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El caso Semades, ajuste de cuentas con “Bebeto”

La destitución de Martha Ruth del Toro no puede atribuirse sólo a su mal desempeño, a un escándalo de corrupción o a la presión de unos alcaldes. Si estos motivos fueran suficientes, al menos la mitad de todos los cargos públicos en este País tendrían ceses fulminantes: en realidad, el relevo en la Secretaría del Medio Ambiente es un golpe seco y duro contra Alberto Cárdenas Jiménez –el protector de la ahora ex titular de Semades–. ¿Por qué Emilio González tomó una decisión que cancela cualquier posibilidad de alineamiento entre el popular “Bebeto” y el grupo del Gobernador jalisciense en turno?

El cuestionamiento tiene varias respuestas, la más clara es que las aspiraciones políticas de Alberto Cárdenas no coinciden con las de Emilio, la más evidente de estas ambiciones es una eventual candidatura de “Bebeto” a la Presidencia Municipal de Guadalajara. Entre los panistas existe la percepción de que Cárdenas Jiménez es el personaje con mayor rentabilidad electoral para enfrentar al candidato del priísmo a la alcaldía tapatía, pero el pretendiente más rentable no es necesariamente el que más convenga a González Márquez. A los rumorólogos se les suele olvidar que la presidencia de Guadalajara sería el premio de consolación para el emilista que no logre ser designado para contender por la gubernatura.
Por ejemplo –y conste que con ello no marco preferencias– si Alonso Ulloa logra ser candidato panista a gobernador –o alguien de otra de las tribus en que ya se convirtió el panismo jalisciense–, el respaldo político de Fernando Guzmán y las fuerzas que lo apoyan tendría como pago la alcaldía de la capital del Estado.
Por más optimismo que se aprecie en las filas del tricolor –que ya se pelean lo que todavía no ganan, en lugar de esperar a ganarlo para entonces sí pelearse las rebanadas del pastel–, la realidad es que el PAN perdió las pasadas elecciones porque los grupos católicos y conservadores no salieron a votar a favor del blanquiazul. Los votos del clero hasta el momento se encuentran en las alforjas de Guzmán, por lo que cualquier acuerdo de repartición de candidaturas pasa por dejar complacido a quien orienta a los votantes católicos.
Como en política nada es definitivo, los grupos religiosos podrían apoyar a otro suspirante que no fuera Guzmán, pero hasta el momento no hay evidencias de que vayan a cambiar de beneficiario. La precandidatura de Bebeto descompone los escenarios de los emilistas para dejar conformes a todos los competidores que dentro de su grupo se asumen como merecedores de la primera magistratura del Estado.
Sacar a Martha Ruth de la Semades fue una jugada que aprovechó el Gobernador y que facilita la integración de operadores electorales del emilismo en la nómina de esa secretaría. A final de cuentas, priistas y oposición le hicieron el trabajo al grupo de Emilio González. Sólo desde la ingenuidad podría pensarse que Martha Ruth no iba a usar los recursos de Semades para respaldar a “Bebeto” en sus aspiraciones, por ello el desvío de dineros o el desastre ambiental de Jalisco fueron meros pretextos para deshacerse de la pieza de Cárdenas Jiménez en el gabinete estatal.
A diferencia de otros relevos secretariales, el nuevo titular de Semades no sólo sustituirá a directivos de primer nivel, en este caso la danza de la silla seguramente tocará a los mandos medios y llegará hasta los puestos de confianza de menor remuneración, con lo que se volverá a confirmar que al Gobierno panista poco le importan los asuntos ambientales. A la falta creciente de zonas verdes, mala calidad del agua y aire, malas estrategias de recolección y separación de basura, ahora se sumará un incremento de la fauna política nociva.
Si la Semades de Martha Ruth se distinguió por sus pésimos resultados –que incluyen dar autorización a obras, actividades e industrias perjudiciales para el medio ambiente–, su despido en plena temporada pre electoral no mejorará la situación: únicamente servirá para que el emilismo ajuste cuentas con aquellos que no se alinearon en esta última fase de la gubernatura.
Existen dos preguntas obligadas por este caso: 1) ¿El cese fulminante de Martha Ruth es un hecho aislado o el grupo del Gobernador sacará el hacha para deshacerse de otros actores que estorban en sus objetivos electorales?, y 2) ¿Cuál será la respuesta de Alberto Cárdenas a la destitución de su protegida?

Al panismo le esperan tiempos de velar armas. ¿Tomará ventaja el PRI de esta circunstancia? La realidad es que se ven lentos…

 

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