha aceptado la sociedad americana, la mexicana, pero en especial la sociedad de la ciudad de Guadalajara. A la comunidad LGTBI mi admiración, reconocimiento y apoyo. A la sociedad en general felicidades por la tolerancia y solidaridad. Apoyar los derechos de los homosexuales no nos hace homosexuales, sino mejores seres humanos.

Consultor y Analista Político
twitter: @AlbertoTejedaRT
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