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En Guadalajara, primero lo primero

En Guadalajara, primero lo primero

Mar 3, 2012

Para ejercer la política, idealmente, se requiere carácter, lo que implica tener una decisión firme y una voluntad férrea para proponernos objetivos y alcanzarlos en la medida de nuestras posibilidades, así como constancia en el cultivo de los buenos hábitos y de conocimientos y habilidades, una actitud positiva hacia el trabajo y el esfuerzo continuo por dominar los impulsos de nuestro temperamento. Lamentablemente, no todos los políticos poseen esa cualidad, de tal suerte que pierden entereza, estilo y lealtad ante la primera frustración en sus aspiraciones personales. Los tiempos preelectorales se llenan de estos casos.

 

La Forja del Temple o Carácter es uno de los seminarios que más disfruto cuando lo imparto, pues quienes participan descubren que el camino de la conciencia y del conocimiento es el único para transformarnos y transformar verdaderamente al ser humano y la sociedad, alimentando en quienes me acompañan, esa tensión interior hacia las trascendencia. Uno de los propósitos de mis seminarios es sembrar el deseo de proseguir en nuestros compromisos y camino elegido, entendiendo que “decidir bien no basta” sino que debemos “tomar las mejores decisiones” de cara al futuro sin perder el presente, sustentados en principios y valores. Es saber que nada puede dejarse al azar ni a la suerte.

 

El PAN y el PRI tienen ya a sus elegidos para contender por la presidencia municipal de Guadalajara: Alberto Cárdenas y Ramiro Hernández, el primero ex gobernador de Jalisco y el segundo con la experiencia, capacidad y dignidad para serlo; ambos, senadores de la República; ambos, grandes “gallos”, uno de la derecha, el otro del centro-izquierda. Espero que la lucha electoral sea limpia y con altura de miras; de propuestas y debate de ideas, y que hayan aprendido que la mayor virtud de la madurez es no defender nunca más mentira alguna, es no volverse a engañar ni pretender engañar a nadie, y es no abatirse por menudencias; es hablarse y hablar con la verdad.

 

Ojalá tengan no sólo el propósito de ganar la contienda electoral, sino de tener el real compromiso de revertir el declive competitivo, sustentable, patrimonial, valorativo, humano, social y de calidad de vida que sufrimos quienes aquí vivimos. Es tener idea clara de cómo llevar a Guadalajara a mejores estadios.

 

Ojalá Alberto Cárdenas entienda de asuntos metropolitanos. Sé que Ramiro Hernández entiende y está verdaderamente interesado en el tema. Ramiro Hernández ha sido un promotor comprometido y bien documentado del Derecho a la Ciudad como garantía constitucional, que yo propuse ante el Congreso de la Unión en reunión extraordinaria aquí en Guadalajara hace poco más de un año. Él enriqueció mi iniciativa y, con sentido republicano, la defendió.

 

Llegado el momento, a nosotros nos tocará no sólo elegir, sino discernir, usando el pensamiento crítico para no confundirnos, entre dos proyectos de ciudad/metrópoli que tendrán coincidencias pero también diferencias sustantivas en los temas torales de nuestro bienestar y prosperidad, muchos de los cuales han ido en picada desde el día y hora en que Alberto Cárdenas se convirtiera en gobernador, como la competitividad en que pasamos del tercer lugar nacional al 14… ¿o 17 en 2012? Un botón que es más que prueba a superar para el hombre de Ciudad Guzmán.

 

E-mail: benja_mora@yahoo.com