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EN LA MIRA: POLÍTICA OPACA

EN LA MIRA: POLÍTICA OPACA

Feb 4, 2017

«El cobarde solo amenaza cuando está a salvo»

Goethe

ES ALGO QUE EL GOBIERNO MEXICANO YA NO DEBE HACER, YA NO PODEMOS MANTENER LA POLÍTICA OPACA, LA DE LAS NEGOCIACIONES «EN LO OSCURITO», SOBRE TODO EN UN ASUNTO EN QUE LA CONFIANZA PÚBLICA ES MUY BAJA.

Por Óscar Constantino Gutiérrez

¿Donald Trump amagó con una invasión a México? No existe certeza sobre el asunto, ya que las versiones difundidas oscilan entre que Trump hizo un comentario cordial de apoyo en materia de seguridad y que el ocupante de la Casa Blanca intimidó violentamente al presidente Peña Nieto.

A pesar de que Luis Videgaray reconoció que Trump sugirió enviar fuerzas estadounidenses contra los delincuentes, existen diferencias sustanciales entre una propuesta de ayuda y sugerir que «si los mexicanos son incapaces de combatir al narco, quizá Estados Unidos tenga que enviar tropas para que asuman esta tarea», como sostuvo la periodista Dolia Estévez.

¿Parece creíble que el presidente republicano haya dicho, torvamente, que «no necesita a México ni a los mexicanos y que el Ejército está haciendo un mal papel en el combate al narcotráfico»? Suena a Trump, así como la amenaza también parece verosímil. El problema radica en que el incidente haya sido violento o cordial, se quisiera mantener oculto.

Es algo que el gobierno mexicano ya no debe hacer, ya no podemos mantener la política opaca, la de las negociaciones «en lo oscurito», sobre todo en un asunto en que la confianza pública es muy baja. Si Trump tiene un tono majadero con la presidencia de México, debemos saberlo, si las conversaciones son cordiales también es benéfico que se conozca.

Veamos el contraste: Trump le colgó al primer ministro de Australia, ya que mantuvieron una tensa conversación por los refugiados y el Agente Naranja perdió los estribos. ¿Qué hizo el primer ministro Malcolm Turnbull cuando The Washington Post reveló esta situación? Aceptó que «no había sido correcto» que Trump le colgara. El mandatario australiano no negó el hecho, por más que fuera humillante. La opinión pública de su país lo respalda y comparte la indignación por el manejo torpe y majadero de «El Donald».

Nuestro gobierno requiere que todos lo apoyemos en este momento en que está en riesgo nuestra integridad nacional, no debemos regatear nuestro soporte, pero el gobierno también debe tener claro que requerimos transparencia sobre todo este asunto. Ya no es solo un asunto de derechos, es de sentido común: si el vecino nos amenaza, la mejor estrategia es que todo el mundo lo sepa.

Entre los individuos, como entre las naciones, el que se enoja pierde. Pero eso no significa que no nos levantemos de la mesa si las condiciones no son las adecuadas: a quien le urge renegociar el TLCAN es a Trump, no a nosotros; el que tiene la premura de cambiar las condiciones migratorias es él; si no puede controlar su temperamento, nos toca poner distancia y que él nos busque.

¿La amenaza de invasión es real? Quizá, pero tolerarla no disminuye el riesgo. Nuestra relación con Estados Unidos siempre estará marcada por la invasión de 1846, será más o menos cordial en la medida en que ambas partes estén dispuestas a tener un trato respetuoso y pacífico. Si no es así, la mejor defensa es retirarse y buscar nuevos aliados: por eso debe ser público y transparente todo lo que pasa en este tema, porque no nos merecemos despertar con la sorpresa de que los Marines están en México. En lugar de ser catastrofistas, debemos actuar con suma inteligencia y proteger nuestro país. En muchas décadas no había existido la unidad nacional que hoy existe: hay que fortalecerla, en lugar de disminuirla por una opacidad sin sentido.

En suma, hay que cerrar filas con mucha claridad y contundencia, evitemos que mesías de estanquillo y merolicos de ocasión hagan oportunismo político: es el tiempo de México y su dignidad.

E-mail: oscarconstantino@gmail.com