Portal informativo de análisis político y social

EL AUDITOR

EL AUDITOR

Jun 11, 2011

Polémica ha sido la semana por el tortuoso y largo camino que ha tenido el análisis sobre las presuntas irregularidades cometidas por el auditor del Estado, Alonso Godoy Pelayo, tema que tiene ya varios meses en la palestra pública y que al día de hoy no se ha resuelto en definitiva.

Pero la pregunta es: ¿Debe de dejar su puesto Alonso Godoy? Pienso que sí, y trato de argumentar. ¿Es ilegal el cobro que por diversos conceptos recibió el auditor, que rondan los 10 millones de pesos? Al menos, parte sí, pongo sólo un ejemplo: la principal observación que le hace la auditoria al doctor David Gómez Álvarez, cuando estuvo al frente del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, es el pago “indebido”, en efectivo (cheque), de los periodos vacacionales del personal del Instituto, que debido a la carga de trabajo del proceso electoral de 2009, no pudieron tomar de conformidad a lo establecido; a pesar de que creo que el criterio de la auditoria es debatible, demos por cierta la ilegalidad del hecho imputado, sin conceder, aclaro, pues bien ésta misma observación, que fue emitida por la auditoria a un organismo constitucional autónomo, como lo es el IEPCJ, no aplica de la misma manera en el propio auditor, dicho por él mismo en varios medios de comunicación, justifica que parte del pago de los 10 millones de pesos, correspondieron a que en los últimos años Alonso Godoy no pudo tomar vacaciones y pues… se los pagó.

Entonces, “hágase la Ley en los bueyes de mi compadre”; el mismo acto realizado por necesidad en el caso del IEPCJ es considerado ilegal por la auditoría, y no lo es cuando pasa en la propia auditoría; es por este ejemplo que es necesario que la revisión que hagan los diputados sea seria y aborde desde todas las aristas los conceptos de cobro del auditor.

Pero vayamos más allá de lo estrictamente jurídico; si hay un funcionario que deben de gozar de toda la credibilidad y confianza posible, es el vigilante, de lo contrario llegamos a la pregunta clásica de la rendición de cuentas: ¿Quién vigila al vigilante?, y llegamos a un círculo vicioso muy difícil de romper; en términos rancheros, sería como si el perro diera vueltas queriéndose morder la cola.

El horno no está para bollos, es necesario que el órgano de vigilancia goce de la confianza no sólo de las fuerzas políticas en el Congreso; es indispensable que cuente con una base de confianza ciudadana. Lamentablemente el día de hoy Alonso Godoy no cuenta ni con la confianza de todos los actores políticos, ni la de la sociedad jalisciense, por lo que lo más sano para todos sería el retiro del mismo, y que se llevara a cabo un proceso amplio y transparente en donde el próximo auditor sea nombrado por su capacidad e imparcialidad; ojalá y todos los actores del Congreso lo entiendan, habrá que estar atentos en el sentido de los votos de cada legislador.

 

E-mail: vicente_viveros@mexico.com

Twitter: @pviveros

One comment

  1. adolfo valdovines medina /

    Excelente observación la que hace en cuanto al criterio que se maneja para determinar la legalidad o ilegalidad para sancionar o no al auditor y a gomez alvarez, punto que muchos habiamos olvidado, acusando severa ceguera selectiva. Saludos Don Vicente. Buen comentario de hoy en 1070.