Portal informativo de análisis político y social

EN LA MIRA: EXCUSAS NEBULOSAS

EN LA MIRA: EXCUSAS NEBULOSAS

Nov 12, 2011

 

Por Óscar Constantino Gutiérrez

El deceso de José Francisco Blake Mora necesariamente recuerda los de Ramón Martín Huerta y Juan Camilo Mouriño: todos ocurridos durante viajes aéreos y cuyas explicaciones no dejaron satisfecha a la opinión pública. A esta situación de incertidumbre no le ayudan los comentarios del presidente Calderón, que sin peritajes en la mano, deslizó la posibilidad de que la nubosidad del ambiente fuera la causa del percance del ahora fallecido secretario de Gobernación. El sentido común marca lo siguiente: si hay neblina o nubosidad que haga peligroso volar, NO vuelas. Punto.

 

Tampoco ayuda que Dionisio Pérez-Jácome, secretario de Comunicaciones y Transportes a quien se le encomendó coordinar las investigaciones del caso, tardara ocho horas para decirnos lo que todos ya sabíamos, así como anunciarnos que un Comité con presencia estadounidense y francesa iba a comenzar una investigación. Ocho horas para eso, cuando el sentido común –ese mismo que recomienda no volar cuando hay neblina- indicaba que era necesaria una primera explicación generada por un grupo de expertos de respuesta rápida. Asimismo, no ayuda que Pérez-Jacome Friscione nos diga que helicóptero francés Súper Puma TPH-06A5332 “no requiere” caja negra: ¿en verdad “no” la requiere? Este tipo de declaraciones sólo evidencian que los gobernantes piensan que los ciudadanos son muy tontos y que, basta un tono asertivo, para que la gente se compre el cuento de que es una ventaja no contar con respaldo magnetofónico de lo que sucede en un helicóptero.

 

Mucho menos ayuda que la vocera Alejandra Sota comente, como si fuera un hecho irrelevante, que antes del desplome las autoridades ya habían detectado que el helicóptero “no cumplía con el itinerario de vuelo en la ruta del Distrito Federal a la Ciudad de Cuernavaca, Morelos”. El sentido común también recomienda que, si el ministro del Interior se desvía de su ruta, se hable por radio con el piloto para que informe de inmediato las razones del cambio de itinerario. No se trata de hacer leña del árbol caído: es muy lamentable la muerte de Blake Mora y sus colaboradores como para que el Gobierno mexicano caiga en explicaciones que parecen sacadas de un episodio de la serie canadiense InSecurity o de la conducta de Mr. Bean.

 

En Twitter señalé que la explicación del accidente o negligencia es muy mala: a estas alturas del sexenio, a tres años de la muerte por percance aéreo de otro secretario de Gobernación, sacar de nuevo la tesis del accidente es algo tosco –o como les gusta decir a los españoles, chapucero–. Si la impericia y el clima fueron las supuestas causas de la muerte de Juan Camilo Mouriño, ¿por qué reincidir en la imprudencia de viajar a través de complicaciones atmosféricas, como una nubosidad?

 

Si, por secrecía de las pesquisas, no se pueden hacer públicas las líneas reales de investigación, resulta preferible que con total transparencia se explique al público que no se pueden dar adelantos, en lugar de comunicar ocurrencias que sólo lastiman la ya muy deteriorada confianza de los gobernados respecto a sus autoridades.

 

Por disposición normativa Juan Marcos Gutiérrez quedó al frente de Segob, pero la familia panista incrementará la presión para que Calderón seleccione a un nuevo secretario de Gobernación que beneficie a alguno de los grupos blanquiazules. Diego Fernández de Cevallos, por ejemplo, perdió un espacio con la salida de Fernando Gómez Mont del Ministerio del Interior: ¿veremos a Antonio Lozano Gracia en las oficinas de Abraham González No.48?

 

Sea un alfil de un grupo panista u otro de los amigos del presidente, lo cierto es que el percance del 11 de noviembre de 2011 confirma que en México nadie está seguro, ni siquiera el responsable de la política interna del país. El sentido común también hace necesario preguntar: ¿cuántos secretarios del Gobierno de Estados Unidos han perdido la vida en incidentes aéreos en los últimos 10 años? ¿Sus helicópteros no viajan entre nubosidades o hay otros factores, como la previsión y control de riesgos, que hacen menos probables que las aeronaves se caigan? Por la confianza del país, urge que el presidente Calderón se busque unos asesores que no le sugieran tratar a la población con pretextos engañabobos.

 

Twitter: @oscarconstantin

Correo electrónico: oscarconstantino@me.com