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DE SEXO, POLÍTICA Y TRAICIONES (primera parte)

DE SEXO, POLÍTICA Y TRAICIONES (primera parte)

May 22, 2011

La tragicomedia político-sexual del momento es la del primer actor francés Dominique Strauss-Kahn (DSK), hasta hace unos días el director gerente del tristemente célebre Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo financiero creado en 1945 en cuyos estatutos declaran como objetivos principales la promoción de políticas cambiarias sostenibles a nivel internacional, facilitar el comercio internacional y reducir la pobreza –avasallar a las sociedades, países y continentes- en los países en desarrollo principalmente -débiles o cuando menos inocentes de pensamiento, palabra obra u omisión…tipo México…-.

Pues resulta –para quienes no se habían enterado– que el poderoso personaje de las finanzas mundiales, ha sido acusado de “asalto sexual, intento de violación y secuestro” en contra de una recamarera del hotel Sofitel de Manhattan, donde el ex director gerente del FMI se hospedaba en una suite –de tres mil dólares por noche–.

MIENTRAS EN EL MUNDO CONTINÚA CRECIENDO LA OLA DE MOVIMIENTOS SOCIALES EN CONTRA DEL STATU QUO PREVALECIENTE –PERO AGONIZANTE– LOS ESCÁNDALOS POLÍTICOS NO CESAN Y RESULTA IMPORTANTE SU ANÁLISIS YA SEA POR SU ORIGEN, SU REPERCUSIÓN FUTURA O POR EL CONTEXTO EN EL QUE ESTOS SE DAN

La supuesta agredida, una mujer inmigrante africana de 32 años de edad, acusó a Strauss-Kahn de haber abusado sexualmente de ella sometiéndola a practicarle el sexo oral y haberla golpeado. El entonces dirigente del FMI huyó de la supuesta escena del crimen y ya se encontraba en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, en un vuelo de regreso a su natal Francia cuando agentes del afamado Departamento de Policía de Nueva York arribaron a la aeronave para su aprehensión, tras la denuncia de la afectada.

Así, esposado, exhibido, fotografiado y mediatizado, el hasta entonces poderosísimo Strauss-Kahn fue a parar a una fría celda en Harlem, detenido preventivamente y en espera de definir su situación legal después de ser acusado por la trabajadora del hotel. Según versiones de la policía de Nueva York difundidas a los medios locales, todo empezó el día 15 de mayo, aproximadamente a las 13:00 horas, cuando una recamarera ingresó a la habitación de Strauss-Kahn, pensando que estaba vacante, para hacer el aseo. De pronto el director salió desnudo del baño y la correteó por un pasillo. Luego la subió a su cama y después de forcejear la arrastró por el pasillo e intentó violarla en el baño. Finalmente la mujer logró escapar y de inmediato comunicó a directivos del hotel lo ocurrido.

Al llegar la Policía a la habitación 2806, descubrió que Strauss-Kahn había escapado y dejó su teléfono celular. Averiguó que estaba en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, donde detectives de la autoridad portuaria de Nueva York ingresaron al vuelo 23 de Air France, a las 16:40, minutos antes de cerrar sus puertas para despegar hacia París. Encontraron al sospechoso en un asiento de primera clase, lo arrestaron y lo entregaron a policías de la ciudad. De ahí fue trasladado a una delegación para ser interrogado. En las primeras horas del día 16 fue acusado formalmente.

El escándalo ha provocado no sólo un problema institucional para el FMI, sino llega justo en momentos en que Strauss-Kahn participaba en negociaciones delicadas y urgentes sobre las crisis de deuda en Grecia, Portugal e Irlanda –entre otras– las cuales amenazan con desestabilizar la Unión Europea –algo inminente que en este espacio ha sido ampliamente comentado con anterioridad–.

De hecho, Strauss-Kahn tenía una reunión programada para ese domingo (15 de mayo) con la mandataria alemana Angela Merkel sobre dichos temas. Además tenía citas lunes y martes para participar en una reunión de ministros de Finanzas de la Unión Europea para abordar el asunto de las crisis de deuda de Portugal, Grecia e Irlanda.

