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El reto de mantener el estado nacional

El reto de mantener el estado nacional

Mar 28, 2015

Por Ángel Palacios Zea

El conflicto en Siria entró en su quinto año, sin solución a la vista, con una contabilidad macabra de 193 mil muertos y más de 3.5 millones de refugiados. No obstante, a pesar de ser considerados por las potencias occidentales y por los reinos del Golfo Pérsico como un obstáculo a una solución política para el impasse, el presidente Bashar al-Assad cuenta con el abierto o silencioso apoyo de la gran mayoría de la población siria, en especial de las minorías religiosas amenazadas por los fundamentalistas islámicos que constituyen hoy el grueso de las fuerzas rebeldes contra el régimen. El drama de los cristianos sirios es emblemático de la devastación que se abate sobre el país.
Conformada por cerca del 10% de los 22 millones de habitantes del país y viviendo en armonía con los demás grupos étnico-religiosos, los cristianos sirios entraron en la mira de los fanáticos islamistas que sustituyeron la llamada «oposición moderada» en la insurrección armada contra Damasco.

 

MANTENER EL ESTADO NACIONAL

IRQ01. Mosul (Iraq), 05/07/2014.- A photograph made from a video released on 05 July 2014 by the jihadist affiliated group Furqan Media via their twitter account allegedly showing Islamic State (IS) leader Abu Bakr al-Baghdadi delivering a sermon during Friday prayers at a mosque in Mosul, Iraq, 04 July 2014. Abu Bakr al-Baghdadi, the ruler of the self-styled caliphate recently proclaimed by the jihadist Islamic State in Iraq and the Levant (ISIL), appears in a video said to be filmed inside a mosque in Mosul where he is delivering a sermon. Abu Bakr al-Baghdadi declared an Islamist caliphate in the territory under the group's control in Iraq and Syria earlier this week. (Siria) EFE/EPA/FURQAN MEDIA / HANDOUT BEST QUALITY AVAILABLE. EPA IS USING AN IMAGE FROM AN ALTERNATIVE SOURCE AND CANNOT PROVIDE CONFIRMATION OF CONTENT, AUTHENTICITY, PLACE, DATE AND SOURCE. HANDOUT EDITORIAL USE ONLY/NO SALES

Como lo escribimos en el año 2012:

«En este explosivo contexto, se cierne sobre Siria la seria amenaza de una violenta persecución a las minorías étnico-religiosas que componen la población del país. Con todos sus problemas, el régimen de la familia Assad ha sido capaz de mantener un Estado nacional constituido por una amalgama de una mayoría de musulmanes sunitas (74% de la población, entre árabes, turcos y kurdos), minorías musulmanas de alawitas (que controla el régimen), chiitas y drusos (16% de la población) y 10% de cristianos. Por todas las razones, estas minorías, principalmente la cristiana, temen que una eventual caída del régimen de Assad resulte en la ascensión de un gobierno de mayoría sunita, agrupado alrededor de la Hermandad Musulmana, que intensifique las persecuciones sectarias que ya se manifiestan en medio a la insurgencia contra el gobierno».

La Hermandad Musulmana, cuya punta de lanza fue su efímero gobierno en Egipto, salió de escena, pero, en su lugar, se impuso el incomparablemente más violento Estado Islámico (EI), que domina un vasto territorio dividido entre Siria e Irak y amenaza aglutinar grupos islamistas en varios países, especialmente el norte de África.

La gravedad de la amenaza llevó al Vaticano a apoyar el uso de la fuerza militar contra el EI, como lo afirmó la semana pasada el enviado de la Santa Sede a Naciones Unidas, arzobispo Silvano Tomasi. «Debemos detener este verdadero genocidio. De otro modo, en el futuro, estaremos lamentando no haber hecho nada, haber permitido que ocurriera una tragedia tan grande», dijo.

 

LA RESPUESTA MILITAR CONTRA EL EI ES LÍCITA: PAPA FRANCISCO

«Se puede tener tanta fe, pero si no obras para qué sirve. De este modo, a quien va a misa todos los domingos y toma la comunión, se le puede preguntar: «¿Y cómo es tu relación con tus empleados? ¿Les pagas en negro? ¿Les pagas el salario justo? ¿También depositas las contribuciones para la jubilación y el seguro sanitario?». PAPA FRANCISCO

El propio papa Francisco había denunciado la «intolerable brutalidad» practicada por el EI contra los cristianos y otras minorías religiosas, en Irak y Siria, y que una respuesta militar contra el grupo es «lícita» (RT, 15 de marzo de 2015).

En una visita por Brasil, el arzobispo de Homs, Jean-Abdo Arbach describió el avance del EI como el «principio de la Tercera Guerra Mundial». Según dijo, antes de la guerra, la convivencia entre musulmanes y cristianos en Siria «era pacífica, más libre, había diálogo, respeto. Pero la Primavera Árabe cambió los límites y puso miedo en los cristianos».

