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EN LA MIRA: Robar por reglamento

EN LA MIRA: Robar por reglamento

Mar 14, 2017

 

Por Óscar Constantino Gutiérrez /

“Si las leyes fueran constituidas por los hombres, o por las sentencias de los jueces, serían derechos matar, robar, adulterar, etcétera”.

Marco Tulio Cicerón.

EL PODER DE LOS GOBIERNOS PARA LIMITAR EL EJERCICIO DE DERECHOS INDIVIDUALES SIEMPRE DEBE RESPONDER A LA NECESIDAD DE MANTENER EL ORDEN PÚBLICO. ¿EN QUÉ SE VULNERA EL ORDEN PÚBLICO SI USTED DECIDE CAMBIAR UNA TABLA QUEBRADA DE SU ESCALERA O PINTAR LA FACHADA DE SU CASA?

¿Por qué, amable lector, usted le debe pedir permiso al gobierno si quiere pintar su casa, enjarrarla, cambiar cristales, herrerías, poner aluminio a sus ventanas o arreglar la madera de sus clósets y, además, le debe pagar al Ayuntamiento por esas actividades?

El diario Mural reportó que, al tenor del Reglamento de Construcción de Zapopan, toda obra menor debe «obtener un permiso por parte de la Dirección de Obras Públicas para realizar intervenciones como enjarres, pisos, pinturas, cristales, herrería, aluminio, carpintería o aquellas que sean interior del predio». La alcaldía se escudó en que la disposición que exige un permiso para pintar las casas «nunca se ha aplicado», que ya existía en el reglamento «desde antes» y que «ahora sí la van a derogar». Sin embargo, Mural desmintió al alcalde, porque evidenció que el permiso para pintar no existía en el ordenamiento administrativo anterior: es ocurrencia nueva.

Aun si el Alcalde no hubiera mentido, en el asunto hay tres problemas: 1) no es pretexto que «no hayan aplicado» lo del permiso para pintar, porque, si los medios no presionan, la regla seguiría ahí (disponible para que la use cualquier Santa Anna de pacotilla; 2) «van a derogar» el permiso para pintar, pero ¿qué pasa con el resto de permisos absurdos que todavía seguirán en el reglamento, como los exigidos para intervenciones de enjarres, pisos, cristales, herrería, aluminio y carpintería? ¿Esos sí se quedan, aunque sean igual de ridículos e irracionales?; y 3) ¿Por qué los ciudadanos le tienen que pagar al gobierno por darles permiso de arreglar sus casas?

De entrada, hay una falla regulatoria: si, como presume Zapopan, el reglamento revisado será «AntiTAE», los chicos del Ayuntamiento erraron la bala, porque dejaron disposiciones que atentan contra derechos fundamentales (como pasa con los ya multicitados permisos para pintar y cambiar pisos) y eso le abre la puerta al TAE para que le ponga otra revolcada al gobierno municipal. Cuando los regidores dicen que «creían que el reglamento ya estaba terminado», solo evidencian que le dieron una mirada por encima y que no hicieron, con seriedad profesional, el estudio de impacto regulatorio que necesita cada normatividad expedida por los gobiernos.

No obstante, el problema mayor en este asunto es la «normalidad cultural» de quienes asumen, desde el gobierno, que el ejercicio de las libertades más esenciales está sujeto al permiso de la tres veces H autoridad administrativa.

El poder de los gobiernos para limitar el ejercicio de derechos individuales siempre debe responder a la necesidad de mantener el orden público. ¿En qué se vulnera el orden público si usted decide cambiar una tabla quebrada de su escalera o pintar la fachada de su casa? ¿El interés general se ve agredido porque necesita cambiar parte del piso de la cocina? La próxima vez que se averíe el baño, ¿debe pedir permiso antes de que lo repare el fontanero? En suma, ¿usted debe pedir permiso al gobierno para respirar?

Una cosa es regular que los cajones de estacionamiento sean adecuados y otra que los inspectores municipales exijan permisos para enjarrar muros. Las potestades del gobierno para controlar el número de pisos de un edificio tienen una justificación racional y jurídica, pero la intromisión sobre los arreglos de una casa no tiene fundamento alguno (salvo el de la mentecatez del burocratita que se marea en el ladrillo de su cargo).

La solución es clara: GOBIERNO DE ZAPOPAN, DEJA DE PEDIR PERMISOS PARA COSAS QUE NO TE INCUMBEN. Si los regidores tuvieran vergüenza, someterían a consulta ciudadana y de especialistas la reforma del Reglamento de Construcción de Zapopan y acatarían la voluntad popular de no regular tonterías. Honorable Ayuntamiento, dedica tus energías a controlar a los constructores de torres con exceso de pisos, departamentos de dimensiones subhumanas y edificios carentes de equipamiento adecuado: lo demás es ejercer el poder de robar mediante reglamento

E-mail: oscarconstantino@gmail.com