Su arresto también conmocionó al mundo político francés. Se esperaba que Strauss-Kahn se postulara como candidato del Partido Socialista a presidente este verano para enfrentar al conservador Nicolás Sarkozy en los comicios programados para 2012. Las encuestas lo posicionaban como el favorito para llegar a la presidencia de la República Francesa, postulándose por el Partido Socialista (PS).

DSK no era una precisamente un impoluto dechado de virtudes, ya que anteriormente había sido acusado de cargos similares incluyendo el caso de Piroska Nagy en el 2008, entonces subordinada suya en el FMI. Aunque en aquella ocasión salió bien librado, el “semental francés” sentó –sin preverlo– las bases para las acusaciones que ahora pesan en su contra. Parece que el libido sexual incontenible es un mal de los altos políticos franceses (léase Visor Internacional 4/4/2011).

Así las cosas, el 18 de mayo Strauss-Kahn presentó su renuncia al FMI y un día después un juez le otorgó la libertad bajo fianza de un millón de dólares. DSK deberá cumplir con arresto domiciliario –con todo y brazalete electrónico– mientras se lleva a cabo el proceso legal en el encara siete cargos presentados por la fiscalía de Nueva York, por los cuales podría enfrentar una condena de hasta 70 años de prisión (¡!).

Pero como todo en la política, sobre todo a esos niveles, las cosas no son así de simples ni terminan ahí. El que fuera el todopoderoso del FMI –quien durante sus tres años y medio de gestión llevó una eficiente administración del organismo y había sido elogiado porfiadamente, período en el cual se desató la criminal crisis económico-financiera estadounidense– tenía puesta su mira en la presidencia francesa desde el 2007, cuando participó en la maniobra maquiavélica que permitiría a Nicolás Sarkozy ascender a la máxima dirigencia del país galo.

Lo más probable es que DSK pensara que la fortuna le sonreía, ahora que la popularidad y credibilidad de Sarkozy está por los suelos –a pesar del anunciado embarazo de la cuasi-alteza Carla Bruni, esposa del presidente francés esperando el primer hijo de ambos– y las condiciones estaban dadas para que su ascenso a la presidencia fuera “miel sobre hojuelas”. Parece que su cálculo le falló, o si no a él, le fallaron los que lo encumbraron a la dirección del FMI, o séase la cúpula neoconservadora norteamericana –fieles dogmáticos straussianos– cuyo respaldo y jefatura son los corporativos financieristas anglo-sionistas a quienes Sarkozy y él mismo juraban lealtad ya desde 2006, con discursos en lo aparente disímbolos pero en el fondo complementarios.

A diferencia de su más acérrimo competidor por la presidencia francesa por aquellos años, Nicolás Sarkozy –entonces ministro del interior– su discurso podía ser más abiertamente pro-estadounidense e israelita. El ex ministro de Finanzas francés DSK, en aquel entonces presidente del Comité científico de la Fundación Jean Jaures, asociación que goza del apoyo directo de la NED (National Endowment for Democracy –en castellano Fundación Nacional para la Democracia-) y miembro del grupo Bildelberg, daba lecturas tergiversadas y amañadas de la situación del Medio Oriente y de la agresión criminal de Israel contra el Líbano que tuvo lugar en verano de 20061; «El Hezbollah no sólo es una organización terrorista (…) sino que es también una organización terrorista cuyo desarme se espera por parte del Líbano (…) Si el Hezbollah es un componente del gobierno libanés, el conflicto que acabamos de ver, y que de nuevo podríamos ver mañana, se convierte entonces en un conflicto tradicional entre dos Estados. En ese caso, ya no tienen fundamento las reticencias que pudieron existir en cuanto a las reacciones israelíes. Teníamos un agresor que venía del norte (el Líbano), y que ilegalmente agredió un país (Israel) que se encuentra al sur de su frontera. Si ese agresor forma parte del Estado libanés, entonces es el Líbano quien ataca a Israel. No creo evidentemente que nos podamos quedar con esa interpretación. Se trata entonces efectivamente de una organización terrorista y los libaneses tienen que desarmar al Hezbollah». Así, las declaraciones de DSK dejaban en claro su posición en el sentido que consideraba que el Estado judío estaba en paz con el Líbano y que sus acciones bélicas –apoyadas por George W. Bush- como la anexión de los territorios libaneses de Chebaa, estaban justificadas

y legitimadas…

 

E-mail: albertogomez.consultor@gmail.com