Portal informativo de análisis político y social

EPICENTRO INFORMATIVO: EL GANADOR PERDIDO

EPICENTRO INFORMATIVO: EL GANADOR PERDIDO

Feb 11, 2012

Fernando Guzmán ganó para perder. Un PRI unido con “manita de puerco” y un PRD conjuntado a Wilbur, contrastan con un PAN que está fracturado. Lo curioso en estos tres casos es que los personajes llevan años en campaña lo que hace incomprensible que no hayan tenido tiempo para tender los puentes necesarios.

 

Sin ninguna sorpresa los tres contenderán y lo peor del caso es que uno será el próximo gobernador de Jalisco. Pero en el camino rumbo al 1 de julio, deberán demostrar si al menos tienen la esencia política de hacer acuerdos. En el PRI se ha fingido que todo está bien cuando se han dado patadas debajo de la mesa y algunos han quedado heridos y maltratados con ganas de venganza y con riesgo de desertar a otros frentes.

 

El PRD es un matrimonio por conveniencia, que si bien resultaron durante siglos, significa que por fuera se disfraza armonía cuando en la intimidad están en camas separadas. Para el PAN, jugar a la democracia ha resultado como ver a la bruja en el espejo de la princesa. Los tres sexenios consecutivos como gobierno de Jalisco están a punto de quebrarse en malabares que sólo evidencian que siempre han sido grupos antagónicos.

 

Si Aristóteles Sandoval o Enrique Alfaro o Fernando Guzmán Pérez-Peláez no pueden con sus propios correligionarios, qué se puede esperar cuando –alguno– tenga la responsabilidad de llevar las riendas de una entidad que cada vez pierde protagonismo. Los tres sabían desde hace años a qué le tiraban y cada uno en su cuartel tuvo experiencia en congresos y presidencias. Que hoy a unos meses de la decisión ninguno tenga solidez partidista más que advertencia es algo que debe preocuparnos.

 

Como sea, nosotros seremos los gobernados, y a nosotros nos toca lidiar con los problemas. Pero más significativo es que para que a alguno de los tres sea el ganón, tendrá en sus opositores el principal botín.

 

PRI y PAN se deshacen y al único que benefician es a Alfaro. Los afectados de ambos partidos tienen ahí un bote salvavidas. Hay que recordar que a esa mayoría de la clase política no le interesa el desarrollo del Estado, sino conservar el hueso y el fuero (por aquello de las “malditas” dudas).

 

Las camisetas partidistas ya no se sudan y con tal de seguir en el campo, muchos estarán dispuestos a cambiar de equipo, sin importarles en lo mínimo que se les tache o descalifique. Pero si el propio Alfaro será la isla donde salten los náufragos, primero deberá limpiar su casa.

 

Por sí solo no puede gobernar a ocho millones, ya que en Tlajomulco con 400 mil no pudo. En su matrimonio por conveniencia debió repartir territorio entre enemigos declarados (las huestes de Padilla-PRD local), debe quedar bien con quienes lo han seguido en esta aventura y no tendrá albergue para los desamparados de los otros partidos. Así como va, de todos modos quedará mal con algunos y eso generará otra fractura. Cuando pasa esto generalmente los amigos son los sacrificados y eso duele.

 

Aristóteles también la lleva difícil. Como en su momento con Arana y con Zamora, ya se siente ganador y ha empezado a repartir. Como Arana y Zamora puede quedar endeudado. Antes de las elecciones algunos miembros de su bancada buscarán cobijo. Corre riesgo de irse quedando sin aliados que tienen capital político.

 

En una elección donde tres tienen oportunidad real, una diferencia de cinco puntos porcentuales es un lujo, así que cualquier adepto puede ser significativo. Guzmán la lleva más complicado. No arma equipo ni unidad y no cuenta con el carisma de los demás. Empieza sin el PAN a sus órdenes. Por lo pronto es el ganador perdido.

 

E-mail: leonardo@epicentroinformativo.com