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EL GOLPE MEDIÁTICO DE RAMIRO

EL GOLPE MEDIÁTICO DE RAMIRO

Mar 1, 2012

Con el anuncio de que Ramiro Hernández García sería el candidato a la alcaldía de Guadalajara, el PRI alcanzó en un día el posicionamiento que Rocío Corona no logró en casi un mes de falta de operación política interna. De acuerdo a los estudiosos, los destapes traen un resorte natural calculado en 4 puntos de posicionamiento entre los posibles votantes.


Hasta el momento no se ha medido si el actual senador, quien voló rumbo a la gubernatura, planeó en Zapopan, hizo escala en la cuarta circunscripción y finalmente aterrizó en Guadalajara, lo haya logrado, pero el movimiento y las menciones se incrementaron tanto en las redes sociales como los medios de comunicación tanto impresos como electrónicos.


De paso, el Partido Revolucionario Institucional le quitó al menos por unas horas la agenda política que venía manejando a su antojo el PAN desde que arrancaron los procesos internos, con sus dos elecciones, de candidato a gobernador y alcaldes a los 125 municipios.


En ese tiempo, el PRI estaba desaparecido y los puntos que aventajaba en las preferencias electorales, ganados fundamentalmente en base a los yerros del partido en el gobierno porque el ejercicio del poder desgasta, comenzaban a diluirse.


Además de la agenda mediática, e independientemente de si Ramiro Hernández es capaz de ganar en un proceso a su contrincante de Acción Nacional, el PRI detiene un poco la desbandada pronosticada como de antología, habida cuenta que más de un municipio estaba buscando al candidato de la izquierda para sumarle votos por los yerros en la toma de decisiones del tricolor.


Ya se hablaba en Tonalá, por ejemplo, de la salida de priístas de toda la vida acostumbrados a jugar en cancha propia y a defender su terruño como Palemón Rodríguez, Vicente Vargas y el propio Sergio Chávez, quienes buscaban un candidato que trabaja actualmente en Tonalá para “colarlo” por la izquierda.


Detenían el nombramiento de Ramiro la indefinición del senador y la soberbia como se manejaba la dirigencia, obstáculos que finalmente se superaron. Si el actual presidente Rafael González Pimienta sale o no después del domingo 4 de marzo, será cuestión de otros factores porque alguien deberá pagar la factura de los errores ya cometidos. Si fue por miedo o por otro motivo, la decisión se ha notado y pronostica una contienda más pareja.


Por eso es entendible el manotazo que debió poner el candidato priísta a la gubernatura del estado, Artistóteles Sandoval, al llamar a la dirigencia nacional para que metiera orden o por lo menos que se notara un ligero trabajo de operación política, porque de buena parte de sus decisiones dependía el éxito o el fracaso de su campaña.


Quizá lo único criticable es que se haya tardado tanto tiempo porque él mismo fue quien cobijó al actual presidente estatal.

 

El giro de la información pasó así de un candidato que nadie podía detener como Alberto Cárdenas, a una serie de comparativos entre ambos aspirantes al mismo cargo: los dos senadores, los dos originarios de municipios del interior del estado, los dos ingenieros, los dos con amplia trayectoria al interior de sus respectivos partidos y no falta quien llegue a considerarlos pesos pesados.

 

El dato curioso es que ni Alberto Cárdenas ni Ramiro Hernández podrán votar por sí mismos en la próxima elección constitucional, el primero porque tiene su credencial en Ciudad Guzmán y el segundo porque la tiene en Zapopan y el registro Federal de Electorales ya no permite cambios de domicilio a estas alturas.


El otro es que alguno de los dos caerá en el “cangrejazo” seguro, porque del senado pasará a regidor de oposición por la simple y sencilla razón de que sólo uno de ellos podrá ganar el próximo uno de julio.