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En la mira: Nuevo colonialismo

En la mira: Nuevo colonialismo

Jun 24, 2018

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Por Óscar Constantino //

Hoy conocí a un tipo nuevo de chairo: el xenochairo racista pseudo correctitoSalí a pasear a Dante (mi Gran Danés arlequín), tiene 7 años (que en edad de los daneses implica ser muuuy viejo). Le encanta pasear por la colonia Seattle (donde hay arbolitos, empedrado, el consulado polaco, etcétera)… y llegando al camellón de Aurelio Ortega, tuve el encuentro xenochairo.

Dante es un perro gigante. Resulta obvio que sus heces son enormes (y, como libertario que soy, por supuesto que las recojo). El caso es que llegando al camellón, Dante fue a hacer pipí en la tierra de una jardinera. Terminó, seguimos caminando y me aborda una dama con un pastel.

Me dijo, con acento de eurocentral: «mis hijos juegan en este parque y no es correcto que toquen lo que ensució su perro». Respondí, desconcertado: «yo siempre limpio lo que hace mi perro».

Ella replicó: «acaba de hacer el perro y no le limpió». Volví a responder: «hizo pipí».

La persona replicó: «el perro no levantó la pata, no pudo ser que hiciera pipí». Le respondí que fuéramos a ver (finalmente, eran diez pasos). Llegamos a la jardinera, que aún estaba húmeda. Ella miró, volvió a mirar. Evidentemente no había heces.

Le señalé el espacio húmedo y no le quedó más que decir: «me he equivocado, perdón». El tema es cómo se desenvolvió todo… y ese es el tema de mi reflexión:

  1. La forma de dirigirse conmigo fue la del buenito teutón que le llama la atención al salvaje mestizo. Ni en España me tocó sentir ese tipo de racismo. El ibérico es tosco, hasta grosero para discriminar al mexicano, pero esa superioridad moral del blanco fue inédita.

  2. La actitud fue la de tratarme como si el extranjero fuera yo y me diera una lección de civismo un ciudadano responsable, que paga sus impuestos y cumple con las leyes. Supongo que así tratan a los inmigrantes mexicanos en California, Illinois o Texas.

  3. La acusación partió del «sentido común ignorante», ese que Carlos Elizondo Mayer-Serra criticó en AMLO: los perros no siempre levantan la pata para orinar (sobre todo en el caso de los gigantes y los ancianos). Claro, su superioridad germánica cancelaba cualquier duda sobre eso. Ajá.

  4. Alguien podría decirme: «bueno, pero se disculpó al final, ¿no es suficiente?». No, como tampoco es suficiente que una autoridad te moleste injustificadamente y quiera componerle con un «usted disculpe». Digo, salvo que haya «presunción de culpabilidad por portación de perro».

  5. O, si queremos ser más precisos, «presunción de culpabilidad por ser mestizo que porta un perro gigante». Antes de que se me culpe de susceptible, debo recordar que el molestado soy yo (y sin motivo).

  6. ¿Por qué me molestaron? Porque alguien se creyó con derecho de reclamarme algo que no hice, basado en su ignorancia y mi apariencia. Porque, seguramente, todos los mexicanos dejamos el mugrero de nuestros perros en la calle.

  7. Pregunta: ¿por qué alguien se detiene a escuchar pacientemente un reclamo, si efectivamente estuviera en falta? Otra pregunta: ¿ahora los de afuera nos llaman la atención a los de adentro? ¿No les suena demasiado al podemita Mendieta o al etarra Katu Arkonada, ambos insertados en Morena?

  8. Nunca he sido chauvinista, mucho menos xenófobo, pero no creo que tenga el deber de ser malinchistamente servil con un extranjero ignorante, que me increpa desde su pedestal políticamente correcto… por algo que no hice.

  9. Recordé a los alemanes que asistían a Marcos en Chiapas y a otros extranjeros haciendo pro zapatismo. ¿Esa va a ser la tónica con los extranjeros que llegan a México? ¿Nos van a evangelizar, adoctrinar y corregir?

  10. En suma, un extranjero me reclamó algo que no hice, fundado en una premisa falsa e ignorante… por mi raza. Lo bueno es que estaba en mi colonia y país, donde pago impuestos y construyo instituciones.

Cuidado con ese nuevo colonialismo, disfrazado de buenismo: no deja de ser racismo.


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