En entrevista al periódico brasileño O Estado de S. Paulo del 15 de marzo pasado, Arbach confirmó el carácter aglutinador del gobierno de Assad:

«Antes de la guerra, durante la guerra y hasta ahora, el gobierno siempre ayudó a los cristianos y a todas las personas sin excepción, hasta musulmanes sunitas (la familia Assad y la élite siria pertenece, principalmente, a la minoría chiita alawita -n.e.). Es un gobierno para todos, eso sí. No podemos decir que el gobierno se alía con uno o con otro».

En un artículo publicado en el sitio Al-Monitor el 23 de marzo pasado, el periodista Edward Dark, quien vive en la ciudad de Alepo, dividida entre las fuerzas del gobierno y los insurgentes, hace un dramático relato de la situación, al reproducir una conversación con un líder cristiano del barrio de Siryan Adeemeth, donde cristianos, musulmanes y kurdos se mezclan, manteniendo relaciones que solían ser «joviales y amistosas», antes del conflicto.

Según anota, el barrio se ubica a menos de 2 kilómetros de áreas controladas por los insurgentes y ha sido constantemente castigado con fuego de armas ligeras y artillería. El más reciente de los cuales, en febrero, mató a varias personas.

 

EL MIEDO DE LA COMUNIDAD CRISTIANA

Conflicto en Siria

Su entrevistado fue Abu Fadi, descrito como «el prefecto de hecho del barrio» y «una figura muy querida y respetada por su comunidad cristiana y por las demás». Reproducimos las partes más relevantes del artículo, que hablan por sí mismas:

«Le pregunté a Abu Fadi sobre el impacto del conflicto en su comunidad y el sentimiento prevaleciente. ‘Todo cambió’, respondió, en un tono más sombrío. ‘Antes de la guerra, nosotros (los cristianos de Alepo – D.E.) estábamos seguros como una comunidad, pero ahora vivimos con miedo de la continuidad de nuestra existencia en Siria. Nunca había sido así, que alguien recuerde. Estamos siendo perseguidos en nuestro propio país’.

«’Entonces, muchos de nuestros jóvenes se irán. Ahora solamente quedan niños y viejos, ¿pero quién podrá culparlos? Vea la situación aquí, las condiciones son terribles. Es peligroso. Hay bombas y balas cayendo por todas partes, no hay trabajo ni dinero y todo está muy caro. ¿Eso es una vida adecuada y digna? Los jóvenes tienen ambiciones, mientras que nosotros estamos pegados a nuestra tierra y resignados a nuestro destino. Ellos quieren ir a Europa, comenzar una vida nueva y tener un mejor futuro. Nuestra comunidad está muriendo. Si la guerra no la mata, la emigración sí lo hará’.

«Yo le pregunté cómo se sentía sobre los campos de batalla en Siria, a quién apoyaba y por qué. Respondió: ‘No hay duda alguna sobre a quiénes apoyamos: al gobierno, está claro. Es la única fuerza que nos está protegiendo de los yihadistas y extremistas’.

«¿Por qué se sienten así? ¿No existen grupos armados y una oposición que no sean extremistas y también representen a otros sirios y sus intereses legítimos?, preguntó Al-Monitor.

«’No, no hay más’, contestó. ‘Vea, al inicio algunos dieron la bienvenida a las protestas, porque sentían que podían hacer que el gobierno resolviera los problemas, como la corrupción y otros asuntos y reformas importantes, como si fuese un despertador que los recordara. Pero, luego, vimos que no fue lo que aconteció. Ellos solamente querían tomar el poder a cualquier costo; ellos destruirán Siria para eso. Luego ellos mostraron sus verdaderos rostros, el extremismo religioso que estaban escondiendo. Todo mundo que tome las armas contra el Estado está equivocado’.

«¿Esto es solamente el Estado Islámico, Al-Qaeda y los combatientes extranjeros? Muchos grupos son locales dijo Al Monitor.

«’¿Usted quiere decir los locales, que disparan sus cohetes en nuestras casas?’ sonrió sarcásticamente. ‘¿Qué diferencia hace esto? Vea, nosotros ahora estamos dirigidos como una comunidad religiosa esto está muy claro para nosotros. Ellos quieren librarse de nosotros, expulsarnos de nuestras tierras, que habitamos hace siglos. Ellos destruyen iglesias. Mire hacia Kassab y Maaloula ¿necesita de más pruebas?’.

«En este caso, ¿por qué no se levantan en armas para defenderse, como los asirios lo hicieron en Hasakah?

«’Es un caso diferente’, respondió. ‘Ellos están luchando contra el EI, entonces hay una aceptación de que formen milicias. Incluso consiguieron apoyo internacional para hacer eso. Aquí en Alepo es diferente. Si quisiéramos luchar, tendríamos qué juntarnos a las formaciones del gobierno y, entonces seríamos llamados bandidos shabiha (milicia paramilitar progobierno – n.e,). Todo tiene que ver con la política global. Pero muchos se unirán, de cualquier manera’».