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DE PATADA: Los pecados de Don Piojo

DE PATADA: Los pecados de Don Piojo

Oct 4, 2014

Por vergüenza propia y orgullo nacional Vela debe quedar excluido para siempre, olvidándolo y desterrándolo de toda convocatoria futura.

Comentar del representativo nacional de futbol que participó en la justa mundialista de Brasil 2014 queda ya en los anales de la historia y mantenemos nuestra opinión personal que es por mucho la mejor selección de los últimos tiempos.

Existen situaciones internas que escapan a la opinión pública que es importante establecer, que permiten, por un lado, lo que sucede en las entrañas personales de un grupo que en este caso es el equipo representativo de México, donde existen cánones de honor, de ética, pero principalmente de grupo, pero más que pacto se convierte en un secreto a voces para bien o para mal.

Cuando los resultados en cancha se dan, poco hay qué decir, y lo contrario sería segundo término, o quizá especulaciones, lo cierto es que existen realidades importantes que debemos destacar.

El jugador, como en todo el mundo, pueden existir brillantes, excepcionales, mediocres o de plano accidentes de profesión, esto es que muchas ocasiones la entrega total del futbolista suple el talento y la capacidad técnica y disposición táctica, existen verdaderos «troncos» que no sólo llegan a profesionales sino que se mantienen jugando esporádica, regular, o con la titularidad del caso.

El futbolista es un deportista que se manifiesta por momentos, enrachándose para bien que en el caso de los delanteros sería la contundencia goleadora, y para mal las lesiones, baja de juego o estancamiento donde se dice frecuentemente que tal o cual jugador no dio el «estirón» definitivo.

ORIBE «EL HERMOSO»

El caso de Oribe «El Hermoso» Peralta, jugador del Santos de Torreón, feo con ganas, que juega con la boca abierta como retrasado mental, que poco antes del mundial brasileño, casi en el avión el equipo América compra su carta de transferencia por 8 millones de dólares, lo cual en la preparación del equipo tricolor no dio tiempo para estrenarse como americanista.

La idea del equipo América era apostar por el escaparate mundialista para tratar de colocar a Peralta en algún equipo europeo y de paso ganar algunos millones extras, situación que lamentablemente para el jugador y la directiva americanista, llámese Televisa, no se dio quedando sin pena ni gloria su actuación mundialista que a pedimento o más bien imposición de la directiva americanista, Peralta sería titular indiscutible.

Es indudable que Peralta no llegó fino al mundial y estaba con la pólvora mojada, que pese al gol que marcó, jamás fue sobresaliente donde «Don Piojo» agachó la cabeza y sostuvo al jugador mencionado contra viento y marea.

Por otro lado, el caso del guardameta Guillermo Ochoa, resulta increíble que un jugador se imponga condicionando su participación al llamado de la selección comprometiéndole la titularidad que el mismo Ochoa ventiló públicamente que no iría al llamado del Tri si no era titular.

El caso de Giovanni fue en el mismo tenor e incluso el «Ghio» impuso condiciones de titularidad y posición en el campo de juego declarándose número 9, esto es, ocupó el eje de ataque de manera automática, como dicen en el rancho «que se amuele mi compadre», en este caso, el sacrificado fue el «Chicharito», tan es así que «Don Piojo» guardó silencio para no crear mal ambiente en el grupo no sólo con Jesús Corona como titular del arco, sino el propio Talavera, cuando en realidad el puesto estaba comprometido desde que Ochoa impuso condiciones, que en lo futbolístico no sólo cumplió sino que fue referente del equipo, vistiéndose incluso de héroe al bajarle la cortina a Brasil anfitrión, con atajadas increíbles que el reclamo posterior en nuestro país, después de la justa, carecía de sentido y fuera de proporción de parte de Corona.

No así el caso de Peralta y Giovanni, que el primero fue un fracaso, donde a «Chicharito» no tenían que dejarlo en la banca y aun así anotó su gol.

EL CAMINO A RUSIA

El nuevo proceso para Rusia 2018 será un camino escabroso, difícil y complejo, máxime que los federativos villamelones no saben trabajar, ya no a largo plazo sino en este caso sería a cuatro años, sólo a Milutinovic y LaVolpe que como son extranjeros les dieron un proceso protegido sin interrupciones previos a los mundiales en que participaron.

Lo que sí resulta absurdo y hasta ridículo son los comentarios del expenta pichichi Hugo Sánchez al mandar sus mensajes de exdirector técnico como comentarista en ESPN en el mundial de Brasil 2014, con la Selección Nacional se comprometía a hacerlos campeones del mundo en un proceso de 12 años de continuidad.

Regresando al fondo y a la forma de manejar un representativo nacional, donde el fin justifica los medios, por supuesto no es así, un D.T. debe tener ética, honor y dignidad, «Don Piojo» insiste en Vela, un futbolista engreído que le vale un cacahuate la Selección Nacional y se niega a jugar un mundial que el dicho coloquial dice: «San Pedro da, pero no ruega».

En síntesis «Don Piojo» se bajó los pantalones a los caprichos de las «estrellas» Ochoa, Peralta y Giovanni que sólo el primero demostró con creces su titularidad como arquero en el terreno de juego.

Qué pena saber que un jugador imponga condiciones y lo peor que se quiera ocultar una personalidad de criterio firme, con la apariencia de convicción férrea de «Don Piojo».

La nobleza del «Chicharito» va más allá de imponerse, sacrificando su momento, que por mucho es sin discusión el mejor delantero en México, y titular indiscutible de la Selección Nacional, Javier Aguirre lo dejó en la banca en 2010 por malinchista prefiriendo al argentino nacionalizado mexicano «Guille» Franco y «Don Piojo» prefiere humillarse y rogarle a un Vela, por ejemplo, sólo porque Hugo Sánchez insiste, al igual que algunos comentaristas metiches, que lo manipulan para tal fin, como si se tratara de un jugador fuera de serie que no lo es.

En lo personal dudamos que «Don Piojo» llegue vivo al proceso mundialista en Rusia 2018 porque demuestra poco carácter, cero convicciones y deslealtad de compromiso de grupo.