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En la mira: Jalisco, la república costumbrista

En la mira: Jalisco, la república costumbrista

Mar 3, 2012

La candidatura de Ramiro Hernández a la alcaldía de Guadalajara confirma que la principal batalla por el Estado empieza en la capital. La nominación de Alberto Cárdenas es producto de un cálculo pragmático por parte del PAN, se privilegió la rentabilidad electoral sobre los intereses de grupo.

 

Sin embargo, la candidatura de Bebeto no es un pase seguro a la Presidencia municipal, por las siguientes razones:

1. Los afectos por imagen que anteriormente prefirieron a Alberto Cárdenas se han desgastado;

2. La imagen novedosa y juvenil de Bebeto, que le ganó tantos votos “por la vista”, ahora ya no existe;

3. El mayor disgusto con el PAN es entre los electores metropolitanos; y

4. La trayectoria del guzmanense en organismos de la Administración Pública Federal, del Poder Ejecutivo y Senado ha sido mala para decir lo menos.

 

Resulta probable que el voto católico –que Fernando Guzmán aportaría al proceso– sea insuficiente ante una ciudadanía harta de corruptelas, ocurrencias e ineficiencias de casi 18 años de gobiernos panistas. El ex gobernador del “nuncamente” es el ejemplo claro de que en este país vale más la suerte y un grupo de fans, que la capacidad y los resultados. El monero Falcón hizo un cartón en el que sugería que Bebeto era una suerte de “Forrest Gump” jalisciense, aunque la calificación del caricaturista es muy dura, hay que preguntarse si buscar la denominación de origen del pozole y la birria (cosa que por supuesto NO se puede) no es una muestra de que Alberto Cárdenas gobernaba desde la pura puntada.

 

Por su parte, Ramiro tiene un escenario muy competido, necesita que su equipo de trabajo esté integrado por especialistas y no por imposiciones de grupos. Sus propuestas deben ser innovadoras o el electorado puede volverse más volátil que de costumbre. Zapopan es un ejemplo claro de que los ciudadanos son más volubles que hace década y media, lo que echa por tierra las tesis que fundan en el voto duro toda estrategia electoral.

 

El debate será sobre la transparencia del Gobierno: la mayoría de votos será para el candidato que presente la propuesta más completa y eficaz para dar confianza a los ciudadanos sobre la toma de decisiones, el ejercicio de recursos públicos y el acceso a la información. Algo que ayudará mucho a cualquiera de los candidatos es la calidad de su planilla de regidores y equipo cercano: ahí estará la diferencia, junto con una buena campaña.

 

Ramiro tiene una trayectoria más eficaz que Bebeto, pero el panista apelará al voto irracional, ese que ya le dio el triunfo una vez y que se resume en el uso de la imagen de buena gente inexperto. Poco importa que 18 años después siga la inexperiencia y que se cuestione la honradez de un panismo que ha sido igual o peor a los malos gobiernos emanados de otros partidos.

 

Las tendencias favorecen al PRI, pero Ramiro tiene el gran desafío de convencer a quienes suelen votar por el PAN porque aún creen que es “el partido de la gente decente”: Para desgracia de los demócratas, Jalisco es una república costumbrista en la que las razones requieren mucho esfuerzo para que sean comprendidas.

 

Twitter: @oscarconstantin

E-mail: oscarconstantino@me.com