Portal informativo de análisis político y social

EN LA MIRA: SEIS RECETAS JURÍDICAS PARA MÉXICO

EN LA MIRA: SEIS RECETAS JURÍDICAS PARA MÉXICO

Ene 28, 2012

Ahora que los precandidatos diseñan sus planes de Gobierno, vale la pena recordar algunas reformas judiciales de implementación urgente:

 

Sacar del Poder Ejecutivo al Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa (TFJFA). México pertenece al nada selecto grupo de países que juzgan dentro de la Administración sus ilegalidades (cualquier semejanza con el autoritarismo, no es mera coincidencia). Hay quien defiende con furia la integridad del TFJFA, pero su imparcialidad se fortalecería si dejara de pertenecer al Poder del Estado del que evalúa sus actos. Por puro sentido común, a quien sea presidente le conviene ese cambio.

 

Establecer efectivamente la oralidad en todos los juicios en México. A pesar de que se encuentra en la Constitución nacional, la oralidad en materia penal sigue en vías de implementación, mientras que en otras materias apenas si da sus primeros pasos. Además de que se avanza en la transparencia de los actos de Gobierno (porque están a la vista de todos), la oralidad judicial hace indispensable que los abogados sean más diestros en las materias que ejercen, con lo que aumenta la calidad de sus servicios. Esta medida implica otra…

 

Decuplicar el presupuesto destinado a tribunales. Si se quiere desterrar el rezago judicial se requiere que cada juzgado lleve menos asuntos. Para lograrlo se necesita abrir más cortes (al menos 10 veces más que las actuales) y eso conlleva destinar más gasto público a esa actividad. ¿De dónde saldrá el dinero para pagar esa modernización? Se pueden tomar algunas medidas para alcanzar ese financiamiento, una de ella podría ser…

 

Convertir las prisiones en industrias. En lugar de que los reos le cuesten a la sociedad, hay que readaptarlos a través del trabajo, así pagarían su manutención y contribuirían al sostenimiento de la policía y tribunales. Otra acción útil sería…

 

Establecer exámenes periódicos de actualización de los abogados en ejercicio. Cada examen implicaría cursos, que deberían pagar un arancel por su validación. El Poder Judicial lo cobraría (así como la cuota por rendir el examen). Si se tomara la medida, ya no habría “licenciados” poco actualizados en ejercicio de la profesión jurídica y por fin se podrían erradicar las pruebas inútiles que hace el Congreso cada vez que quiere designar a un funcionario (y que sólo sirven para deleite de  seudolíderes sociales y “analistas” que no saben Derecho). Por último, sería indispensable…

 

“Recodificar” las leyes en México. En lugar de tener decenas de ordenamientos mercantiles, fiscales, administrativos (y ahora hasta civiles), habría que establecer como garantía constitucional que el Poder Legislativo sólo pudiera expedir una ley por cada materia jurídica y sólo cuatro leyes procesales: civil, administrativa, penal y constitucional. Éste “amarrado de manos” obligaría a un mayor esfuerzo mental de diputados y senadores, en lugar del expediente facilón de emitir decenas de leyes con 20 artículos cada una (como pasa ahora).

 

Estas humildes recetas, como muchas otras que ya han sugerido otras personas, lo más seguro es que el próximo presidente de México no las tome en cuenta. No las atendió Felipe Calderón e indudablemente su implementación efectiva implica algo más que discursos huecos. Sin embargo, toda persona cuerda desea que las leyes sean menos y más sistemáticas, así como desea que los procedimientos sean más breves y sencillos. Si a lo jurídico se le refuerza con el sentido común, lo más seguro es que a este país le vaya mejor en este próximo sexenio.

 

Twitter: @oscarconstantin

Correo electrónico: oscarconstantino@me.com