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EL COSTO DE LA DESCONFIANZA

EL COSTO DE LA DESCONFIANZA

Oct 1, 2011

En el pleno del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, el PRD aseguraba que era “importante dotar de tecnología a los procesos electorales” y el PAN no veía razón alguna para que las urnas electrónicas se instalaran parcialmente porque recursos económicos, que era lo más difícil, ya existían.

Pero a pesar de eso, no se alcanzaron los acuerdos necesarios, a pesar de que el presidente del IEPC se convirtió en el principal promotor.

El acuerdo para utilizar urnas electrónicas en el próximo proceso del 2012 en Jalisco tiene un alcance de apenas 12 por ciento, cuando la ambición era del 100.

También apostaron por la urna desde el Gobierno del Estado, que envió más de 100 millones de pesos para iniciar el proceso de licitación, pero el tiempo de les vino encima. El PRI, sin hacer mucho, cabildeó lo suficiente para que la implementación fuera gradual.

En la práctica, se instalarán mil 51 casillas electrónicas en los distritos 1, con cabecera en Colotlán y 17, con cabecera en Jocotepec (en total 42 municipios), así como en el municipio de Gómez Farías.

Para Gómez Farías será la segunda ocasión que elige a sus autoridades municipales con este mecanismo.

¿Un avance? Depende del vaso medio lleno. ¿Es seguro que se utilicen? Depende del vaso medio vacío porque la comisión de adquisiciones deberá empezar de nuevo porque no hay que olvidar que ya existe una licitación abortada porque se declaró desierta cuando se pretendía la compra de más de nueve mil urnas que representaban.

Desde 2005, en la Código Electoral se estableció un artículo transitorio, que obligaba a la conformación de una comisión de consejeros para desarrollar una prueba piloto para la elección federal del 2006, precisamente con la intención de comprobar su factibilidad de la urna electrónica.

El reto, como segundo paso, era dar confianza y certidumbre. Pero el tema, como muchos, se polarizó. De poco sirvieron los ejercicios municipales de Tuxcueca, San Cristóbal de la Barranca y Gómez María.

De acuerdo a los datos del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, el 79 por ciento de las impugnaciones a la autoridad electoral surge de errores humanos como mal llenado de las actas o votos que colindan entre la legalidad y la anulación.

Si no se tuvo la posibilidad de eliminar ese porcentaje, por lo menos se tuvo la posibilidad de disminuirlo. Buena parte de la desconfianza se generó por la facilidad conque el gobernador, Emilio González Márquez, aceptó conceder los recursos al Instituto. Se pensó que si la impulsaba era porque tenía marcado interés en influir en los resultados con el uso de algoritmos (ese mecanismo muy señalado durante el proceso electoral federal del 2006) y se habló incluso de que ya tenían a la persona experta para ello.

Y luego vino el proceso de licitación, en el que se interesaron ocho empresas en la convocatoria, dos de ellas llegaron hasta el final pero ninguna reunió la totalidad de los requisitos porque la más cercana a ganar cumplía con el 95 por ciento de los requisitos. Ofreció cumplir con el 5 por ciento restante cuando se entregara la totalidad, pero a esas alturas era más sospechoso permitirlo por lo que definitivamente se declaró desierta.

Ahora deberán comenzar de nuevo, pero ya no para el 100 por ciento, apenas para el 12 y entonces, el tema seguirá en veremos.

Caminaba bien, desde el 2004 cuando en Jalisco se hizo la primera reunión para tratar el tema y en el 2005 tras la modificación a la ley, o en febrero de este año cuando comenzaron las reuniones con los interesados, se rebasó incluso a Coahuila, estado pionero.

Pero algo se torció y creo que fue la desconfianza, ese gran tema que aumenta el precio de nuestra democracia.

Si todos confiáramos en el de enfrente, no habría necesidad de ponerle tantos candados a la credencial de electoral, tantos sellos de seguridad a las boletas electorales, algo se nos tuerce en el camino y este puede ser otro capítulo de la desconfianza.

Puede decirse que esa desconfianza y el escepticismo terminaron por ganar, a pesar de que los intentos por su implementación tienen más de seis años, porque las especulaciones terminaron por imponerse.

 

E-mail: josemapulido@gmail.com